lunes, 4 julio 2022

Hyundai Kona EV 150 kW Style Sky. Entre los mejores

Es complicado distinguir un coche como el mejor de su clase, pero ante el Hyundai Kona EV más vale quitarse el sombrero. Si nos ceñimos a la puesta en escena del coche y al funcionamiento del esquema eléctrico y su rendimiento energético, nos encontramos sin la menor duda entre uno de los mejores, siendo sus hermanos de Kia sus principales rivales. El Hyundai Kona tiene motores térmicos para los que les asuste el tema de la autonomía, no hay problema, el Hyundai Kona EV es comedido en consumo y sorprende la precisión con la que nos informa de la autonomía restante, este modelo de la marca surcoreana es sin duda por autonomía de los mejores eléctricos a día de hoy.

Desde su lanzamiento en 2018 el Kona ha sido uno de los SUV compactos de referencia en el mercado. Rival directo de los Peugeot 2008, Seat Arona o Renault Captur ofrece una variante 100% eléctrica casi desde su nacimiento, una versión que sufrió un restyling en 2021 y mejoró la oferta mecánica con una nueva batería, más autonomía y una potencia superior.

Hyundai Kona EV 150KW Style Sky

Cuestion de espacio.

Con una carrocería de 4,20 metros de longitud dispone un interior sencillamente correcto en materia de habitabilidad, pues con el metro en la mano no destaca respecto a ninguno de sus contendientes directos.

Por su parte la capacidad de carga está algo por debajo de la media del segmento, con un maletero de 332 litros de capacidad que puede crecer hasta los 1.114 si abatimos las butacas traseras. La cota de altura de este Hyundai Kona EV es la más crítica del interior, condicionada por unos asientos ubicados altos y por un techo solar que resta centímetros de habitabilidad. La calidad general es correcta, especialmente en esta versión que marca el tope de gama.

Hyundai Kona EV 150KW Style Sky

Vocación urbana.

Se trata de un modelo con clara vocación urbana, como el 100% de los eléctricos, lastrados por la escasa red de cargadores en este país, pero que sorprende positivamente cuando sale a carretera. Sobre todo por una autonomía real que no difiere mucho de la homologada a poco que seamos cuidadosos con nuestra conducción. Aunque es en ciudad donde podemos ganarle kilómetros sin complicaciones, alcanzando una autonomía superior a la homologada sin dificultad.
Estéticamente la imagen del Hyundai Kona EV no difiere mucho de sus hermanos de gama con motor térmico, tan sólo el frontal con la calandra cerrada lo distingue del resto de motorizaciones. La imagen en conjunto es sofisticada y moderna, aunque este color rojo no es el que mejor le sienta al conjunto. Dispone también de la opción del techo bicolor, con los retrovisores a juego.

Interiores y puesto de conducción.

El acceso al interior del Hyundai Kona EV es muy cómodo, al tener las butacas ligeramente elevadas tanto delante como detrás. Una vez sentados es de ese tipo de coches en los que te sientes como en casa en cuestión de segundos. Todo queda alcance de la mano. La integración de la tecnología es muy correcta y en ningún momento llega a abrumar, un conjunto que transmite una sensación de calidad y firmeza considerable.
Al volante disponemos de dos pantallas de 10,25 pulgadas, la primera de ellas sirve de cuadro de instrumentación, con una presentación tradicional clara y muy sencilla mientras que la central, para la multimedia, es de tipo flotante. Su manejo es táctil, y además duplica botones físicos para el manejo de la mayor parte de los automatismos, incluída la climatización.
El cambio de marchas se modifica también con una botonera en la consola central, disponemos además de un selector de modos de conducción que nos permite elegir entre las posiciones Sport, Eco y Comfort.

Lógicamente lo racional es circular la mayor parte del tiempo posible en ECO para optimizar la duración de la batería.
Disponemos además de levas en el volante que nos permiten alternar entre tres niveles de retención para la regeneración de energía. Además, el sistema de frenada regenerativa inteligente se sirve de los radares delanteros para adecuar el nivel de deceleración a las condiciones del tráfico que nos precede y recuperar así batería de manera constante.

Esquema eléctrico

Del esquema eléctrico merece la pena destacar la eficacia. El Hyundai Kona EV Cuenta con dos cargadores, uno de corriente alterna y otro de corriente continua. En el primero y conectado a una toma de 7,2 kW tarda en recargar 9,1 horas y 6,5 en uno de 10,5 kW. En un enchufe doméstico convencional de 2,3 kW el tiempo se dispara por encima de las 24 horas. Si optamos por cargas rápidas en un poste de alta capacidad de 100 kW tarda 47 minutos y 64 si es de 50 kW.
A la hora de gastar la carga acumulada el resultado es sencillamente excepcional, entre los mejores coches eléctricos que han pasado por nuestro banco de pruebas. En conducción urbana y sin demasiada consideración no es extraño que nos movamos por debajo de los 15 kWh, mientras que en carreteras de tipo nacional y hasta 90 kilómetros/hora hablamos de unos consumos en torno a los 16, lo que nos permite licencias como conectar la climatización sin miedos a desfallecimientos bruscos de la batería.

El GTi eléctrico

Es por encima de los 100 kilómetros/hora es cuando el consumo del Hyundai Kona EV de electricidad se dispara, como es previsible, sobre todo si mantenemos medias de este tipo, situación en la que el consumo sí se escapa por encima de los 20 kWh.
Pero lo que más nos ha sorprendido del Hyundai Kona EV es la deportividad de su comportamiento. Nos encontramos ante lo que podemos calificar como un GTi eléctrico.

Sus 204 caballos de potencia dan mucho de sí y además en Hyundai no han tratado de ‘contenerlos’ sino que han favorecido que se dejen notar con toda claridad tan pronto como pisamos el pedal del acelerador.
Tanto el empuje como el comportamiento marcan referencia entre los SUV eléctricos urbanos. La puesta a punto de la amortiguación y frenos está en sintonía con lo mucho que anda el motor.

Y en carreteras viradas los cambios de apoyo se suceden a un ritmo vertiginoso, con una capacidad destacable para enlazar virajes sin que percibamos inclinaciones ni rebotes considerables de la carrocería. Sí se nota que el peso de la batería está muy bajo, pues el coche parece anclado al asfalto.
Precaución eso sí a la hora de acelerar, pues la cifra de par, 395 Nm, hace de las suyas y el tren delantero sufre pérdidas de motricidad con facilidad, por lo que merece la pena que seamos cuidadosos con el pedal del acelerador especialmente a la salida de las curvas. A la entrada la dirección resulta rápida y precisa, aunque no esperes el tacto de firme y ‘con peso’ al que nos tienen acostumbrados los coches térmicos.

La clave.- A día de hoy se trata de uno de los eléctricos más razonables que ha pasado por nuestras manos, tanto por la puesta en escena en materia de calidad como por un comportamiento muy divertido y una batería que simplemente da lo que promete en materia de autonomía, sin sorpresas.