Mercedes retira el EQE eléctrico, el AMG S63 E Performance PHEV y el Maybach EQS 680 en 2027

La marca alemana confirma que el EQE sedán, el AMG S63 E Performance y el Maybach EQS 680 SUV desaparecen del año modelo 2027. El recorte responde a la integración de los eléctricos en las familias de siempre, con el Clase C eléctrico en camino.

Mercedes-Benz retira de su gama del año modelo 2027 el EQE sedán, el S63 E Performance y el Maybach EQS 680 SUV. La decisión, confirmada por un portavoz de la compañía, deja al catálogo sin su berlina eléctrica de gran formato y sin el eléctrico más caro que vendía hasta ahora.

El movimiento responde a un plan más amplio: adelgazar la oferta eléctrica y diluir la propulsión de batería dentro de las familias de siempre, en lugar de mantener una línea EQ con nombre propio. Con el CLA eléctrico ya en el mercado y una versión de batería del Clase C en camino, la marca necesita menos siglas y menos solapamientos internos.

Tres bajas que reordenan la cúpula de la gama

El EQE, la berlina eléctrica que competía consigo misma

El Mercedes-Benz EQE sedán nació como alternativa eléctrica dedicada al Clase E, con una carrocería aerodinámica que lo separaba de la gama de combustión. Se va, y con él la versión Mercedes-AMG EQE. Su problema no fue de rendimiento, sino de encaje comercial: con un CLA eléctrico cubriendo la puerta de entrada y un Clase C eléctrico en desarrollo, el EQE se quedaba sin hueco natural en el catálogo.

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El AMG S63 E Performance, 791 CV que se quedan sin relevo anunciado

La baja más llamativa por prestaciones es la del Mercedes-AMG S63 E Performance. Combina un V8 biturbo de 4.0 litros con un sistema híbrido enchufado y homologa 791 caballos junto a un par que, convertido desde las 1.055 libras-pie que publica la marca, ronda los 1.430 Nm. Era el tope de la familia S y el ejemplo más claro de la vía híbrida con la que AMG mantenía vivo el V8. Deja un hueco en lo más alto de la gama y Mercedes no ha anunciado sustituto oficial.

El Maybach EQS 680 SUV, el eléctrico más caro del catálogo

El Mercedes-Maybach EQS 680 SUV era el eléctrico más caro y más extravagante de la marca: mecánica del EQS SUV, diseño propio y un interior con materiales exclusivos. La compañía no ha cerrado la puerta a un futuro Maybach eléctrico, pero la lectura que se desprende de su estrategia apunta a que no volverá como modelo EQ independiente.

El final del EQE no es el final del eléctrico en Mercedes: es el final de la nomenclatura EQ como familia aparte dentro del catálogo.

Las claves técnicas

  • Qué se retira: el EQE sedán en sus versiones estándar y AMG, el Mercedes-AMG S63 E Performance con mecánica híbrida enchufada y el Mercedes-Maybach EQS 680 SUV, los tres fuera del año modelo 2027.
  • Qué problema resuelve: elimina solapamientos internos y permite que la propulsión eléctrica llegue con nombres clásicos (CLA, Clase C) en vez de sostener una familia EQ paralela.
  • Dónde y cuándo llega: el recorte se aplica a la gama del año modelo 2027, según la confirmación de la marca; de momento no hay sustituto oficial anunciado para el S63 E Performance.

Por qué Mercedes deja caer su propio EQE

Mercedes AMG S63 E Performance

La clave está en la arquitectura comercial, no en la técnica. En la primera oleada eléctrica, cada fabricante europeo creó familias con nombre propio para marcar distancias: Mercedes eligió el prefijo EQ, BMW la letra i y Audi los e-tron. Ese esquema funcionó mientras el eléctrico era una rareza en el concesionario. Cuando pasa a ser una variante más del catálogo, mantener dos nomenclaturas para el mismo tipo de coche encarece la producción, complica las campañas y confunde al comprador que compara un EQE con un Clase E.

En la práctica, quien buscaba una berlina eléctrica de representación encontraba dos rutas distintas dentro de la misma marca. Integrar la mecánica de batería en las familias de siempre reduce ese ruido. Para el usuario tiene una consecuencia tangible: menos modelos con nombre propio implica un mercado de segunda mano menos disperso, con valores residuales más fáciles de leer.

Lo que cambia para el comprador y qué queda pendiente

Para el comprador, el recorte tiene dos lecturas. La primera es de calendario: los EQE sedán y Maybach EQS 680 SUV que sigan en stock serán las últimas unidades de una generación corta, y conviene revisar con detalle equipamiento y precio antes de firmar. La segunda apunta al futuro: la carga eléctrica de la marca pasa a viajar en modelos con nombre clásico, el CLA y el próximo Clase C eléctrico, con todo lo que eso implica en familiaridad para quien se acerca por primera vez a un coche de batería.

Queda pendiente el flanco de AMG. La marca ha mantenido que los V8 de altas prestaciones no desaparecen y que sigue invirtiendo en motores de combustión, de modo que la retirada del S63 E Performance no equivale a renunciar a esa arquitectura: el nombre podría volver con otra mecánica, aunque no hay confirmación oficial de cómo ni cuándo. Ese es el punto que el entusiasta debe vigilar, porque define si el hueco en lo alto de la gama S se cubre con un híbrido enchufado de nueva generación, con un eléctrico puro o con un V8 sin electrificar.

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El siguiente hito será el aterrizaje de la gama del año modelo 2027 en los concesionarios y, con ella, la llegada del Clase C eléctrico, que terminará de dibujar qué sitio ocupa cada modelo. Hasta entonces, la foto es simple: Mercedes prefiere vender eléctricos sin apellidos raros.