miércoles, 18 mayo 2022

Conducimos el Citroën ë-Berlingo. Misma receta, cero emisiones

En cuestión de meses, Citroën ha dado un paso de gigante hacia las cero emisiones, dando forma una gama electrificada que acaba de ampliarse con el Citroën ë-Berlingo, que se suma a los Citroën AMI, ë-C4, ë-Spacetourer y C5 Aircross Hybrid. El ë-Berlingo se une así a la familia más sostenible de la marca francesa y lo hace sin perder ninguno de los atributos que lo caracterizan, desde el espacio y la modularidad, hasta las múltiples opciones de configuración disponibles, pasando por un equipamiento que no tiene nada que envidiar al de cualquier turismo.

Lo único que le diferencia del resto de Berlingo es su motor eléctrico, la batería y, a nivel de diseño, el anagrama con la ë azul que distingue a todos los Citroën electrificados. Por lo demás, es idéntica a cualquier versión diésel o gasolina, mide exactamente lo mismo y se ofrece con idénticos acabados y combinaciones de colores, así como en versión comercial y turismo. Esta última es la que hemos podido conocer en una primera toma de contacto llevada a cabo por los alrededores de París, aunque a diferencia de otros modelos de la compañía gala, estamos ante un Citroën con acento español porque se fabrica en la planta de Stellantis de Vigo, Galicia.

De estas instalaciones puede salir con dos carrocerías, la M, que mide 4,40 metros de largo, y la XL, que crece hasta los 4,75 metros, ambas con la posibilidad de configurar su interior con cinco o siete plazas individuales, siempre con puertas traseras corredizas y un enorme portón trasero que da acceso a un maletero enorme, con 775 litros de capacidad en la alternativa más pequeña y 1.050 litros en el XL, que se suman a los 167 litros repartidos en huecos portaobjetos por todo el habitáculo.

El espacio interior sigue siendo, por tanto, su punto fuerte. En este sentido tampoco cambia con respecto al Berlingo convencional porque el motor eléctrico está ubicado en el lugar reservado para la mecánica térmica en el resto de versiones y la batería descansa bajo el piso y entre los dos ejes para no restar espacio al habitáculo, garantizar un mejor reparto de pesos y asegurar un centro de gravedad más bajo. La capacidad de esta batería es de 50 kWh, como en el Citroën ë-C4, suficiente para homologar una autonomía de 280 kilómetros, según el ciclo WLTP.

Tres modos de conducción

El ë-Berlingo también comparte motor con el ë-C4, por lo que tiene 136 CV y un par máximo de 260 Nm, aunque estos números solo están disponible con el modo de conducción Power activado, mientras que en el Normal, la potencia queda limitada a 109 CV y el par a 210 Nm y en ECO pasa a tener 82 CV y un par máximo de 190 Nm. Con este último programa se aprovecha al máximo la autonomía, sobre todo si se combina con el modo B (brake) del cambio, que incrementa la intensidad de la frenada regenerativa para recuperar toda la energía posible en las deceleraciones, hasta el punto de que se puede conducir con un solo pedal, el del acelerador.

En cualquier caso, el modo ECO solo es recomendable para conducir de forma muy tranquila porque limita bastante la capacidad de aceleración, incluso resta efectividad al climatizador. El Normal es el ideal para la mayoría de trayectos y consigue que la conducción sea más agradable, con una respuesta más instantánea del acelerador y suficiente solvencia para moverse por ciudad y carretera. El Power es interesante cuando toca adelantar o conducir de manera más enérgica, siempre teniendo en cuenta que la velocidad máxima está limitad a 135 km/h aunque hay que tener en cuenta que de esta forma se aprovecha menos la capacidad de la batería.

En la primera toma de contacto recorrimos 80 kilómetros por carreteras secundarias, ciudad y algo de autovía probando los tres modos de conducción. Saliendo con un 100% de batería, acabamos el recorrido con un 76%, registrando un consumo medio de 21,8 kWh/100 km. A la hora de cargarlo, se puede enchufar en un punto de carga rápido de hasta 100 kW, donde son necesarios 30 minutos para recuperar del 0 al 80%, mientras que en un enchufe doméstico hacen falta 15 horas para una carga completa, en un Wallbox de 7,4 kW se necesitan 7 horas y media y en uno de 11 kW se carga al 100% en 5 horas.

Versiones y precios

¿Y qué hay del precio? Como te contamos hace unas semanas, el Citroën ë-Berlingo ya está a la venta desde 23.700 euros, incluyendo las ayudas del Plan MOVES III para particulares con achatarramiento. Sin ellas, arranca en 36.030 euros con el acabado Live Pack y la carrocería Talla M, desde 38.960 euros con el acabado Feel Pack y la carrocería Talla M, desde 39.980 euros con el acabado Shine y la misma carrocería y desde 40.460 euros con la terminación Feel Pack en versión talla XL. Tomando como referencia el ë-Berlingo básico, la diferencia con respecto al Berlingo de acceso, equipado con el motor BlueHDi de 100 CV y el acabado Live Pack, que está disponible desde 24.460 euros, la diferencia es de 11.570 euros, pero hay que tener en cuenta que las ayudas del Plan MOVES III reducen notablemente esta cifra.

También está a la venta la variante comercial del Berlingo eléctrico, denominmada ë-Berlingo Van, que tiene un volumen útil de hasta 4,4 m3 y permite cargar objetos de hasta 3,44 m de largo en la versión Talla XL (3,09 m en el caso del talla M). Su carga útil llega a los 800 kg y puede remolcar hasta 750 kg. En este caso, el precio de partida es de 19.159 euros y las especificaciones técnicas son idénticas a las del resto de ë-Berlingo.