La carrera hacia el coche autónomo sigue avanzando a un ritmo vertiginoso y, aunque nombres como Tesla, Mercedes-Benz o General Motors suelen monopolizar los titulares, Stellantis lleva tiempo trabajando en silencio en una de las tecnologías más prometedoras de su cartera. Ahora, el gigante automovilístico ha dado un nuevo paso en esa dirección al mostrar los primeros prototipos de su futura plataforma de conducción semiautónoma avanzada.
La compañía ha presentado dos vehículos experimentales basados en el Fiat 500e y el Maserati Grecale equipados con el sistema STLA AutoDrive powered by Wayve. Esta tecnología marca el siguiente capítulo en la estrategia de automatización del grupo y busca ofrecer una experiencia de conducción mucho más sofisticada y natural que la disponible actualmente.
El objetivo de Stellantis es claro: desarrollar una solución capaz de gestionar trayectos completos con asistencia manos libres en situaciones reales de circulación. Aunque el conductor seguirá siendo responsable de la conducción (se trata de un sistema de Nivel 2++), la nueva plataforma pretende ampliar considerablemente las capacidades de los asistentes actuales, acercándose a una experiencia cada vez más automatizada tanto en autopistas como en entornos urbanos.
Stellantis podría extender esta tecnología al resto de marcas que forman el grupo

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es la colaboración con Wayve, una empresa especializada en inteligencia artificial aplicada a la movilidad. Los nuevos prototipos utilizan la tecnología AI Driver de esta compañía, una solución diseñada para aprender y adaptarse a distintos escenarios sin necesidad de desarrollar sistemas específicos para cada vehículo de forma independiente.
Esta capacidad representa una ventaja estratégica enorme para Stellantis. Gracias a una arquitectura común basada en inteligencia artificial, el fabricante podrá extender la tecnología a un gran número de marcas y modelos dentro de su extenso catálogo, que incluye firmas tan diversas como Jeep, Peugeot, Citroën, Alfa Romeo, Opel, Fiat, Dodge, Chrysler o Maserati.
A diferencia de muchos sistemas de conducción automatizada actuales, la propuesta de Wayve apuesta por una filosofía especialmente flexible. El núcleo tecnológico se apoya principalmente en cámaras de alta resolución complementadas por radares, reduciendo la dependencia de complejos mapas de alta definición. Este enfoque permite simplificar la implantación global del sistema y reducir significativamente los costes asociados a su despliegue.
El primer modelo de Stellantis con esta tecnología se ofrecerá en EE.UU. en 2028
Además, la plataforma ha sido diseñada para evolucionar con el tiempo mediante actualizaciones de software. Esto significa que las capacidades del sistema podrían incrementarse progresivamente conforme la inteligencia artificial mejore y la normativa permita nuevas funciones de automatización.

La apuesta resulta especialmente interesante porque supone una evolución importante respecto al actual Hands-Free Active Driving Assist. El sistema disponible hoy en algunos modelos de Stellantis funciona únicamente en una red limitada de carreteras previamente cartografiadas. La nueva generación pretende superar esas restricciones y desenvolverse en un abanico mucho más amplio de situaciones de tráfico.
Por el momento, la compañía no ha confirmado qué modelo estrenará esta tecnología en producción. Lo que sí se sabe es que el primer vehículo equipado con este sistema de Nivel 2++ llegará al mercado norteamericano en 2028. Ese lanzamiento servirá como banco de pruebas para una tecnología que podría convertirse en uno de los pilares estratégicos del grupo durante la próxima década.
Mientras la industria sigue persiguiendo el complejo sueño de la conducción completamente autónoma, Stellantis parece haber optado por un enfoque pragmático: desarrollar sistemas cada vez más inteligentes, accesibles y escalables que puedan llegar a millones de vehículos. Una estrategia menos mediática que otras, pero potencialmente mucho más transformadora para los conductores del día a día.
5 claves de la nueva tecnología STLA AutoDrive
- Utiliza inteligencia artificial avanzada. El sistema emplea la plataforma AI Driver desarrollada por Wayve para interpretar el entorno y tomar decisiones de conducción.
- Funcionará en más escenarios. Su objetivo es operar tanto en autopistas como en entornos urbanos, ampliando notablemente las capacidades actuales.
- Menor dependencia de mapas HD. La tecnología no requiere mapas de alta definición para funcionar, lo que facilita su despliegue global.
- Compatible con múltiples marcas. Podrá adaptarse a numerosos modelos de Stellantis sin necesidad de desarrollar soluciones independientes para cada vehículo.
- Debut previsto para 2028. El primer automóvil de producción equipado con esta tecnología de nivel 2++ llegará inicialmente al mercado norteamericano.
Fotos: Stellantis











