viernes, 9 diciembre 2022

¿Cuánto menos gasta mi coche si inflo en exceso las ruedas?

En este artículo que consideramos muy interesante te vamos a responder a la pregunta de: ¿cuánto menos gasta mi coche si inflo en exceso las ruedas? Primeramente te tenemos que decir para que lo tengas claro que con respecto a las ruedas del coche hay que tener mucho cuidado.

No es conveniente ni inflarlas mucho y dejarlas sin aire porque podemos causarnos todo tipo de problemas mientras vamos conduciendo por la carretera.

Debemos de tener en cuenta que dependiendo de la velocidad y de la carga que vayamos a llevar en el vehículo, las ruedas tienen que tener una presión que sea específica u otra pero ha de ser la que recomiende en todo momento el fabricante.

Presión justa de las ruedas

Hay que tener en cuenta que la resistencia a la rodadura se considera uno de los principales factures que van a contribuir al consumo además de otra serie de condicionantes como son la aerodinámica, el peso, el tipo de motor.

Se suele estimar que en torno al 20% de consumo del coche hace referencia a la rodadura de las ruedas o neumáticos. Y es por esta razón que resulta imprescindible que se lleve siempre una presión que resulte la idónea de las ruedas.

Teniendo en cuenta la forma en la cual afectan las presión de las ruedas al consumo vamos a poder evitar consumir más combustible del que resulte necesario.

  • En el caso de que llevemos presiones que se consideren inferiores o que las ruedas estén poco hinchadas, se va a incrementar la resistencia del neumático al rodar y de esta forma aumentará el consumo. De hecho en el caso de que llevemos una presión en las ruedas de 1 o 2 bares por debajo de la que se recomienda va a suponer un gasto de forma adicional en lo que respecta al combustible.
  • En el caso de que se lleve una presión más alta de la que aconseje el fabricante, es decir, que las ruedas se encuentren muy hinchadas, disminuirá la resistencia a la rodadura y esto va a incrementar el consumo de combustible. Esta práctica puede llevar a consecuencias que resulten peligrosas porque un neumático que tenga sobrepresión tiene mucho menos agarre a la calzada e incrementa el riesgo de sufrir un reventón.