Porsche rectifica: el Macan híbrido enchufable llegará en 2028 sobre plataforma de Audi

El proyecto Sportwagenschmiede 35 devuelve a Porsche un SUV de combustión y versiones híbridas enchufables sobre la arquitectura PPC. El 46 % de los Macan entregados en 2025 seguía siendo de gasolina, y ese dato pesa más que cualquier hoja de ruta.

Porsche ha rectificado su estrategia de producto: habrá un nuevo SUV de combustión, y también híbrido enchufable, en el hueco del Macan. El motivo tiene cifras: casi la mitad de los Macan vendidos en 2025 seguían llevando motor de gasolina. El proyecto ya está anunciado oficialmente y tiene calendario: se presentará en 2028 y empezará a fabricarse ese mismo año, aunque será a partir de 2029 cuando aporte volumen real.

La nueva hoja de ruta se denomina internamente Proyecto Sportwagenschmiede 35 y supone un giro de timón. En 2022, Porsche aspiraba a que más del 80 % de sus entregas fueran eléctricas en 2030, y el Macan debía ser la pieza central de esa transformación: un SUV de gran volumen cuya segunda generación renunciaba por completo a los motores térmicos. El mercado ha avanzado a otro ritmo y la compañía ha revisado el plan para mantener más tiempo los motores de combustión y los híbridos enchufables.

El híbrido enchufable vuelve así al centro del catálogo. La tecnología combina un motor de combustión con una batería que se recarga en la red y permite circular en modo eléctrico durante un número limitado de kilómetros, con el motor térmico como red de seguridad en los viajes largos. Porsche no ha publicado todavía potencias ni capacidad de batería para esa versión.

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El dato que obligó a Porsche a rectificar

El Macan representó el 30 % de todos los Porsche vendidos en 2025, con 84.328 unidades, por delante de las 80.886 del Cayenne y las 51.583 del 911. Y hay un detalle que refuerza la lectura: creció un 2 % mientras las entregas mundiales de la marca retrocedían un 10 %, hasta las 279.449 unidades.

Dentro de ese volumen, el reparto es elocuente. Se entregaron 45.367 Macan eléctricos frente a 38.961 de combustión, estos últimos comercializados principalmente fuera de la Unión Europea. El eléctrico fue mayoría, pero los motores de gasolina seguían aportando el 46 % de las ventas de un modelo que, en teoría, era menos moderno y tecnológico que su alternativa a batería.

El Macan es uno de cada tres Porsche vendidos: renunciar al 46 % de sus clientes térmicos dejaba un hueco demasiado grande en la cuenta de resultados.

Renunciar a ese público era un riesgo alto. El Macan supone una de cada tres ventas de la marca, y convertirlo en un producto exclusivamente eléctrico dejaba sin alternativa a los compradores de mercados donde el motor de gasolina sigue siendo la opción mayoritaria, principalmente fuera de la Unión Europea.

Las claves técnicas

  • Qué es: la PPC (Premium Platform Combustion), la arquitectura de combustión del Grupo Volkswagen que estrena el Audi Q5 y que admite hibridación, incluidas las versiones enchufables.
  • Qué problema resuelve: reparte costes de desarrollo e ingeniería entre Porsche y Audi, y devuelve a la marca un producto de volumen para los mercados que siguen demandando gasolina.
  • Dónde y cuándo llega: al hueco del Macan, con presentación y arranque de producción en 2028 y volumen real desde 2029.
  • Qué falta por saber: potencias, cilindradas, dimensiones, capacidad de batería de la versión PHEV y precios. Porsche no ha publicado estas cifras.

La plataforma del Audi Q5 y la convivencia con el Macan eléctrico

El nuevo Porsche con motores de combustión se apoyará en la plataforma PPC, la misma que emplea el Audi Q5. Está concebida para vehículos con motor térmico y permite incorporar hibridación, incluidas versiones enchufables, algo que la PPE —la arquitectura sobre la que se construye el Macan eléctrico— no contempla por definición.

El proyecto se desarrolla en colaboración con Audi, y la estrategia presentada por Porsche refuerza esa cooperación en torno a las arquitecturas PPC y PPE. Aprovechar una plataforma ya desarrollada permite repartir costes y reducir trabajo de ingeniería, dos factores especialmente sensibles en un contexto de presión sobre la rentabilidad.

Porsche sostiene que mantendrá tecnologías y características propias para diferenciar sus modelos y que la puesta a punto seguirá siendo marca de la casa. De momento no hay datos oficiales de potencias, propulsores ni dimensiones.

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El nombre definitivo tampoco está confirmado. Lo más probable es que siga llamándose Macan aunque sean coches distintos, igual que conviven hoy el Cayenne de combustión y el Cayenne eléctrico. Internamente, Porsche reserva para él la denominación B-SUV, un espacio que compartirá con el Macan eléctrico.

Qué cambia para el comprador y qué toca vigilar

La rectificación no retira al Macan eléctrico del catálogo: los dos productos convivirán. Eso significa que el nombre Macan pasará a designar dos coches con plataformas, dinámicas y precios distintos, y el comprador tendrá que leer la ficha técnica y no solo la placa del portón. Es exactamente lo que ya ocurre con el Cayenne y el Cayenne eléctrico.

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Para quien busque un SUV premium con etiqueta de enchufable, el dato a vigilar será la capacidad de la batería y la autonomía eléctrica homologada de la versión PHEV, junto con la potencia de carga en corriente alterna: en un híbrido enchufable, ese parámetro marca la diferencia entre aprovechar el modo eléctrico a diario o recurrir a él de forma testimonial.

Queda por resolver, además, el precio. Porsche no ha publicado tarifas para este SUV y, con la presentación fijada en 2028, cualquier cifra que circule antes de esa fecha será una estimación, no un dato de ficha.

El precedente inmediato ayuda a leer el movimiento: una marca que en 2022 proyectaba más del 80 % de entregas eléctricas para 2030 amplía ahora la vida de sus motores de combustión e híbridos enchufables. No es una renuncia a la ingeniería eléctrica —la PPE sigue en producción—, sino un ajuste del calendario comercial a la demanda real de cada mercado.

El siguiente hito está fijado en 2028, con la presentación y el arranque de fabricación, y será a partir de 2029 cuando el proyecto empiece a aportar volumen de verdad. Para entonces se sabrá si dos Macan bajo el mismo nombre, uno eléctrico sobre PPE y otro térmico o enchufable sobre PPC, funcionan comercialmente como Porsche espera.