Los constantes avisos por altas temperaturas y olas de calor que estamos sufriendo este verano no debería caer en saco roto. Es importante que como propietario de tu coche lo tengas presente, más en pleno periodo vacacional, ya que puede tener un impacto negativo en el motor de combustión o eléctrico de los coches. A temperaturas de más de 40 grados pueden provocar diversos problemas y daños en el motor, y es fundamental tomar precauciones para evitar posibles averías.
4Las olas de calor afectan a las baterías en los eléctricos
No obstante, para evitar que el calor extremo afecte más a las baterías, estas incluyen un sistema de refrigeración líquida propia con electroventiladores añadidos que se activan para enfriar cuando es necesario estos acumuladores. Además, el motor de un coche eléctrico también incluye refrigeración para que se disipe el calor producido durante su funcionamiento.
Independientemente de cómo el calor extremo afecta a los motores de combustión o eléctricos, el RACE señala que las altas temperaturas también influyen negativamente en otras partes del vehículo, como los frenos o los neumáticos, que puede sufrir un mayor desgaste.
Finalmente advierte de que conducir con calor puede suponer un riesgo para la seguridad vial, ya que puede provocar deshidratación al conductor, lo que afecta en sus reflejos y reacciones. En este sentido, recomienda mantener el aire acondicionado entre 21 y 23 grados, beber agua constantemente y hacer pausas cada dos horas y en trayectos de más de 200 kilómetros.


