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Conducimos los nuevos Kia Niro. Más refinados, igual de eficientes

Kia acertó de pleno cuando en 2016 decidió poner en el mercado un modelo que combinaba a la perfección tendencias que ya estaban en pleno auge con otras que estaban en proceso de 'explosión'. Crear un SUV ya era una carta ganadora, pues los SUV parecían y parecen una moda infinita. Y dotarle de tecnologías de propulsión limpias -algunas ya popularizadas como la hibridación y otras en fase de ser reclamadas de forma masiva por el gran público como la tecnología hibrida enchufable o la eléctrica- parecia garantizar el éxito.

Ese modelo de la marca coreana era el Niro. Y hoy, tres años después, se puede afirmar que las previsiones de entonces posiblemente se hayan quedado cortas. En España, donde se han vendido más de 16.900 unidades a lo largo de este tiempo, ya se ha convertido en el cuarto modelo más vendido de la marca. Y su progresión sigue siendo firme.

Por eso, ahora, la firma coreana lo ha sometido a una actualización para darle más valor y reforzarlo frente a una competencia que ahora ya empieza a apretar fuerte. Porque si en 2016 era el único SUV electrificado del mercado, ahora se puede encontrar con un buen puñado de rivales en cualquiera de la tres alternativas de propulsión que el Niro ofrece. Porque en eso sigue siendo exclusivo. Es el único SUV que se ofrece con motor híbrido, híbrido enchufable o eléctrico.

De esta manera, sus rivales van de un híbrido como el Toyota C-HR a un eléctrico como el nuevo Peugeot e-2008 o el Hyundai Kona pasando por híbridos enchufables como el futuro Ford Kuga. Y a todos ellos puede plantar cara ahora con más argumentos.

Diseño actualizado

Como la base es buena y sigue estando de plena vigencia, el trabajo de Kia ha consistido en actualizaciones profundas en materia de diseño para el híbrido y el plug-in, pues el eléctrico presentado el pasado año está a la última. Desde el punto de vista del estilo, mantiene su clásica parrilla 'tiger nose' en un frontal donde aparece un nuevo paragolpes y nuevos grupos ópticos con diseño 'cubito de hielo'. Además, se puede optar por faros Full Led opcionales y las luces diurnas, bajo los faros, cuentan con un llamativo diseño de doble flecha. En la trasera también cambia el paragolpes y se añade un nuevo difusor con más personalidad gracias a un acabado plateado. Además incorpora luces traseras de Led de nuevo diseño.

A esto se suman más opciones de personalización, con nuevas llantas de 16 y 18 pulgadas o una gama de nueve colores exteriores.

En el interior los cambios son más evidentes, tanto por diseño como por el cuidadoso trabajo en los acabados y materiales utilizados en el habitáculo. Destaca un salpicadero rematado con materiales de tacto suave y mullido en su parte superior, lo que lo hace muy agradable al tacto y la vista. Pero lo más llamativo en este interior en el que se mantiene la excelente habitabilidad del Niro, pues no hay cambios en las dimensiones está en el salto tecnológico que ha dado el modelo coreano.

Ofrece un salpicadero presidido por una gran pantalla táctil de 10,25 pulgadas -de serie es de 8 pulgadas- así como por un cuadro de instrumentos con pantalla digital de 7 pulgadas -de serie esta pantalla es de 4,2 pulgadas-. En esa gran pantalla central se podrá acceder a otra de las novedades del modelo, la aplicacion UVO Connect que conectará a los conductores de todo el mundo para proporcionarles información durante la marcha. Este sistema cuenta con su propia tarjeta SIM para recabar y actualizar información en tiempo real, como información de tráfico actualizada, previsiones meteorológicas, puntos de interés y precios del combustible, lugares de estacionamiento, precio de parking o en el caso del Niro híbrido enchufable información sobre estaciones de carga.

Levas de serie

Y más allá del contenido de confort y de los acabados, remata el interior con detalles que elevan el refinamiento del Niro. Nos fijamos en dos, las levas en el volante, que son de serie y permiten sacar el máximo rendimiento a la vez que practicar una conducción más dinámica. El segundo detalle es la sustitución del obsoleto freno de estacionamiento de pie a un freno eléctrico, con tecnología más acorde al nivel que el Niro ofrece en el resto de apartados.

Además, aprovecha para revisar sus asistentes a la conducción para incorporar las últimas tecnologías. Por citar algunas, al control de crucero adaptativo se le añade la función de parada y arranque automáticos. También va a estar disponible por primera vez el asistente para seguimiento de carril que controla a los vehículos precedentes en el tráfico y detecta las líneas de la carretera, con objeto de mantener al Niro dentro de su carril. Y estas novedades se suman a la asistencia para evitar colisiones frontales, asistencia para permanencia en el carril, detector de fatiga , cambio automático de luces de carretera, alerta de colisión en el ángulo muerto, alerta de tráfico cruzado trasero y alerta inteligente de los límites de velocidad para ofrecer un nivel tecnológico en asistentes y ayudas a la conducción difíciles de superar.

Hemos repasado los cambios. Pero también hay algo que no varía. La parte mecanica no sufre variaciones ni en el híbrido ni en el híbrido enchufable. Con un motor 1.6 de inyección directa de gasolina, en el Niro híbrido se combina con una batería de 1,56 kWh y una de 8,9 en el híbrido enchufable. La potencia combinada en ambos es de 141 caballos, gestionados por un excelente cambio automático de doble embrague y seis velocidades. Con unos consumos de 4,8 l/100 km para el híbrido -correspondientes a 110 g/km de emisiones de CO2- y solo 1,4 l/100 km en el plug in -que suponen 31 g/km de CO2, en ambos casos bajo el ciclo de homologación WLTP, el Niro sigue brillando por su eficiencia.

Diversión al volante

Pero también por su eficacia en marcha. Lo hemos vuelto a comprobar en un recorrido de montaña que nos lleva de Madrid a Segovia por el Puerto de Navacerrada, incluyendo, de bajada hacia la ciudad castellana el clásico tramo de las 'siete revueltas'. Hacemos el recorrido con el Niro híbrido. Nos demuestra un aplomo sobresaliente, una excelente suavidad de marcha y una notable respuesta del motor.

En el modo ECO es verdad que se prioriza la eficiencia. Pero el modo Sport haya mucho más carácter, lo que se traduce en diversión. Además, las levas de serie permiten jugar con el cambio para que el Niro muestre toda su personalidad. En modo ECO las levas sirven para aumentar o disminuir la retención, de forma que se puede circular prácticamente sin tocar el freno. En modo Sport suben y bajan de marcha, y funcionan como un cambio más clásico. El resultado del viaje es un recorrido a buen ritmo, donde el Niro nos vuelve a demostrar, como ya hizo en la anterior generación, que lo ecológico no tiene por qué ser aburrido.

La vuelta de Segovia, por autovía, la realizamos con el Niro híbrido enchufable, el recorrido nos permite comprobar que el SUV coreano es un excelente rodador y, por tanto, una alternativa perfecta como coche familiar. Y en los kilómetros que pudimos recorrer con propulsión eléctrica, envueltos en una excepcional suavidad y silencio de marcha.

Pequeños cambios en lo esencial hacen de este Niro un producto aún más atractivo. Máxime cuando todo esto se remata con unos precios que lo siguen manteniendo en la parte más atractiva del mercado. Sigue siendo el híbrido enchufable más barato del mercado (desde 35.800 euros o 29.300 con todos los descuentos) mientras que el híbrido también está entre los más asequibles en función de su tamaño, pues parte, con descuentos incluidos, de 19.900 euros.

Motivos suficientes para seguir siendo un éxito.