jueves, 6 octubre 2022

Conducimos el Audi Q5 Sportback. El SUV para los que lo quieren todo

En 2008 Audi se lanzaba al segmento de los SUV medios con el Q5, un modelo ponía en liza un tamaño más comedido que su hermano el Q7 que estaba en el mercado desde 2005. Y con eso se abría a un mayor número de posibles clientes. Un hecho confirmado por las cifras, que han llevado al SUV alemán a ser uno de los modelos de mayor éxito de la firma alemana –en España se han vendido ya más de 55.000 unidades del Audi Q5-, incluso a que la marca de los aros cree una fábrica específica en San José de Chiapas (México) para fabricar este coche a nivel mundial.

Ahora, con la intención anunciada hace ya tiempo de que todos los SUV de Audi tuvieran una versión de corte más deportivo y dinámico, la marca trae el nuevo Audi Q5 Sportback. Un modelo que vuelve a multiplicar el interés y la atracción por sus productos y que vuelve a abrir el abanico de posibles clientes. Y la apuesta por el Audi Q5 Sportback es ganadora, pues se centra en aquellos que lo quieren todo: espacio interior y habitabilidad, acabados de categoría, tecnología de vanguardia, propulsores de alto rendimiento y máxima eficiencia y también, por último, una imagen más deportiva y joven que el Q5 -con un estilo más serio- no tiene.

A todas esas exigencias da respuesta el Q5 Sportback.

El nuevo modelo es, evidentemente, un clon del Audi Q5 en sus 'tripas': misma plataforma, misma tecnología, mismos motores. Pero en su envoltorio es cierto que cambia y se hace más llamativo. Porque su aspecto coupé, con una trasera con un diseño distintivo y la marcada línea descendente del techo le otorgan un aspecto muy dinámico; lo rejuvenecen de golpe. Exactamente lo mismo que paso con el Audi Q3 y el Audi Q3 Sportback.

No pierde habitabilidad ni funcionalidad

Además, con un dato que habla mucho y bien del trabajo de los ingenieros alemanes en el desarrollo del nuevo modelo, pues en ningún momento la habitabilidad o el espacio interior se ven comprometidos por las formas de la carrocería. Mantiene la funcionalidad y solo con el centímetro en la mano podemos apreciar diferencias en el espacio para los pasajeros en la parte trasera, donde la altura al techo es excelente y en la que la única pega viene de una consola central que 'estorba' bastante en la plaza central trasera. En el resto, se puede decir que la deportividad no entraña incomodidad en absoluto.

El maletero no sufre una merma importante, pues pasa de los 520 litros de capacidad del Audi Q5 a los 510 que ofrece este Sportback. Y cuando abatimos los asientos, puede llegar a unos más que notables 1.480 litros de capacidad. A ello, además, suma una opción que se nos antoja muy recomendable, como la banqueta trasera deslizante que permite modular el espacio en cada situación.

Tampoco en ninguna de las otras plazas, donde tanto el conductor como el resto de ocupantes viajarán a todo confort en un habitáculo magnificamente rematado en cuanto a ergonomía o calidad de materiales. Es un coche -como suele ocurrir en los modelos de la marca alemana- en el que uno siente inmediatamente que es su coche de toda la vida, pues todo está en su sitio, ordenado y organizado.

Con Audi Virtual Cockpit

El salpicadero destaca por la gran pantalla flotante central de 10,1 pulgadas que controla todas las funciones. En el cuadro de instrumentos dispone del Audi Virtual Cockpit, el cuadro digital de 12,3 pulgadas configurable. Y a diferencia de otros Audi con doble pantalla para el sistema Audi MMI, en este caso bajo la pantalla central aparecen botones clásicos, como los que controlan el sistema de climatización, el selector de modos de conducción… Un sistema más cómodo en muchas ocasiones que estar toqueteando sobre una pantalla en busca de los atajos.

Pocos cambios, por tanto en el interior respecto a lo que ofrece el Audi Q5. Y en el exterior, matices, pero que le dan un estilo propio y rconocible. Por ejemplo, el diseño de los faros LED -que son de serie y pueden Matrix LED en opción- o la moldura off road en la parte baja del lateral del coche. También la parrilla Single Frame exclusiva con diseño de panal o las grandes entradas de aire. En la parte trasera, elementos como los pilotos con tecnologia Oled unidos por un listón cromado le dan un aire diferente. Además, por supuesto, del spoiler y el difusor que rematan el estilo coupé del techo. No hay casi cambios en las dimensiones, pues es solo 7 milíimetros más largo, dos más bajo y con la misma anchura.

Diésel, gasolina, PHEV… y SQ5

Y tampoco se aprecian cambios en la gama mecánica, pues este Q5 Sportback ofrece las mismas alternativas que su hermano. Hablamos de dos motores diésel -el 35 TDI de 163 CV y el 40 TDI con 204 CV-, un gasolina -45 TFSI con 265 CV- y dos híbridos enchufables -50 TFSIe con 299 CV y 55 TFSIe con 367 CV-. Un abanico de opciones que aún tiene un remate final en forma de Audi SQ5 Sportback, la versión más deportiva y tope de gama que cuenta con el motor 3.0 V6 TDI de 341 caballos. Unos propulsores que en ese empeño de ofrecer las mayores alternativas a los clientes, no solo brillan por rendimiento, sino también por eficiencia. Así, los motores de combustión cuentan con tecnología Mild Hybrid que les otorga la etiqueta ECO de la DGT, mientras que los hibridos enchufables logran la etiqueta 0 gracias a los 62 kilómetros de autonomía eléctrica que homologan.

Además, el comportamiento dinámico se remata con una serie de elementos que contribuyen al mayor dinamismo. Por ejemplo, cuenta con suspensión deportiva de serie y también puede equipar una suspensión con control de amortiguación o una suspensión neumática adaptativa que puede ajustar la altura de la carrocería elevándola hasta 45 mm al circular por pistas o caminos o rebajándola 15 mm para circular por autovías. También dispone de una dirección dinámica opcional que proporciona un feeling deportivo. La caja de cambios es la S tronic de doble embrague que brilla por su rapidez de respuesta, suavidad y contundencia. Y en cuanto a los frenos, están al maximo nivel.

Pensado para viajar

En el asfalto, en nuestro recorrido todo lo que sobre el papel suena magnífico, también lo es sobre la carretera. Realizamos un trayecto por las carreteras de la zona norte de Madrid con el 40 TDI en el que el coche demuestra sus virtudes como coche familiar y gran rodador. Con una rápida respuesta, empuja con decisión y progresividad. En las curvas se aprecia su volumen y peso, pero su agilidad es destacable. Los frenos y la dirección son magníficos y el recorrido de apenas 70 kilómetros se nos hace corto. Gracias a los modos de conducción podemos ir eligiendo en cada momento lo que queremos que el coche nos dé y, por supuesto, en el Dynamic es donde la diversión está más que garantizada.

Lo mismo ocurre a la vuelta, en la que nuestro compañero de viaje es el 45 TFSI de 265 caballos. La misma suavidad, la misma progresividad, la misma contundencia… y mucho más carácter. Un motor más picante que rebusca en el lado más deportivo del Q5 Sportback. Gracias a él, los adelantamientos son instantáneos y la agilida aún mayor que en el TDI. Y aún por encima podemos disponer de versiones más potentes, tanto en los híbridos enchufables TFSIe como en el imponente SQ5. Eso nos da idea de lo que está preparado para ofrecer este Sportback.

Un modelo que quiere conquistar al mayor número de clientes -de hecho, el 43 por ciento de los pedidos del Q5 son de la versión Sportback- para lo que ofrece una gama con tres niveles de acabado: Advanced, S line y Black Line, con precios unos 3.000 euros superiores a los del Q5 normal: desde 55.810 euros para el Q5 Sportback 35 TDI, mientras que el 40 TDI quattro tiene un precio desde 60.320 euros, y el precio del 45 TFSI ultra arranca en los 67.500 euros. En el caso de las versiones híbridas enchufables, el 50 TFSIe se inicia parte de 66.810 euros, con el acabado Advanced, cuyo precio arranca en los 66.810 euros y 73.210 el 55 TFSIe. Por último el SQ5 empieza en 83.330 euros.

Unos precios elevados pero con equipamientos completos -y una lista interminable de alternativas para crear el coche a tu medida- que desde el nivel Advanced ofrece faros delanteros y grupos ópticos traseros LED, llantas de aleación de 18 pulgadas, barras en el techo en acabado aluminio, climatizador de confort de 3 zonas, MMI Navegación plus con pantalla de 25,5 cm (10,1 pulgadas), Audi virtual cockpit plus con pantalla de 31,2 cm (12,3 pulgadas), Audi smartphone interface, portón trasero de accionamiento eléctrico, control de velocidad de crucero, Audi parking system plus y el sistema de frenado de emergencia Audi pre sense city. Además de, durante tres años, de serie los servicios de telefonía y conectividad de Audi connect Navegación e Infotainment, con cartografía 3D, navegación con Google Earth, información del tráfico, alerta de peligros en carretera e integración con Amazon Alexa, entre otras muchas funciones.

Los que lo busquen todo en un SUV -deportividad, funcionalidad, rendimiento, dinamismo, eficiencia o tecnología- ya saben dónde buscar.