comscore

Sin autorización de la marca: Pero este coche europeo aún se sigue fabricando en Rusia

La invasión de Ucrania en 2022 tuvo un impacto significativo en la industria automotriz rusa. La mayoría de los fabricantes de automóviles europeos presentes en el país cesaron sus operaciones y disolvieron sus asociaciones, muchas de las cuales pasaron a manos del gobierno ruso. La paralización de esta industria, altamente tecnológica, planteó desafíos considerables para su reactivación, especialmente dadas las restricciones impuestas a Rusia por la Unión Europea y los Estados Unidos.

En este contexto, China se ha convertido en un aliado clave para Rusia en términos tecnológicos. La factoría de Kaluga, anteriormente operada por el Grupo Stellantis, ha atraído la atención al seguir en funcionamiento, produciendo sorprendentemente el Citroën C5 Aircross. Este modelo continúa saliendo de la línea de producción, desafiando las expectativas dadas las dificultades y restricciones que enfrenta Rusia en el escenario internacional.

Violación de embargos y alianzas estratégicas

Stellantis, el gigante automotriz europeo, es socio de Dongfeng, una empresa estatal china. Este acuerdo permite a Stellantis fabricar vehículos franceses en China. Sin embargo, en el caso de la factoría de Kaluga, parece que Rusia ha logrado mantener la producción utilizando kits de fabricación suministrados por China. Esta situación plantea cuestiones sobre la legalidad y la ética, ya que implica una posible violación de los embargos impuestos a Rusia.

La factoría de Kaluga, que solía producir vehículos de marcas como Peugeot, Citroën, Opel y Mitsubishi, tuvo una capacidad de producción de 125,000 unidades al año. Stellantis detuvo la producción en abril de 2022 y confirmó la pérdida de control sobre la fábrica en diciembre del mismo año. Aunque la fábrica estaría ahora en manos de Automotive Technologies, una empresa rusa, se especula que la producción de modelos como el Citroën C5 Aircross se ha reanudado de forma independiente.

rusia