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sábado, 30 agosto 2025

El Fiat Croma (1985) cumple 40 años y merece ser recordado

El Fiat Croma celebra cuatro décadas desde su lanzamiento en 1985. Fue la última gran berlina de la marca italiana y trajo importantes aspectos que merecen ser recordados; entre ellos, el primer motor turbodiésel de inyección directa montado, de serie, en un automóvil.

Hace exactamente 40 años, el Fiat Croma se presentaba al mundo; un automóvil que marcaría un antes y después en la historia de la marca turinesa. Este modelo no solo representó el final de una era dorada para las grandes berlinas italianas (con permiso del Lancia Thesis o el Alfa Romeo 166), sino que también abrió las puertas a una revolución tecnológica sin precedentes en el segmento.

El Fiat Croma marcó un antes y un después por diferentes motivos

El Fiat Croma nació de la colaboración entre dos gigantes del diseño automotriz: Giorgietto Giugiaro (de Italdesign) y Tom Jaarda (del Centro Stile Fiat). Aunque no era una idea realmente novedosa, su silueta de dos volúmenes y medio fue bastante atrevida para el segmento y podría considerarse un anticipo de transición hacia las actuales carrocerías fastback que dominan el mercado actual, combinando elegancia, dinamismo y una practicidad excepcional con sus 500 litros de maletero accesibles mediante un enorme portón.

Construido sobre la plataforma Type Four —compartida con modelos premium como el Lancia Thema, el Alfa Romeo 164 y el Saab 9000—, el Fiat Croma ofrecía dimensiones y prestaciones del segmento superior manteniendo precios competitivos del segmento D.

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Pero la verdadera revolución del Fiat Croma estaba oculta bajo su capó. Este vehículo ostenta el honor de ser el primer automóvil producido en serie equipado con un motor turbodiésel de inyección directa, el Croma Turbo D.id de 1.929 cm³ que se adelantaría años a una tecnología que hoy es estándar en la industria.

El Fiat Croma (1985) cumple 40 años y merece ser recordado

En el apartado de gasolina, el motor 2.0 CHT incorporaba el sistema Controlled High Turbulence desarrollado por Yamaha, uno de los primeros sistemas de admisión de geometría variable del mundo, capaz de dinamizar el vehículo para permitirle alcanzar 180 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 11,8 segundos.

Lujo accesible y tecnología avanzada para el “cuarentón” Fiat Croma

El interior del Fiat Croma reflejaba su vocación premium con un equipamiento de serie inédito para la época: elevalunas eléctricos, cierre centralizado, faros halógenos, luneta trasera calefactada y dirección asistida en versiones diésel. Su amplio habitáculo, favorecido por la ausencia del túnel de transmisión gracias a la tracción delantera, ofrecía un confort excepcional.

La gama se coronaba con el potente motor V6 2.5 (el legendario motor Busso de Alfa Romeo, en una versión intermedia), que ofrecía 160 CV y permitía a la berlina alcanzar los 215 km/h con una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 8,3 segundos.

Dicho esto, el V6 Busso ofrecía refinamiento, respuesta inmediata y elasticidad, pero realmente el Croma i.e. turbo le mojaba la oreja en cuanto a prestaciones al atmosférico V6, a pesar de prescindir del overboost que sí montaba el mismo motor en el Lancia Thema, conformándose con 155 CV en lugar de los 165 CV declarados por el Thema.

Aunque el Fiat Croma cesó su producción en 1994, marcando el fin de las grandes berlinas de Fiat, su legado perdura en cada innovación que introdujo. Desde la adopción de la tracción delantera hasta la democratización del turbodiésel de inyección directa, el Croma no solo cerró un capítulo glorioso de la industria automotriz italiana, sino que escribió las primeras líneas del futuro que hoy vivimos. Cuatro décadas después, el mercado automotriz sigue beneficiándose del camino iniciado por este visionario modelo.

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Ah, hubo un segundo Fiat Croma, comercializado entre 2005 y 2010. No obstante, no se trata en realidad de un sucesor del primer Croma, que era una berlina de gama alta a pesar de sus comedidas dimensiones, sino de un modelo de bajo coste que, simplemente, retomaba un nombre exitoso de manera análoga a lo que recientemente ha ocurrido con el Opel Frontera o el Ford Capri, los cuales asocian denominaciones queridas por el público para designar productos que poco tienen que ver con aquellos a los que pretenden recordar.

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