Al hablar de Mini, tenemos que hablar también de su diseñador, Alexander Issigonis. Griego de origen y británico de adopción, Sir Alexander Issigonis hereda de su padre el interés por las tecnologías y las máquinas. Tras la muerte del progenitor, se traslada junto a su madre a Inglaterra, donde en 1924 compra su primer coche: un Singer con carrocería Weymann fabricada en piel, que utiliza para recorrer buena parte de Europa.Durante su aventura sufre todo tipo de problemas técnicos, hecho que le anima a estudiar, a su regreso, Ingeniería Mecánica.

Issigonis se traslada en 1934 a Conventry para trabajar en el equipo de diseño de Proyectos del fabricante automovilístico Humber Ltd. Allí participa en el desarrollo del sistema de suspensión independiente. Dos años más tarde es contratado por Morris Motors, debido a su habilidad en el reglaje de chasis. Plenamente instalado en Morris Motor, en 1941 se inicia el proyecto «Mosquito». La idea es dar forma a un coche de cuatro plazas compacto, ideal para la posguerra. En sólo tres años, Issigonis y su equipo logran terminar el primer prototipo. A partir de 1948, el Morris Minor se transforma en el modelo más exitoso de la marca en la posguerra.

En 1952, con la fusión de Morris y Austin Motor, se crea la empresa British Motor Corporation (BMC). Aunque en su plantilla figura el nombre de Issigonis, él decide desvincularse de la nueva organización que parece no conceder rienda suelta a su espíritu creativo. Pasa entonces a Alvis, donde trabaja en el desarrollo de una berlina de lujo. El proyecto fracasa por falta de recursos económicos, y sólo tres años después regresa a BMC en calidad de subdirector técnico de la planta de Austin en la localidad de Longbridge.Su reto entonces es concebir tres nuevas series destinadas a los segmentos pequeño, mediano y de lujo. El primero, bautizado como Classic Mini, ve la luz en 1959; tres años después llega el Morris 1100 de cuatro puertas, destinado al segmento intermedio; y, en 1964, el Austin 1800, un coche muy espacioso.

Aunque insiste en que «yo no he inventado el Mini, sólo lo diseñé», lo cierto es que el éxito del modelo hace que Isssigonis sea famoso en todo el mundo. Es nombrado director técnico y miembro de la junta directiva de Austin Motor Company en 1961, y, dos años más tarde, ocupa estos mismos cargos en la BMC. Sin embargo, es con la llegada del Cooper cuando se afianza definitivamente la leyenda del classic Mini. La versión deportiva es un encargo de John Cooper: su intención es fabricar un pequeño GT sobre la base del classic Mini, con una potencia de 55 CV y una cilindrada de 997 cc. El modelo tiene tanta aceptación que a Cooper e Issignonis no les queda otro remedio que lanzar uno aún más potente. De esta forma llega, en 1963, el Mini Cooper S, con 70 CV y sistema de servofreno.

Si la década anterior es exitosa para el classic Mini, la de los '70 no se queda atrás. En 1972, trece años después de su lanzamiento, BMC ha vendido tres millones de unidades de este modelo, considerado ya como un clásico. Únicamente queda el classic Mini con motor de 1.000 cc y 40 CV. Sin embargo, la clientela sigue siendo fiel a la marca, que, en 1986, bate un nuevo récord con la unidad cinco millones.

1991 – 2000.

A comienzos de la década de los '90, Rover Group, responsable del classic Mini por aquel entonces, reconoce las oportunidades de venta del Mini Cooper y decide volver a fabricarlo. Las normas de gases de escape, cada vez más estrictas, ponen fin a la fabricación del motor de 1.000 cc con carburador en 1992: a partir de este momento, todos los modelos montan únicamente el propulsor de inyección de 1.275 cc.En 1993 se presenta la versión descapotable tal y como había sido desarrollada y vendida en Alemania unos años antes. Finalmente, la fabricación del classic Mini cesa de forma oficial en el año 2000.

El último classic Mini, el número 5.300.000, se fabrica en el año 2000. Sin embargo, la historia de este mito de origen inglés no ha concluido. Después de 41 años, el fabricante BMW escribe un nuevo capítulo en 2001 con el lanzamiento de los modelos Mini One y Mini Cooper. Nuevamente, el Mini se convierte en un vehículo de culto. Tras la adquisición de MINI por la marca germana, se ha puesto en marcha un ambicioso proyecto, creciendo la familia con nuevos modelos como el Countryman o Paceman.