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Conducimos el nuevo Toyota Corolla. En su línea

Toyota estableció hace años una estrategia que pasaba por una decidida apuesta por nuevas formas de movilidad. Se sustanciaba entonces en la tecnología híbrida; y lo que hace 20 parecía el futuro, ahora resulta que ya es el presente… Y si triunfan las alocadas estrategias de descarbonización que han florecido en los últimos tiempos, pronto esta tecnología híbrida será el pasado. Pero de momento, la marca japonesa, que se ve en la cresta de la ola, no se desvía ni un milímetro de aquella hoja de ruta marcada con el primer Prius.

El nuevo Corolla es un buen ejemplo de ello. El turismo más vendido del mundo cambia de manera radical en esta generación en lo más llamativo; pero se mantiene invariable en lo esencial; en su tecnología, que se centra en las mecánicas hibridas sin opciòn, al menos en el mercado español, para otros motores de combustión convencionales. Y como si pensaran que ya lo tienen todo hecho, ni siquiera se plantean corregir o mejorar detalles que llevamos generaciones de modelos reclamándole a la marca japonesa. Pero esa historia la leereis más adelante.

Imagen más llamativa

Para empezar, decir que el nuevo Corolla supone una gran renovaciòn frente al anterior Auris. Para empezar en lo relativo a su estética. Nunca ha sido la marca japonesa una de esas que hace levantar miradas de admiración prácticamente en ningún modelo. Sus coches han sido siempre más racionales que emocionales. Y no es que haya cambiado de manera radical en este Corolla, pero sí se puede decir que tiene más personalidad. Cuenta con una gama formada por tres carrocerías diferentes: cinco puertas, el familiar Touring Sports y el Sedán, cada ina con su propia personalidad, aunque con un estilo común que se refleja, sobre todo en el frontal asimilado al estilo visto en Yaris o Aygo con su característica parrilla trapezoidal. Es llamativa su menor altura en las tres carrocerias -2,5 centímetros en la versión de cinco puertas- lo que pretende redundar en un mayor dinamismo.

Y también se ha apostado por una mayor habitabilidad. Y eso se consigue gracias a la nueva plataforma TNGA, la misma sobre la que se han desarrollado los últimos modelos de Toyota, como Prius o el C-HR. Esa plataforma permite que la longitud del coche crezca unos cuatro centímetros en el cinco puertas y 5,5 en el Touring Sports, que se focalizan en totalidad en la batalla, lo que hace crecer el espacio habitable en el interior del coche. No crece, sin embargo la capacidad de maletero del cinco puertas (361 litros frente a los 360 del Auris) en la versión híbrida 1.8 y se reduce hasta los 313 litros en el caso de la versión más potente. El Touring Sports sí mejora este dato, pues frente al actual que ofrece 530 litros, ahora alcanza los 598 en la versión 1.8 y 581 en el 2.0 híbrido. Y el sedán ofrece 471 litros de capacidad.

Más argumentos para generar interés son los seis niveles de acabado que permiten que cada usuario pueda configurar el coche a su gusto. Y con un alto nivel de equipamiento, pues tanto en elementos tecnológicos de informaciòn como en el apartado de la seguridad, está a gran altura. Cuenta con elementos como la pantalla TFT de pulgadas, el cargador de teléfonos móviles, la pantalla central táctil flotante de 8 pulgadas, el techo solar, sistema de ayuda al aparcamiento o faros multiled con ajuste dinámico. Y dispone de la aplicación MyT que incorpora funciones para localizar tu coche, análisis de tu estilo de conducción, sistema de llamada de emergencia.

Alto nivel de seguridad

Y si hablamos de seguridad, es de serie el Toyota Safety Sense 2.0, que incluye Sistema de Seguridad Precolisión con detección de ciclistas de día y peatones tanto de noche como de día, Control de Crucero Adaptativo con función de parada y arranque automático, Avisador de Cambio Involuntario de Carril, Reconocimiento de Señales de Tráfico y Control Inteligente de Luces de Carretera. Además, las variantes más equipadas incorporan Sistema de Mantenimiento de Trayectoria, Detector de Objetos en el Ángulo Muerto y Avisador de Tráfico Cruzado Posterior.

Pero lo que más caracteriza al nuevo Toyota Corolla es la renovada apuesta por la tecnología híbrida. El Corolla busca seguir su camino como un hibrido tranquilo, familiar y eficiente y al mismo tiempo abrirse a conductores más dinámicos. Eso se ve en su gama de motores, donde por primera vez cuenta con dos variantes. Por un lado el 1.8 de 122 caballos ya visto en el Prius o el C-HR y por otro, una nueva versión 2.0 con 180 caballos. El primero se ofrecerá en las tres carrocerías, mientras el segundo solo llegará en el cinco puertas y el Touring Sports. En todos los casos con el incombustible cambio automático CVT de variador continuo tan criticado desde siempre por su rendimiento en todos los híbridos de Toyota.

Y en este caso no iba a ser una excepción. Nos ponemos al volante del Toyota Corolla durante la presentación internacional que se celebra en Mallorca. Nuestro coche es un cinco puertas 1.8 con 122 caballos. Y en cuanto arrancamos, comienza el zumbido producido por el resbalamiento interior de una caja de cambios que no está a la altura del resto del coche, por más que en Toyota sigan diciendo que es lo más indicado para el compromiso entre rendimiento y eficiencia que buscan en un híbrido. Antes nos lo teníamos que creer, pero ahora, con ejemplos como la caja de doble embrague que tanto Kia como Hyundai utilizan en sus híbridos, ya no tienen excusas en la marca japonesa.

Cómodo pero con poco brío…

Nuestro recorrido nos lleva por la estrechas y muy transitadas carreteras del interior de la isla balear. Y en ese trayecto, salvo el insistente sonido del cambio, el resto es suavidad y confort. Buena la dirección y los frenos y cómodas las suspensiones. Una de las zonas de subida nos obliga a pisar el acelerador con decisión para no perder ritmo y, pese a que ponemos la posición sport el Corolla tarda en reaccionar. Dispone de la mencionada posición Sport, un modo normal y uno ECO; pero los dos primeros no destacan por su brío, sino que sabemos que hemos elegido uno de ellos por su mayor sonoridad. En ese repecho echamos en falta la posibilidad que ofrecen los actuales cambios automáticos de bajar marchas para ganar empuje. Pero aquí no existe esa opción y si queremos empujar al coche será a fuerza de pisar el acelerador.

Y eso se nota al final de nuestro recorrido en un consumo elevado para lo que hemos hecho. Pues nuestra velocidad media no ha superado los 70 km/h y sin embargo el ordenador marca un gasto de 6,5 l/100 km. Claro que no hemos circulado por ciudad, que es donde los híbridos logran sus mejores cifras de consumo.

A esas ciudades será donde dentro de poco este Corolla se postule como una de las alternativas de esta nueva movilidad que se está planteando. La apuesta híbrida de Toyota les sigue dando frutos en forma de esa etiqueta ECO que permite a sus coches, incluido este Corolla, circular por el centro de las ciudades. Ese es uno de sus grandes atractivos, y lo que convierte al Corolla en un valor seguro si uno no quiere arriesgarse a tener que dejar el coche en el garaje. Esa seguridad la garantiza Toyota; pero la emoción que también buscaban con este Corolla aún está lejos de conseguirse.