La ‘Ley Leno’ exime del smog check a los clásicos de California tras años de movilización del sector

La firma, el 16 de septiembre de 2026, abre la primera exención de emisiones para clásicos en California desde 1997. El texto entrará en vigor el 1 de enero de 2028 y se ampliará un año modelo por ejercicio hasta 2033.

California no enmendaba su normativa de emisiones para clásicos desde 1997. La Ley Leno, firmada por Gavin Newsom el 16 de septiembre, rompe casi tres décadas de inmovilidad legislativa.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: el Senate Bill 1392 exime del smog check a los vehículos de colección construidos antes del año modelo 1981, la primera exención nueva que aprueba California desde 1997.
  • No te lo puedes perder: el rostro de la campaña fue Carmen Vera, restauradora de Pasadena, y su Oldsmobile Cutlass rosa de 1979, el mismo coche con el que su hija pequeña no podía salir a la calle.
  • Cifras y calendario: entrada en vigor el 1 de enero de 2028, ampliación de un año modelo por ejercicio hasta el 1 de enero de 2033 y un tope de 1.000 millas anuales —unos 1.609 kilómetros— para quien renuncie al seguro de coleccionista a partir de 2030. Fuente: el relato legislativo recogido por Road & Track.

Qué cambia exactamente: del año modelo 1981 al calendario de 2033

El texto exime a los vehículos de colección que reúnan los requisitos y hayan sido construidos antes del año modelo 1981 de obtener el certificado de cumplimiento con la normativa de emisiones californiana. La entrada en vigor llega con retraso: no será antes del 1 de enero de 2028. Desde entonces, la exención se extenderá un año modelo por ejercicio hasta el 1 de enero de 2033, un corredor de cinco años pensado para incorporar generaciones completas sin sobresaltos.

Dos condiciones merecen atención. Quien se acoja a la exención deberá contar con un seguro específico de vehículo de coleccionista, no con una póliza convencional. Y desde 2030, el DMV californiano permitirá que los vehículos de la edad correspondiente que rueden menos de 1.000 millas al año —unos 1.609 kilómetros— queden exentos sin necesidad de ese seguro. El límite se añadió al final del trámite para impedir que el coche exento acabe funcionando como coche de diario.

Publicidad
  • 1 de enero de 2028: entra en vigor la exención para los vehículos anteriores al año modelo 1981, con seguro de coleccionista.
  • 1 de enero de 2030: se abre la vía sin seguro para quien no supere las 1.000 millas anuales.
  • 1 de enero de 2033: concluye la ampliación anual de un año modelo.

El Bureau of Automotive Repair (BAR), dependiente del Departamento de Consumo de California, determinará si cada vehículo cumple los requisitos y fijará el procedimiento por reglamento, en consulta con el DMV. El organismo ha anunciado ya la convocatoria de un taller regulatorio abierto a los interesados antes de redactar la norma. Ni SEMA ni el BAR manejaban, al cierre de esta información, una estimación de cuántos vehículos quedarán exentos en 2028.

El coche rosa que puso rostro a la enmienda

La primera intentona había caído en el Legislativo californiano en 2025. Según relataron a Road & Track fuentes de la SEMA, tras aquel tropiezo la campaña se replegó sobre dos exigencias: cumplimiento legal estricto y encaje presupuestario. Los autores del texto, el senador Dave Cortese (D-San José) y la senadora Shannon Grove (R-Bakersfield), necesitaban además algo menos administrativo y más difícil de fabricar: votos.

Victor Munoz, responsable de Asuntos Gubernamentales de SEMA para los estados del Oeste, describió una estrategia centrada en mostrar la diversidad real de la afición, incluidas las comunidades que crecieron con clásicos modernos y que ahora se topaban con trabas para legalizar sus coches. El arquetipo de ese relato fue Carmen Vera, propietaria de Pasadena Classic Cars, un taller de carrocería y restauración con reputación ganada a pulso.

La enmienda no se ganó en un despacho de Sacramento, sino con coches viejos aparcados frente al Capitolio.

Su Oldsmobile Cutlass de 1979, pintado de rosa, ocupó un lugar destacado en el paquete oficial de comunicación de la ley. Vera había restaurado además un Chevrolet C10 de 1972 que se quemó en los incendios Eaton de 2025; el vehículo se expuso en el SEMA Show y mereció un reportaje en Los Angeles Times. Su testimonio ante el Capitolio estatal, en Sacramento, fue el de una restauradora que también es propietaria.

Su vínculo con la norma es doméstico. Compró su Cutlass cinco años atrás en OfferUp, con la carrocería podrida y el interior deshecho, y lo restauró por completo en siete meses. Su hija tenía entonces dos años; hoy tiene siete. La pregunta que repitió ante los legisladores fue cómo se le explica a una niña que la ley no permitía sacar ese coche a la calle. El 12 de agosto, propietarios llegados de todo el estado aparcaron frente al Capitolio para darle cuerpo a esa pregunta.

Lo que la firma revela del mercado del clásico

California aprobó en 1997 una exención móvil para los vehículos de veinticinco años o más. Siete años después, en 2004, el Legislativo la derogó y sustituyó el criterio móvil por una fecha congelada: el año modelo 1975. Desde entonces, y salvo exenciones fijas para determinados diésel, el smog check no había conocido reforma alguna.

Publicidad

Esa congelación creó un limbo incómodo para los coches de los años modelo 1976 a 1980. Son máquinas ya clásicas por edad y por escasez, pero obligadas a superar un control pensado para parques móviles contemporáneos y equipadas, a menudo, con carburación y sistemas de anticontaminación tempranos que las convierten en clientes difíciles para los equipos de medición.

La Ley Leno no resuelve ese limbo de golpe. Lo ordena. Y ahí está su verdadero valor de mercado: introduce un calendario previsible, algo que el coleccionista aprecia tanto como la exención misma. Un propietario californiano de un deportivo de 1979 sabe hoy que su coche será legal sin certificado de cumplimiento a partir de 2028, siempre que contrate un seguro de coleccionista. La incertidumbre se traslada del taller de medición a la póliza, un terreno mucho más manejable.

Publicidad

Conviene no exagerar el alcance. La ventana es estrecha, no abarca un parque masivo y no revolucionará la vida de la mayoría de los aficionados. Es, como reconocen sus impulsores, una victoria simbólica. Y, sin embargo, la primera en más de veinte años.

En Europa el debate es otro, pero la pregunta es idéntica: cuánto vale un clásico que no puede circular. En España, el vehículo histórico se acoge al Reglamento de Vehículos Históricos, con su propia inspección técnica y su propia consideración administrativa, mientras las zonas de bajas emisiones de las grandes ciudades recortan el uso cotidiano con criterios que dependen de cada ayuntamiento. Una norma como la californiana, que fija horizonte y condiciones, aporta algo que aquí todavía escasea: previsibilidad.

Queda por ver la letra pequeña. El BAR debe redactar el reglamento, definir qué acredita la condición de vehículo de colección y articular el cómputo de las 1.000 millas. Nadie en SEMA ni en la administración californiana se atreve a cifrar cuántos coches quedarán exentos. Ese número, cuando llegue, dirá si la Ley Leno era un gesto o el primer tramo de una política distinta.