domingo, 22 mayo 2022

BMW Serie 2 Active Tourer. Conducimos un monovolumen muy interesante

La vida ha sido muy injusta con el segmento de los monovolumen. Y es que estos ingeniosos, amplios y funcionales vehículos han pasado de ser el coche aspiracional de todo padre y madre de familia hace unos pocos años, a permanecer prácticamente en la clandestinidad y avocados a su desaparición por culpa de la ferviente moda SUV.

Sin embargo hay que dar gracias a marcas como BMW por seguir apostando por este segmento y por seguir ofreciendo a sus clientes un sensacional modelo que cubre prácticamente todas las necesidades familiares. Y es que ahora han lanzado la segunda generación de su exitoso BMW Serie 2 Active Tourer, un modelo que fue presentado allá por el año 2014, curiosamente como el primer modelo en la historia de la firma de la hélice con tracción delantera, detalle que también mantiene esta segunda entrega.

De aquella primera entrega se han vendido un total de 420.000 unidades por todo el mundo, de las que 15.616 han recaído en España.

Con un diseño propio de BMW

Respecto a su antepasado, el nuevo BMW Serie 2 Active Tourer recibe el nuevo diseño de la firma alemana, con superficies limpias que enfatizan la deportividad de este modelo. No cabe la menor duda de que su parte frontal será la que más miradas atraiga, sobre todo por la llegada de una gran parrilla delantera que va en línea con los últimos productos de BMW. Es grande, pero ojo que no le sienta nada mal a este BMW Serie 2 Active Tourer, que de serie equipa un avanzado sistema de iluminación Full LED. Si bien, en opción se encuentran los faros adaptativos con función giro, las luces de largo alcance matriciales y automáticas…

Esa particular y controvertida parrilla delantera también tiene la particularidad de ser activa, de forma que se abre y cierra en función de la temperatura del motor y de su demanda de refrigeración. Este detalle ha sido vital para que este vehículo con 1.576 milímetros de altura (21 milímetros más que su antecesor) firme un coeficiente aerodinámico de tan sólo 0,26. Un dato brillante, también conseguido gracias a detalles como los nuevos tiradores para las puertas, que van enrasados.

Estos adornan una silueta muy llamativa y con grandes superficies acristaladas, que gana puntos gracias a sus llantas con hasta 19 pulgadas.

Acabados Luxury Line y M Sport opcionales

Y la cosa mejora aún más si el cliente apuesta por los exclusivos acabados Luxury Line o M Sport, que BMW ofrece como alternativa al acabado de acceso en cualquiera de las mecánicas elegidas. Ahora bien, debes tener en cuenta que en el caso de un 218i incrementan la factura en 3.740 y en 4.200 euros respectivamente.

Su zaga también ofrece nuevos trazos en este monovolumen que se conforma con 4,39 metros de largo (son 32 milímetros más que antes y unos 6 centímetros menos que un BMW X1) y con 1,82 metros de ancho (24 milímetros más que antes). En esa zaga han desaparecido los terminales de escape de todas y cada una de sus versiones, así como llegan pilotos con tecnología LED y un portón trasero que de serie tiene apertura y cierre eléctrico.

Amplitud por encima de todo

Mediante este elemento se accede a un interior donde abundan los centímetros. Muestra de ello es que este nuevo BMW Serie 2 Active Tourerpresume de tener un maletero con 470 litros de capacidad. Hay que tener en cuenta que en el caso de las versiones híbridas enchufables (llegan pasado el verano), además de en los 220i (debido a que tiene tecnología mild-hybrid de 48 voltios), su maletero se reduce hasta los 415 litros porque se pierde el doble fondo.

En el caso de querer aumentar estas cifras debes considerar que el respaldo posterior viene dividido en todos y de serie en secciones 40:20:40, mientras que la banqueta posterior se puede regular de forma longitudinal hasta 13 centímetros para jugar con el espacio, llegando a aumentar el volumen del maletero en hasta 90 litros. Esta banqueta está partida en secciones 60:40, pero no es móvil en el caso de las versiones híbridas enchufables debido a la ubicación de sus baterías y otros componentes mecánicos.

Usando sólo los asientos delanteros dispondremos de un maletero con unos sorprendentes 1.455 litros, que se quedarán en 1.405 litros en el caso de los 220i y de los futuros 225e xDrive y 230e xDrive.

Las puertas trasera tienen un gran ángulo de apertura, detalle que facilita enormemente el acceso a las plazas posteriores, que gozan de huecos portaobjetos, salidas de ventilación específicas o de puertos USB-C… Además de mucho espacio en todas sus cotas.

Un interior inspirado en el BMW iX

El tecnológico BMW iX ha servido de punto de inspiración a los diseñadores de la firma alemana para crear el puesto de conducción de este nuevo BMW Serie 2 Active Tourer. Muestra de ello es que frente al asiento del conductor se dispone del sistema BMW Curved Display, que está compuesto por un cuadro de instrumentos de 10,25 pulgadas y de una pantalla central táctil de 10,7 pulgadas. Además, también se contempla una consola central de tipo flotante en la que se integra el selector del cambio automático (no hay opción a un cambio manual en ninguno de ellos), el selector de modos de conducción (ahora denominado My Modes), el botón de arranque, el freno de estacionamiento eléctrico, los menús directos a los asistentes a la conducción, además de un gran hueco para dejar los objetos cotidianos fuera de la vista.

BMW ha digitalizado ese interior, donde ahora la inmensa mayoría de sus funciones se controlan por medio de los mandos ubicados en su volante (estos requieren algo de atención, aunque se agradece que no sean táctiles, cosa que se está poniendo de moda), mediante los comandos vocales o también por su pantalla central, donde ahora se han incorporado los mandos de la climatización, pues desaparecen los botones físicos. La verdad es que no nos ha disgustado, porque siempre están a la vista en la parte inferior de dicha pantalla, que recibe el sistema operativo BMW ID8 estrenado en el avanzado BMW iX.

Esto ha permitido introducir las actualizaciones remotas, gráficos y menús de última generación, además de poder ofrecer funciones bajo demanda. Esto significa que se puede instalar, o mejor dicho activar, equipamiento cuando lo necesitemos. Por ejemplo podremos disponer de asientos con calefacción para usar los meses de invierno pagando una pequeña cuota y desactivar dicha función en verano. Y así con muchos elementos opcionales.

Conducimos un 220i con etiqueta ECO

Para esta primera toma de contacto apostamos por una versión 220i, la cual gracias al mencionado sistema mild-hybrid de 48 voltios consigue en España el distintivo ECO de la DGT.

Gracias a la posición de su puesto de conducción entrar y salir se hace de forma sencilla, al igual que se garantiza una sensacional visibilidad. Todo queda a mano en su interior y sólo un cinturón regulable en altura sería la guinda del pastel en cuanto a ergonomía. Asientos confortables (incluso hay cuero Vernasca o asientos de corte deportivo) y una postura de conducción equiparable a la de un turismo animan a poner en marcha su 1.5 TwinPower Turbo. Se trata de un motor más que conocido en el grupo y con tres cilindros. Y es que todos los BMW Serie 2 Active Tourer con mecánica de gasolina apuestan por esta solución. Todos no, porque el 223i que ya se vende en Alemania tiene el conocido 2.0 TwinPower Turbo con cuatro cilindros. Pero este lo más probable es que no aterrice en España.

Eroga 156 CV de potencia y 240 Nm de par motor, aunque su motor de arranque-generador inyecta otros 14 kW (19 CV) y 55 Nm (en total se habla de 170 CV y de 280 Nm), siempre enviado a su eje delantero por medio de un cambio Steptronic de siete velocidades y que es de doble embrague. Esta mecánica se nota silenciosa, además de que apenas transmite vibraciones al habitáculo.

En uso urbano, su sistema híbrido ligero pone todo de su parte para minimizar el gasto de carburante, mientras que en carreta es capaz de inyectar esa potencia extra para aumentar su prestaciones, más que notables. Y es que no defraudará a nadie, ni cuando viajemos cargados de equipaje, con un tiempo para acelerar de 0 a 100 km/h de 8,1 segundos y una velocidad punta de 221 km/h.

En marcha se nota ligero (pesa 1.595 kilos). Sorprende su acertada dirección, propia de un deportivo, además de un paso por curva realmente noble a pesar de su enfoque familiar. Y esto mejorará en todos aquellos modelos que apuesten por la suspensión deportiva, que además rebaja la altura del conjunto en 15 milímetros. Esta unidad equipaba neumáticos Pirelli P Zero en medida 225/50 R18.

Las sinuosas carreteras alrededor de Benalmádena pusieron a punto un chasis agradable al máximo, y al que sólo forzando la situación, le delatará su naturaleza subviradora. También frena de cine, pero el tacto del pedal no siempre es el mismo. Y es que este varía en función de la demanda de energía que requiera su batería de 48 voltios, pues si esta requiere carga, actuará el generador, requiriendo menos presión sobre el pedal del freno.

Esta versión firma un consumo medio de 6,2 l/100 km, que durante la prueba se elevó hasta los 7,4 l/100 km. Sin duda alguna un dato más que ajustado para el tipo de orografía y conducción a lo largo de la ruta.

Dos motores más y dos PHEV que llegan en verano

Pero si valoras aún más la economía familiar siempre podrás apostar por un 218i, que usa ese mismo motor, aunque sin hibridación ligera. Por ello se conforma con la etiqueta C de la DGT, además de con 136 CV de potencia y 230 Nm de par motor, también enviado a las ruedas delanteras por medio del mencionado cambio Steptronic de 7 velocidades.

Gracias a todo ello, esta interesante versión es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 9,0 segundos y de alcanzar los 214 km/h de velocidad punta, firmando también un gasto medio de 6,2 l/100 km. Y además deberás tener en cuenta que apostando por esta versión te ahorrarás 3.000 euros respecto a un 220i.

En el punto intermedio con una factura de partida de 37.700 euros se encuentra la versión 218d, la opción perfecta para esas familias inquietas y devoradoras de kilómetros. Y es que este firma un consumo medio de tan sólo 4,8 l/100 km.

Además se trata de único BMW Serie 2 Active Tourer equipado con un motor de cuatro cilindros, en esta ocasión con dos litros, 150 CV y 360 Nm, cifras que a su vez le permiten firmar una velocidad máxima de 220 km/h y un tiempo de 8,8 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h.

Será después del verano cuando la avanzada plataforma utilizada por el nuevo monovolumen de la firma alemana reciba dos interesantes y eficientes versiones híbridas enchufables, bautizadas como 225e xDrive y 230e xDrive.

El 230e xDrive tan rápido como un M3 E36

Ambas tienen como nexo común un motor 1.5 TwinPower Turbo como el usado en los 218i y 220i, el cambio Steptronic de 7 velocidades, un motor eléctrico ubicado en el eje posterior (de ahí la denominación xDrive, porque tienen tracción total sin conexión física entre el eje delantero y el trasero), además de una batería de iones de litio derivada de la usada por el BMW iX. Esta es de la última generación, denominada GEN5, tiene una capacidad neta de 14,2 kWh (16,3 kWh brutos), admite recargas hasta 7,4 kW (se recargan en dos horas y media, pero no admiten recargas en corriente continua) y es capaz de firmar una autonomía en modo eléctrico de hasta 90 kilómetros, que son muchos más que los 55 kilómetros de su antecesor y suficientes para conseguir en España el distintivo '0 emisiones' de la DGT.

También la nueva disposición de sus componentes ha permitido instalar un depósito de gasolina de mayor tamaño que el anterior, incrementando también su autonomía total de 420 a 640 kilómetros, cosa que se agradece en los largos viajes.

Ese 1.5 TwinPower Turbo eroga 136 CV en los primeros y 150 CV en los segundos, de la misma manera que el motor eléctrico entrega 80 kW (109 CV) en los 225e y 130 kW (176 CV) en los 230e. Sorprende que la potencia de la máquina eléctrica sea superior a la del motor térmico en el más potente de los dos.

De forma conjunta el futuro BMW 225e xDrive Active Tourer ofrece 245 CV de potencia, pudiendo acelerar de 0 a 100 km/h en 7,0 segundos. Por su parte el BMW 230e xDrive Active Tourer se convierte en la opción más poderosa de la gama con sus 326 CV, que se traducen en una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 5,5 segundos.

Como guiño a su pasado y como es sabido por todo entusiasta de la firma bávara, y que me perdonen por la osadía, el legendario BMW M3 de la generación E36 escondía el sensacional corazón S50B32, un bloque de seis cilindros en línea y atmosférico que entregaba 321 CV de potencia y que le permitía acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 5,5 segundos… No digo más.

Como es norma en BMW, la tecnología en materia de ayudas a la conducción y diferentes asistentes brilla a un gran nivel (cierto es que en marcha son muy poco intrusivos). Lo mismo sucede con las diferentes opciones, que las hay para todos los gustos, pero que consiguen elevar una factura de compra ya alta de por sí. Y es que deberás tener en cuenta que estos nuevos BMW Serie 2 Active Tourer no son los monovolumen más asequibles del segmento, pues sus precios son:

– BMW 218i Active Tourer: 36.900 euros.

– BMW 220i Active Tourer: 39.900 euros.

– BMW 218d Active Tourer: 37.700 euros.