Mitsubishi Motors prepara el regreso al mercado de los vehículos eléctricos con el nuevo ASX VR-e, un SUV compacto que nada tiene que ver con su homónimo europeo y que llegará a los concesionarios a finales de 2026 y que supone el retorno de la marca japonesa al segmento de los vehículos eléctricos de batería, más de 15 años después del lanzamiento del i-MiEV.
La nueva gama estará formada por cuatro versiones, tres de ellas con tracción trasera y un motor eléctrico, denominadas LS, ASPIRE y EXCEED, mientras que el tope de gama será el GSR, equipado con dos motores y tracción integral.
El ASX VR-e apuesta por una configuración mecánica que busca combinar prestaciones, eficiencia y facilidad de uso. Todas las versiones incorporan una batería de 57,7 kWh de capacidad basada en tecnología de litio-ferrofosfato (LFP). En los LS, ASPIRE y EXCEED, un único motor eléctrico situado sobre el eje trasero desarrolla 171 kW, equivalentes a unos 233 CV, y entrega un par máximo de 350 Nm. Con esta configuración, el SUV puede acelerar de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos.

La versión GSR eleva considerablemente estas cifras al añadir un segundo motor eléctrico en el eje delantero. La potencia total alcanza los 342 kW, unos 465 CV, mientras que el par máximo asciende hasta 700 Nm. Gracias a esta configuración de tracción integral, el ASX VR-e GSR puede completar el 0-100 km/h en solo 3,9 segundos. Según Mitsubishi, se convierte así en el modelo de producción de la marca que más rápidamente acelera de cuantos se han vendido oficialmente en Australia.
La respuesta del sistema de propulsión puede adaptarse mediante tres modos de conducción: Eco, Comfort y Sport. Cada uno modifica la entrega de potencia y la respuesta del acelerador. En el GSR, además, el modo Sport modifica el reparto de la potencia entre ambos ejes, pasando de un esquema 50:50 a uno con un 30 por ciento delante y un 70 por ciento detrás, salvo cuando se demanda toda la potencia disponible. El conductor también puede seleccionar entre tres niveles de asistencia de la dirección: ligero, estándar y pesado.
La regeneración de energía dispone de cinco niveles de ajuste, incluyendo un modo de conducción con un solo pedal. En cuanto a la recarga, todas las versiones incorporan un conector CCS2 para corriente continua, con una potencia máxima de 134 kW. En corriente alterna, mediante conexión Tipo 2, el límite se sitúa en 6,6 kW. Además, el ASX VR-e incorpora capacidad Vehicle-to-Load (V2L), que permite utilizar la energía almacenada en la batería para alimentar dispositivos eléctricos mediante una conexión externa.

Uno de los principales argumentos estéticos del nuevo SUV será su diseño. Mitsubishi ha recurrido al estudio italiano Pininfarina para desarrollar una carrocería de líneas fluidas y proporciones claramente orientadas a mejorar la eficiencia aerodinámica. El frontal incorpora un elemento denominado S-Duct, que canaliza el aire desde una abertura situada en la parte inferior del paragolpes para conducirlo hacia arriba y hacerlo salir por la zona superior del frontal.
A esta solución se suman unas cortinas de aire que ayudan a controlar el flujo alrededor de la carrocería y unas persianas activas de la parrilla que regulan el paso de aire hacia las zonas que necesitan refrigeración. Las manillas de las puertas quedan integradas en la carrocería y las llantas presentan un diseño específico que contribuye igualmente a reducir las turbulencias. El resultado es una silueta especialmente limpia, en la que la aerodinámica adquiere un papel relevante.
El Mitsubishi ASX VR-e mide 4,315 metros de longitud, 1,885 metros de anchura y 1,535 metros de altura, con una distancia entre ejes de 2,8 metros. Por dimensiones se sitúa dentro de la categoría de los SUV compactos, aunque su larga batalla pretende favorecer tanto el espacio interior como la estabilidad a alta velocidad.

El habitáculo sigue una filosofía claramente tecnológica. Todas las versiones incorporan de serie una instrumentación digital de 9,2 pulgadas y una pantalla central de infoentretenimiento de 15,6 pulgadas. Esta última concentra buena parte de las funciones del vehículo y permite personalizar la interfaz mediante widgets configurables. El sistema también ofrece conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto.
Mitsubishi no ha renunciado, sin embargo, a los mandos físicos. El sistema incluye controles independientes para funciones como la climatización, los intermitentes de emergencia y los desempañadores delantero y trasero. También existe un botón de favoritos configurable, que puede asignarse a la función que el conductor utilice con mayor frecuencia.
Otro elemento singular es el sistema de climatización mediante lenguaje natural. El usuario puede formular órdenes como «tengo calor» y el vehículo ajustará la temperatura en consecuencia. El equipamiento puede completarse con iluminación ambiental seleccionable en 64 colores, mientras que las actualizaciones inalámbricas permitirán incorporar nuevas funciones y mejoras de software durante la vida útil del vehículo. Mitsubishi también ofrecerá servicios de vehículo conectado desde el lanzamiento.

La gama estará estructurada en cuatro niveles de equipamiento. El acabado LS será el punto de acceso e incluirá llantas de 18 pulgadas, climatizador bizona, seis altavoces, asientos delanteros con regulación manual, cámara de visión trasera y sensores de aparcamiento traseros. También contará con iluminación LED, acceso y arranque mediante proximidad, monitorización del conductor y la batería LFP de 57,7 kWh.
El ASPIRE añadirá numerosos elementos de confort. Entre ellos se encuentran los tiradores de las puertas de accionamiento automático, asientos de cuero artificial, regulación eléctrica del asiento del conductor con memoria, calefacción y ventilación de los asientos delanteros y climatización de los asientos del acompañante. También incorporará iluminación ambiental de 64 colores, un maletero delantero o frunk con apertura eléctrica, suelo de carga trasero regulable, cámara de visión periférica de 360 grados y sistema de aparcamiento autónomo.
Por encima se situará el EXCEED, reconocible por sus llantas de aleación de 20 pulgadas en dos tonos, techo panorámico de cristal, portón trasero eléctrico con apertura manos libres y un sistema de sonido SEAS con 12 altavoces.
El GSR añadirá el sistema de dos motores y tracción integral, además de un interior específico. Los asientos combinarán cuero artificial y microsuede, incorporarán costuras azules y estarán acompañados por un acabado exterior bitono con techo negro. El cliente podrá elegir entre diferentes combinaciones de carrocería, con colores como Stealth Black, Solstice Red, Pacific Blue, Magnetic Grey, Polar White y Sage Green.
Mitsubishi también ha previsto una cobertura específica para la batería. El acumulador estará garantizado durante ocho años o 160.000 kilómetros frente a defectos de materiales y fabricación. Además, el programa Drive Battery Capacity Care contempla la conservación de al menos el 70 por ciento de la capacidad energética utilizable durante ese periodo.
Con el ASX VR-e, Mitsubishi recupera por tanto una tecnología que ya exploró con el i-MiEV y la lleva a un SUV de concepción completamente diferente. El diseño de Pininfarina, la arquitectura eléctrica de 800 voltios no está especificada en esta información, la batería LFP, la posibilidad de recarga rápida a 134 kW y, especialmente, los 342 kW del GSR sitúan a este modelo como una de las apuestas más importantes de la marca japonesa para su nueva etapa de electrificación. Su llegada a los concesionarios está prevista para finales de 2026.
Galería de imágenes del Mitsusbishi ASX VR-e
Fotos: Mitsubishi Australia













