En un momento en el que cada euro cuenta para autónomos, pequeñas empresas y grandes flotas, el gigante automovilístico Stellantis ha decidido reforzar la parte más práctica de dos de sus vehículos comerciales más importantes. Los Citroën Berlingo Van y Opel Combo reciben nuevas versiones de acceso a la gama que no solo reducen el precio de entrada, sino que además introducen soluciones diseñadas para facilitar el día a día de quienes utilizan estas furgonetas como auténticas herramientas de trabajo.
Lejos de limitarse a eliminar equipamiento con el objetivo de abaratar costes, la estrategia del gigante Stellantis parece haber seguido un camino diferente. Y es que tanto el nuevo Citroën Berlingo Van First como el Opel Combo Start apuestan por una fórmula maestra que combina funcionalidad, mejora de la ergonomía y una mayor versatilidad en el habitáculo, convirtiendo el interior en una especie de oficina móvil capaz de adaptarse a distintas necesidades profesionales.
Más plástico para la fachada de estos Berlingo Van First y Combo Start

A primera vista, las diferencias exteriores son discretas. Ambos modelos adoptan una imagen más sencilla en la zona frontal, incorporando una parrilla rediseñada y una mayor presencia de plásticos sin pintar en la parte superior del paragolpes. Se trata de una solución bastante habitual en vehículos comerciales, donde la resistencia al uso intensivo suele tener prioridad sobre los acabados puramente estéticos.
Por lo demás, las líneas generales de ambos modelos permanecen intactas, manteniendo el diseño que ya ha convertido a Berlingo y Combo en dos referencias dentro del competitivo segmento de las furgonetas compactas.
Los Citroën Berlingo Van First también estrenan grupos ópticos delanteros

En el caso de la firma francesa, hay además una particularidad verdaderamente interesante. La versión Berlingo Van adopta unos grupos ópticos específicos que ayudan a diferenciarla de forma ligera del modelo destinado al transporte de pasajeros y la acercan visualmente al resto de turismos y SUV de la marca del doble chevrón.
Sin embargo, el verdadero salto adelante se encuentra puertas adentro. Ahí es donde el gigante Stellantis ha apostado por rediseñar elementos clave del habitáculo con el objetivo de aumentar la funcionalidad, especialmente en aquellos sectores donde el vehículo pasa gran parte de la jornada funcionando como oficina, almacén y medio de transporte al mismo tiempo.
En el interior es donde despuntan estas versiones pensadas para profesionales

El salpicadero incorpora ahora nuevos espacios portaobjetos distribuidos estratégicamente para facilitar el acceso a documentación, dispositivos electrónicos o herramientas de uso frecuente. Los paneles de las puertas también han sido revisados para ofrecer una utilización más eficiente del espacio disponible.
A ello se suma un nuevo cajón bajo el asiento del conductor que incrementa la capacidad de almacenamiento sin comprometer la ergonomía interior.
FexiSeat: la pieza clave cuando solo viaja uno en estos Berlingo y Combo

No obstante, la gran novedad es el denominado FlexiSeat, un asiento para el acompañante que ha sido diseñado para maximizar la polivalencia de estos incombustibles Berlingo Van y Combo. Cuando este asiento no se necesita transportar a un segundo ocupante, puede plegarse por completo para liberar espacio adicional en el habitáculo.
Esta solución permite aumentar el volumen de carga disponible en aproximadamente medio metro cúbico, una cifra nada despreciable para quienes necesitan transportar paquetes voluminosos, herramientas de gran tamaño o equipamiento profesional.
ModuTable convierte el habitáculo en una mesa de oficina

Pero la apuesta por la practicidad va incluso un paso más allá. Como opción adicional aparece el sistema ModuTable, una superficie multifunción que transforma el espacio del acompañante en un auténtico puesto de trabajo móvil. Este accesorio puede utilizarse como escritorio para un ordenador portátil, soporte para documentación o incluso como una práctica bandeja equipada con portavasos. Cuando no se utiliza, puede guardarse fácilmente detrás de la separación de la cabina, evitando ocupar espacio innecesario.
La idea tiene bastante sentido si tenemos en cuenta un dato que maneja la propia compañía francesa: la mayoría de los usuarios de este tipo de vehículos realizan sus desplazamientos sin acompañantes durante buena parte de la jornada laboral. En ese escenario, convertir el asiento libre en una superficie de trabajo resulta una solución especialmente útil.
Estas versiones estarán disponibles con 4,40 y 4,75 metros de longitud

Para quienes buscan todavía más versatilidad, continúa estando disponible la configuración FlexCargo o Moduwork, que incorpora una tercera plaza delantera y permite utilizar parte de la cabina como prolongación de la zona de carga. Gracias a este sistema es posible transportar objetos especialmente largos sin necesidad de recurrir a vehículos de mayores dimensiones.
Y precisamente las dimensiones siguen siendo uno de los puntos fuertes de estos modelos. Porque las nuevas versiones mantienen las dos longitudes de carrocería ya conocidas en Berlingo Van y Combo (4,40 y 4,75 metros de largo), ofreciendo una capacidad de carga que oscila entre los 3,3 y los 4,4 metros cúbicos. La carga útil máxima tampoco experimenta cambios y permanece situada en los 1.000 kilogramos, una cifra que continúa situando a ambos modelos entre las opciones más competitivas de su categoría.
Mecánicas gasolina, diésel y eléctrica para estos Berlingo Van First y Combo Start

Otro aspecto importante es que los clientes seguirán disponiendo de una amplia variedad de sistemas de propulsión. La oferta incluye motores de gasolina, diésel y versiones completamente eléctricas, adaptándose así a distintos perfiles de usuario y necesidades operativas. Además, Stellantis ya ha confirmado la futura incorporación de variantes híbridas ligeras, que llegarán para ofrecer una alternativa intermedia entre los motores de combustión convencionales y los sistemas cien por cien eléctricos.
En gasolina, la gama se articula alrededor del conocido bloque turboalimentado de 1,2 litros con una potencia de 110 CV. Los clientes que prioricen la eficiencia a largo plazo podrán optar por el motor diésel de 1,5 litros, disponible en versiones de 100 y 130 CV.
Más adelante van a recibir una mecánica híbrida ligera con tecnología de 48 voltios

Todas las mecánicas térmicas van asociadas a una caja manual de seis velocidades, mientras que la futura variante híbrida ligera incorporará una transmisión automática de doble embrague con seis velocidades.
Por su parte, la versión eléctrica mantiene un motor de 100 kW de potencia (136 CV), el cual está alimentado por una batería con 50 kWh de capacidad (46,3 kWh útiles) que les permite recorrer hasta 270 kilómetros según el ciclo WLTP, una cifra adecuada para numerosos usos urbanos y de reparto de última milla.
Una solución que podría extenderse a los hermanos de estos Berlingo Van First y Combo Start
Además del incremento de funcionalidad, Stellantis ha querido atacar otro aspecto clave: el precio. Es por ello que el Opel Combo Start se convierte en la puerta de entrada a la gama con una tarifa significativamente más competitiva. La versión de gasolina arranca en Alemania (habrá que esperar para conocer sus precios aquí) desde 22.400 euros antes de impuestos, mientras que el diésel parte de 23.200 euros. La alternativa eléctrica comienza en 28.500 euros.

Todavía no se han comunicado los precios definitivos del Citroën Berlingo Van First, aunque todo apunta a que se situarán en una franja muy similar, siguiendo la estrategia habitual entre ambos modelos gemelos.
La gran duda ahora es comprobar si el gigante Stellantis extenderá esta misma fórmula a otros integrantes de la familia de vehículos comerciales compactos del grupo. Modelos como Peugeot Partner, Fiat Doblò o Toyota ProAce City podrían beneficiarse de una receta que apuesta por algo tan simple como efectivo: ofrecer más utilidad real sin disparar el precio final.
Fotos: Stellantis





















