jueves, 18 agosto 2022

Franck Vignard (Cetelem): «La mayor publicidad de Polestar es su propio producto. Nosotros estamos para ayudarles a hacerlo accesible financieramente»

La llegada de Polestar al mercado español, se va a producir de la mano de BNP Paribas Personal Finance, a través de su marca comercial Cetelem. Cetelem va a ser, por tanto, la nueva financiera de Polestar España, en un acuerdo que va a permitir que los clientes de la marca sueca de coches eléctricos, dispongan de una oferta de servicios integrada que cubra “todo tipo de necesidades y soluciones de financiación, crédito ‘balloon’ y ‘renting’”.

Una colaboración que se basa en una misma visión y valores comunes, como la electrificación del parque automovilístico, la sostenibilidad y desarrollo digital de sus actividades. De este nuevo reto hablamos con Franck Vignard CEO de BNP Paribas Personal Finance España.

–Este acuerdo con una marca nueva que llega ahora al mercado. ¿Es diferente a firmar con una marca consolidada y conocida?
–Es un gran reto firmar con una marca como Polestar, nueva en España pero que ya existía hace años como marca de carácter deportivo y que ahora forma parte del grupo Volvo. Realmente es una marca eléctrica y totalmente digital, por lo que va a ser un reto acompañar este nuevo modelo de distribución y esta nueva propuesta en el mercado español.

–¿Puede ayudar Cetelem a que se conozca esta nueva marca? ¿Puede aportarle la credibilidad de una forma de hacer como la vuestra?
–Cuando alguien decide comprar un coche, lo hace por la propuesta de valor, su seguridad, su tecnología, su autonomía en el caso del eléctrico, y creo que la mayor publicidad de Polestar es su propio producto. Nosotros estamos para ayudarles a hacer ese producto accesible financieramente aportando nuestra dilatada experiencia en el mundo del motor en España que nos ha hecho lo que somos hoy en día, el líder de la financiación bancaria de automóviles en nuestro país.

Los objetivos de este acuerdo con Polestar son tener una marca europea que sea una competencia real a Tesla pero con una capacidad industrial comprobada, una tradición en seguridad y un producto de altísima calidad.

–¿Cuáles son los retos y cuáles los objetivos de este acuerdo?
–Los objetivos son tener una marca europea que sea una competencia real a Tesla pero con una capacidad industrial comprobada, una tradición en seguridad y un producto de altísima calidad. Los retos son ganar juntos un posicionamiento de liderazgo en su segmento.

–¿Firmar con Polestar, una marca centrada en lo eléctrico es para Cetelem la vía de entrada a la nueva de la movilidad, del mundo de los coches sin combustión que se avecina?
–Como grupo, en BNP Paribas, y siguiendo nuestro propósito que no es otro que acompañar a nuestros clientes y partners hacia un consumo más responsable y sostenible, tenemos interés en acompañar a las marcas hacia esa movilidad sostenible. Nosotros ya veníamos haciéndolo con las marcas con las que llevamos años de relación comercial estrecha, como Volvo, KIA o Hyundai, que poseen toda la gama de motorizaciones sostenibles. Por lo tanto, no siendo algo nuevo para nosotros, sí es cierto que Polestar viene a reforzar nuestro posicionamiento.

–¿Una marca eléctrica reclama o necesita productos financieros diferentes? ¿En qué consistirán de ser así?
–Los coches eléctricos son más caros en el momento de la adquisición y más baratos en mantenimiento y los costes de combustible, a largo plazo un coche eléctrico es más barato que uno de combustión. El problema está en la compra donde el esfuerzo económico del cliente es mayor. Hay también que considerar que muchos clientes, ante lo novedoso de la tecnología, puede albergar dudas sobre el valor futuro del vehículo. Para esto hemos lanzado un producto que se llama “multiopción”, donde la cuota es muy competitiva, siendo incluso más barata que en un coche de combustión tradicional, y además el cliente tiene, al final, la opción de devolver el vehículo, de renovarlo, de manera que reduzca posible incertidumbres iniciales sobre la motorización.

–¿Y la nueva forma de venta, absolutamente online de la marca sueca, supone un reto diferente para Cetelem?
–Es un nuevo reto porque, aunque disponen de centros de exposición para que los potenciales clientes puedan ver y tocar los vehículos, sin embargo, la distribución y venta es completamente online. Pero creemos que los clientes actuales están preparados e, incluso, lo demandan.

–¿En este acuerdo hay algún producto específico que Cetelem vaya a crear?
–Siempre que firmamos un nuevo acuerdo, procuramos adaptar nuestra oferta a las necesidades de nuestro partner. En el caso de Polestar lo que se destaca es su forma de comercialización que nos exigirá seguir invirtiendo en nuevos procesos digitales. Venimos trabajando con ello hace años en todos los ámbitos del consumo así que Polestar sencillamente nos ayudará a acelerar este movimiento de transformación digital.

No tenemos ambición de volumen por volumen. Lo que queremos es tener clientes y partners satisfechos con nuestros servicios. Queremos ser un actor relevante en la promoción del consumo responsable y cada vez más, sostenible.

–¿Puede ser un laboratorio donde desarrollar lo que deben ser los servicios financieros para los nuevos clientes que van a llegar con el cambio de modelo en el automóvil?
–Una marca eléctrica premium tan específica y con un modelo de negocio novedoso puede ser, sin duda, un laboratorio, si lo queremos llamar así, donde podamos evolucionar nuestros servicios. Como ya he dicho, los partner suponen un reto y hacen de catalizador de nuestra actividad, partners como Volvo, KIA, Hyundai en el sector del automóvil, o tecnológicas como Apple, LG, Xiaomi, etc, nos suponen un reto constante que es la mejor manera de obligarnos a estar constantemente innovando.

–¿Hay un nuevo cliente con la nueva movilidad. Lo detectáis? ¿Qué servicios demanda?
–La nueva movilidad es un fenómeno donde la sostenibilidad es el factor esencial. La tendencia del consumo nos marca un claro camino como vemos en los diferentes análisis de hábitos y tendencias de consumo que publicamos con el Observatorio Cetelem. Por otra parte, el marco político y regulador también empuja en el mismo sentido. El cliente del futuro es el cliente de la movilidad sostenible y es, al menos de la mano de la tecnología actual, el cliente del vehículo eléctrico. Polestar solo se anticipa a un movimiento de mercado que vino para quedarse.

De Polestar lo que destaca es su forma de comercialización que nos exigirá seguir invirtiendo en nuevos procesos digitales.

–Se habla de sostenibilidad, digitalización… ¿qué cosas teneis en común? ¿Qué valores aporta Cetelem a este acuerdo y cuáles Polestar?
–El cliente en el centro ofreciendo un producto con una excelente propuesta de valor, priorizando no solamente la performance sino también la seguridad. Son modelos y valores que compartimos con Polestar, innovación, seguridad y sostenibilidad, pero una sostenibilidad más allá del producto y que engloba la propia fabricación también sostenible. Lo que se espera hoy de las empresas y es lo que tanto Polestar como Cetelem queremos ofrecer a nuestros clientes.

–Este acuerdo refuerza el liderazgo de Cetelem en el mercado y os consolida como el principal actor. ¿Vuestra estrategia es seguir creciendo en volumen o consolidar los servicios que ofreceis? ¿Calidad por encima de cantidad?
–Nosotros no tenemos ambición de volumen por volumen. La ambición no es tener una determinada cuota de mercado. Lo que queremos es tener clientes y partners satisfechos con nuestros servicios. Queremos ser un actor relevante en la promoción del consumo responsable y cada vez más, sostenible. Más importante que la producción, que más que objetivo debe ser consecuencia, lo importante es trabajar en equipo y generar satisfacción en aquellos que depositan su confianza en nuestros productos y servicios. Invertir en la satisfacción del cliente es la garantía de su fidelización y la siembra de una continuidad del negocio.

Franck Vignard, con Stephane Le Guevel en la firma del acuerdo.
Franck Vignard en la firma del acuerdo en presencia de Stephane Le Guevel, CEO de Polestar en España, a su izquierda. A su derecha, Cecilia Boned, presidenta de BNP Paribas en España y Adrien Palumbo, responsable de producto de Polestar

–¿Hay una ventaja competitiva de Cetelem respecto a otros competidores por pertenecer a un grupo como BNP Paribas que es capaz de ofrecer soluciones 360 en el sector?
–BNP Paribas en el sector del automóvil tenemos una propuesta de valor único. Por un lado, Cetelem ofrece toda la gama de productos de financiación, Arval, que es el líder de renting en España y Cardif, la aseguradora del grupo, que nos permite tener una oferta transversal completa. La solidez del balance de BNP Paribas, ofrece la seguridad de un socio financiero fuerte y, si pensamos de digitalización y sostenibilidad, en Cetelem llevamos ya desde 2011 trabajando en este sentido. Hemos sido la primera empresa en conceder préstamos online, la primera en tener una app para conceder un crédito en un smartphone ya en 2011 cuando el propio iPhone era aún una novedad tecnológica. Si alguien busca un socio financiero que le ayude en el camino de la digitalización desde una perspectiva fiel a la sostenibilidad, lógicamente piensa en Cetelem.

El sector del automóvil está muy afectado todavía por la ruptura de la regularidad de la cadena de suministros. En 2023 deberíamos seguir mejorando, pero no creo que alcancemos los datos de 2019.

–¿Cómo ves la situación económica en general y en el sector del consumo en particular? ¿Qué nos espera en los próximos meses?
–En esto que llamamos nueva normalidad, el nivel de incertidumbre es muy alto. No solo hablamos de problemas en la cadena de suministro desde la pandemia y que seguimos aun sufriendo, tenemos la guerra de Ucrania que acelera el fenómeno de la inflación y la crisis energética. De hecho, en Europa, esta crisis nos empuja hacia las energías renovables como vía hacia la independencia energética de los combustibles fósiles. En este escenario hay oportunidades y necesidades. Una de las necesidades es la apuesta por un consumo más razonable, la economía circular o la sostenibilidad, las placas solares o reformas en nuestros hogares que permitan un consumo energético coherente con los tiempos, la movilidad sostenible de las que estamos hablando en esta entrevista y la apuesta por empresas innovadoras y que cumplen con estos preceptos como es el caso de Polestar.

–¿Y en el sector del automóvil qué evolución prevés?
–El sector está muy afectado todavía por la ruptura de la regularidad de la cadena de suministros. En 2023 deberíamos seguir mejorando, pero no creo que alcancemos los datos de 2019. Así que 2023 será un año de recuperación con grandes cambios en los modelos de distribución de grandes marcas y una continuidad en el cambio progresivo del modelo energético. Un sector que nos deja entusiasmados por los retos que nos plantea y por todas las tareas pendientes que nos deja por hacer y por todos los proyectos que estamos en condiciones de apoyar.