Las empresas compran más de la mitad de los coches nuevos que se venden en España —el 53,1% el año pasado, según los datos de Anfac—, pero a la hora de enchufar se quedan atrás. En septiembre, solo el 10,7% de sus compras fueron cero emisiones.
Los particulares ya apuestan por el coche eléctrico en el 24,9% de sus matriculaciones, según los registros de la DGT que analiza el experto Luis Valdés. Anfac eleva el dato de las compañías al 11%, pero la media de los dos canales se queda en el 18%, lejos de la media europea.
La foto es incómoda. Tres de cada cuatro cero emisiones que llegan a la calle los paga un particular. Rafael Salas, catedrático de Análisis Económico en la Complutense, sostiene que las compañías lastran la descarbonización de los turismos.
La brecha del coche eléctrico entre particulares y empresas
¿Qué ha cambiado para que el particular se atreva? Tres cosas, y las tres se notan en la cuenta corriente. La primera es el Plan Auto+: ayudas de hasta 4.500 euros en vigor que, sumadas a la deducción del 15% en el IRPF —otros 3.000 euros—, rebajan el precio de forma seria.
La segunda es la llegada de eléctricos asequibles, con etiquetas que rondan los 20.000 euros. La tercera, el precio de la gasolina. Echa la cuenta: 100 kilómetros con un motor de combustión pueden costar 12 euros; los mismos kilómetros en eléctrico, alrededor de un euro.
Alberto de Aza, responsable de BYD en España, apunta que las baterías ya son maduras y seguras, que hay paridad de precio frente al híbrido y que España supera los 50.000 puntos de recarga. Eso sí: la demanda va por delante de lo que las marcas pueden entregar.
Mientras el particular hace cuentas y se pasa al enchufe, la empresa que paga el coche por kilómetro sigue teniendo motivos para quedarse en diésel.
El renting, el eslabón que no arranca
Aquí está la clave. El renting mueve una parte enorme del mercado y su parque sigue siendo mayoritariamente térmico. Lars Hoffman, experto en cero emisiones, señala dos motivos: en el leasing el valor residual del eléctrico puro es bajo, y las marcas usan el canal de flotas para colocar combustión con descuentos sin destrozar el precio del mercado.
Hay otro factor, más humano. Cuando el coche va como retribución en especie, el empleado no siempre gana: es fácil justificar kilómetros en gasolina, mucho más complicado hacerlo con electricidad. La mayoría de las compañías apuesta por lo seguro. Y lo seguro, hoy, sigue siendo un motor de combustión.
José Martín Castro, presidente de la Asociación Española del Renting (AER), defiende que el parque de renting ya tiene un 7% de eléctricos frente al 2,4% del conjunto del parque español, y asegura que son precisamente estos coches los que más rápido se venden de segunda mano.

Lo que Portugal, Bélgica y Francia hacen mejor
Si el problema es económico, la solución también lo es. Portugal permite deducir el 100% del IVA de un cero emisiones de hasta 62.000 euros y de un híbrido hasta 50.000. Bélgica ha ido más lejos: solo puedes depreciar el coche de empresa si es eléctrico, y con esa regla ya venden un 50% de cero emisiones a compañías.
Francia castiga cada gramo extra de CO2 y el peso, pero devuelve 200 kilos de margen a los eléctricos porque sus baterías pesan más. Arnau Oliver, de Transport & Environment, recuerda por qué importa el canal empresa: en Europa supone el 60% de las ventas y concentra el 76% de las emisiones de los vehículos nuevos.
Raúl Morales, de Faconauto, lo dice claro: la palanca fiscal es fundamental. Tania Puche, de Ganvam, pide completar las ayudas con medidas fiscales para las flotas.
El Plan Auto+: 50 millones para autónomos y pymes
El Ministerio de Industria ha abierto este mes de octubre una segunda línea del Plan Auto+ para autónomos y pequeñas empresas, dotada con 50 millones de euros. Se suman a los 350 millones que ya se reparten entre particulares.
No todo el mundo lo ve igual. Cristóbal Herrera, portavoz de Feneval, sostiene que las alquiladoras compran pocos eléctricos porque el cliente no los pide, y critica que las ayudas obliguen a mantener el vehículo dos años cuando su rotación es anual. Pide cargadores rápidos en aeropuertos y estaciones de tren.
El Ministerio para la Transición Ecológica recuerda que ya existe libertad de amortización en el impuesto de sociedades, y Hacienda no tiene medidas nuevas encima de la mesa.
Qué mirar antes de electrificar una flota
Si gestionas vehículos de empresa, el orden importa. Primero, cuántos kilómetros hace al día cada coche y si duerme donde haya enchufe. Segundo, el uso: un vehículo de reparto amortiza el eléctrico mucho antes que un coche de directivo. Tercero, la financiación y el valor residual de la renting.
Y un detalle que muchos pasan por alto: si el coche es retribución en especie, revisa cómo se liquidan los kilómetros. Ahí se decide la compra.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: el 24,9% de las compras de particulares en septiembre fueron cero emisiones, frente al 10,7% de las empresas, según la DGT.
- Comparativa: las compañías firman más de la mitad de las matriculaciones (53,1% el año pasado), pero tres de cada cuatro eléctricos los compra un particular.
- Ganadores y perdedores: el Tesla Model 3 fue el coche más vendido en septiembre y no aplica descuentos a empresas; las flotas siguen copando la combustión con precios agresivos.
- Lectura de Motor16: la línea de 50 millones para autónomos y pymes abierta en octubre y la deducción del 15% en el IRPF son el punto de partida; el valor residual del renting sigue pesando.

