116 - Los coches más rápidos del mundo en 1986

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Los coches más rápidos del mundo en 1986

16 de Enero de 1986

La pasión por la velocidad estaba más candente que nunca, de ahí que hablásemos de los 100 coches más rápidos del momento, con rankings de velocidad máxima o de aceleración; pero sin olvidar a los modelos más populares, destacando dos comparativas, una de familiares y otra de ciudadanos.
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La incorporación de España a la CEE suponía la aplicación del IVA al precio de los automóviles, un impuesto que según la Administración implicaría una bajada sustancial del precio de los coches, pero que no fue tal por la subida de las tasas de matriculación, que dejó las tarifas en los mismos niveles del año anterior y con unos seguros más caros.
Motor16 dirigía sus focos a los coches más rapidos del momento y rememoraba los sucesivos récords automovilísticos de velocidad, desde los 63,13 km/h que alcanzó Chasseloup Loubat en 1898, hasta los vigentes 1.224 km/h logrados por Richard Noble con el Thrust II en 1983, un récord con el que habría superado la barrera del sonido.
Entre los modelos de mayores prestaciones de la época se destacaban los 305 km/h de velocidad máxima del Ferrari GTO, los 295 km/h del Lamborghini Countach o los 290 km/h del Ferrari Testarossa. En aceleración, un Audi Sport Quattro o el aludido GTO, sólo necesitaban 4,9 segundos  para alcanzar los 100 km/h desde parado.
En una prueba comparativa se enfrentaban dos amplios familiares, el Peugeot 505 GTD Turbo (3.433.025 pesetas y 95 CV) y el Citroen CX 25 TRD Turbo (3.420.622 pesetas y 95 CV). El balance final era más favorable en conjunto al CX, por sus excelentes frenos, su acreditado confort y su modélico comportamiento, a pesar de su dirección sensible, sus asientos muy blandos y su escasa ventilación. El 505, por su parte, ofrecía una buena dirección, un comportamiento aceptable y una buena postura de conducción, con el hándicap de un motor ruidoso, unos frenos poco progresivos y una tapicería desagradable por su tacto y textura.
Otra prueba comparaba a dos 'Pequeños coquetos', el Mini retocado por Bertone que era el Innocenti Minitre SE de sólo 3,19 metros de largo (1.403.426 pesetas y un motor de 3 cilindros procedente de Daihatsu, con 993 cm3 y 52 CV) y al muy nuevo Autobianchi Y-10 Fire, que medía unos escasos 3,39 metros de largo (964.630 pesetas y 45 CV). El  Y-10 se imponía fácilmente  por la amplia diferencia de precio, su cuidada presentación, su menor consumo y su manejabilidad, a pesar de su escaso maletero, la dificultad para cerrar sus ventanillas traseras o las bruscas reacciones de su eje trasero. El Innocenti también ofrecía manejabilidad, consumos ajustados y un buen equipo, pero no era lo suyo el confort; además sus frenos eran duros y su limpiaparabrisas poco eficaz.
En otras páginas se prestaba atención a los primeros lanzamientos del año nuevo, con la llegada de los Alfa 75, Citroën BX Familiar, Volkswagen Passat  o las nuevas variantes Diesel y Comercial del Renault 5.
En el mundo del deporte, el Rally París-Dakar estaba una vez más en pleno desarrollo y se daba cuenta de las últimas etapas.
Xavier Domingo evocaba la estridencia de la muy cosmopolita Platja d'Aro, población a la que el verano exhorbitaba desde los ocho millares de habitantes hasta los más de 100.000 de la agitada época estival, lo que restaba calidad de vida por mor de una animación excesiva.

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