Los constantes avisos por altas temperaturas y olas de calor que estamos sufriendo este verano no debería caer en saco roto. Es importante que como propietario de tu coche lo tengas presente, más en pleno periodo vacacional, ya que puede tener un impacto negativo en el motor de combustión o eléctrico de los coches. A temperaturas de más de 40 grados pueden provocar diversos problemas y daños en el motor, y es fundamental tomar precauciones para evitar posibles averías.
3Se incrementa el consumo de gasolina
Esto finalmente provoca que la mezcla dentro del cilindro con la gasolina no sea idónea, según explica el RACE. El resultado finalmente de esta situación es que el motor del coche puede sufrir una pérdida de potencia, al mismo tiempo que el consumo de gasolina subirá y, por tanto, la autonomía desciende.
Esto se debe a que para subsanar la falta de aire rico en oxígeno, el motor hace la mezcla más rica inyectando más gasolina dentro de los cilindros. Esto implica que el coche va a recorrer menos kilómetros que antes con un depósito y que el consumo de carburante va a ser mayor, aumentando el gasto para el usuario.
El exceso de temperatura teóricamente podría afectar negativamente también a la temperatura de trabajo del motor, que en los coches más antiguos era de 90 grados centígrados y en los actuales ronda los entre 100 y los 110 grados.
Aunque el aumento de la temperatura del exterior no afecte tanto al funcionamiento del motor de un coche eléctrico, sí lo hace al rendimiento de las baterías, ya que estas tienen el punto óptimo entre los 14 y los 25 grados. Si llega a superar estas temperaturas, las reacciones electroquímicas que se producen dentro de la batería al hacer la carga y descarga de electricidad se aceleran demasiado.
Por lo tanto, el exceso de temperatura provoca que la vida útil de estos dispositivos de almacenamiento de energía se acorte, un problema que afecta directamente a la autonomía del coche eléctrico.


