sábado, 28 mayo 2022

Lo más loco del día es este Toyota HiAce con un motor V12 Biturbo

Soy consciente desde hace mucho tiempo que jamás podré conducir el vehículo que en mi infancia me volvía loco, que no es otro que el Renault Espace F1, una auténtica locura que la firma francesa fabricó a mediados de los años '90 instalando a aquel monovolumen el corazón 3.5 V10 que movía los Williams-Renault FW15C, un propulsor que llegaba a alcanzar los 800 CV de potencia, para crear un vehículo único e irrepetible.

Pero ese sueño puede estar más cerca de lo que parece, siempre y cuando viajar hasta Sudáfrica lo consideres cerca. Y es que allí James Redelinghuys ha creado este particular Toyota HiAce, que además de tener una apariencia bastante controvertida con ese aire a Aventador, lo cierto es que es toda una caja de sorpresas. Y nunca mejor dicho lo de 'caja'.

Un V12 que genera 600 CV

Redelinghuys tomó como punto de partida su Toyota Quantum, que en realidad es el nombre que en Sudáfrica dan a los HiAce, al que instaló un kit estético inspirado en los Lamborghini Aventador y que fabrica la empresa japonesa S.A.D. Dicho y hecho, dando así una apariencia muy particular a su HiAce, utilizado como taxi.

Pero tras hacerlo, el proyecto comenzó a irse de las manos a Redelinghuys, quien decidió adquirir el motor V12 1GZ-FE de un Toyota Century. Semejante bloque atmosférico y con 5.0 litros era la pieza clave para instalar en el interior de su HiAce, debidamente acondicionado para la ocasión, porque los 280 CV originales no eran suficientes, de forma que decidieron inyectar algo de vida a este sencillo corazón en forma de dos turbocompresores. No contentos con el resultado, también llegaron una toma de admisión de aire específica, así como dos grandes intercooler o los inyectores utilizados por los Porsche 911 GT3. Gracias a todo ello ahora hablamos de un V12 con la friolera de 600 CV, enviados todos ellos a sus dos ruedas traseras por medio de un cambio automático TCI Streetfighter de tres velocidades que soporta potencias de hasta 750 CV. Para canalizar toda esa energía, también tuvieron que reemplazar por completo el eje trasero original, que ahora proviene de un Ford Mustang, en el que también se ha instalado un diferencial autoblocante.

Como buena preparación artesanal, sus prestaciones no se han dado a conocer. Bien porque se mantienen en secreto o bien porque Redelinghuys aún sigue con este proyecto en marcha. Y es que interior se mantiene tal cual al original. ¿Se acabaron los fondos o la paciencia con este HiAce V12?