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BMW iX. Primera prueba

BMW lleva desde 2008 comercializando vehículos eléctricos. Comenzó con Mini, marca de su propiedad, y actualmente tiene cuatro modelos a la venta: el iX3, el i3, el i4 y el último en llegar, el poderoso iX con el que el fabricante alemán inicia una nueva etapa en cuanto a movilidad eléctrica se refiere. El objetivo es que en 2030 la mitad de las ventas en BMW sean de modelos exclusivamente eléctricos.

El iX se convierte en el nuevo buque insignia tecnológico de BMW por todo lo que aporta en cuanto experiencia de conducción y la relación con el conductor y los pasajeros. Los adelantos en esta denominada quinta generación ya contemplan un nivel 3 de conducción autónoma gracias a que es capaz de procesar hasta un volumen de datos 20 veces superior al de vehículos actuales de la marca. Eso sí, es todo tan nuevo y avanzado que hay que hacer borrón y cuenta nueva con todo lo conocido hasta ahora en BMW.

Parrilla frontal autorreparadora

Este modelo tiene un diseño particular, para gustos los colores, pero nadie puede negar que tiene presencia. Mide 4,95 metros de longitud, 1,97 de ancho y 1,70 de alto, aunque lo más destacado son los tres metros que firma en su distancia entre ejes, es decir, 25 milímetros más que en un X5, el SUV de la gama térmica más similar en cuanto a tamaño. Además porta faros láser LED, monta llantas de hasta 22 pulgadas, tiradores enrasados y presume de un coeficiente aerodinámico Cd de sólo 0,25. Y como curiosidad los riñones frontales cuentan con un capa de poliuretano autorreparadora en caso de que sufran algún percance en forma de arañazo poco profundo

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La tecnología eDrive está formado por dos motores eléctricos, baterías de alta tensión, la electrónica de potencia y la tecnología de carga. El iX debuta con dos versiones: la xDrive40 con 326 CV y 630 Nm de par máximo, y la xDrive50 que incrementa las cifras hasta los 523 CV y los 765 Nm. Las dos versiones comparten un motor eléctrico delantero de 258 CV; la diferencia de potencia se produce por la intensidad del trasero, de 272 CV en el menos potente y de 313 CV en el tope de gama. El propulsor trasero es el que afronta el mayor protagonismo para no perder la personalidad dinámica propia de BMW

Batería de hasta 111,5 kWh

Otro salto abismal se produce en las baterías de iones de litio. Su construcción modular permite su instalación en diferentes modelos eléctricos de BMW, cuentan con un sofisticado sistema de refrigeración y los módulos se pueden sustituir individualmente. La versión de acceso monta una pila de 76,6 kWh de capacidad (71,0 netos) y homologa hasta 425 kilómetros de autonomía; la variante xDrive50 incrementa la capacidad hasta los 111,5 kWh (105,2 útiles) y el rango de acción crece hasta los 630 kilómetros.

El nuevo iX admite cargas en corriente continua de hasta 195 kW, aspecto que le permite almacenar hasta un 80 por ciento de la energía en apenas 35 minutos. Esta solución está claramente enfocada a la hora de afrontar largos desplazamientos, ya que en apenas 10 minutos dispondremos de 150 kilómetros de autonomía en la versión más potente. En el xDrive40 la potencia máxima de carga es de 150 kW y el tiempo se reduce a 31 minutos hasta el 80 por ciento. En cualquier caso si queremos rapidez o eficiencia en CC quizás la mejor opción sea hacerlo hasta el 50 por ciento, ya que a partir de ahí la capacidad de carga cae en picado debido al incremento de temperatura que registra la pila. El cargador embarcado es de 11 kW y eso se traduce en 11 horas para completar las carga al cien por cien en una toma de 11 kW en el xDrive50, y en ocho horas en el xDrive40.

Como un misil

Hablamos de un vehículo que pesa la friolera de 2.585 kilos (2.440 la versión más modesta) y que presume de un físico imponente, pero que nadie dude de sus prestaciones porque el iX le sacará los colores incluso a modelos de perfil deportivo. De hecho ambas versiones tienen limitada electrónicamente la velocidad máxima a 200 km/h y el más capaz firma una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 4,7 segundos. Es un misil. Y por eso nos llama la atención el consumo medio homologado, que oscila entre los 19,3 y los 23 kWh de media. Una cifras realmente atractivas y nada alejadas de la realidad, como veremos más tarde.

Accedemos al interior del iX. Nos recibe con un volante hexagonal, dos pantallas digitales unidas que suman un total de 27,2 pulgadas (12,3 para el cuadro y 14,9 la del salpicadero) y la ausencia casi total de mandos físicos. Ni siquiera tenemos una función 'Parking' para accionar el freno de estacionamiento (lo hace automáticamente). Primer punto: tomarse las cosas con calma porque aunque estemos familiarizados con BMW, todo es diferente. En este sentido se nota que parte desde una hoja en blanco. Los modos de búsqueda, accionamientos, funciones, software… todo es diferente Nos salvará en parte las órdenes por control por voz (dicen que para humanizar la cosa) y resulta indispensable bajarse las aplicaciones de la marca al smartphone para sacar todo el partido a su avalancha tecnológica.

Realidad aumentada

En la consola central hay una serie de mandos sensoriales que nos permitirán gestionar la pantalla del salpicadero, pero poco más. Espectacular resulta el Head-up Display con realidad aumentada, tomando el camino que en su día inició Mercedes-Benz, y muy similar en cuanto a información o indicaciones de navegación. También es sumamente llamativo el nuevo y sofisticado techo panorámico que controla el paso de luz de manera electrónica con solo pulsar un mando.

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Para entonces ya nos hemos acomodado en sus fantásticas butacas delanteras y disfrutado de una sensación de espacio más que generosa, gracias a un piso totalmente plano en las plazas traseras que favorece claramente el confort de la central. Por su parte el maletero cubica 500 litros y se accede por medio de un portón eléctrico. No hay litros extra en la parte delantera como en otros rivales. Ni quiera la posibilidad de abrir el capó por razones de seguridad debido a la alta tensión. La personalidad deportiva se incrementa con unas puertas sin marco.

El asistente de conducción My Modes nos permite elegir entre los modos Personal, Deportivo y Eficiente. Comenzamos nuestra toma de contacto con la versión xDrive50 y para abrir boca nos encontramos con un divertido tramo de carretera sinuoso. Accionamos el modo deportivo y, además de su increíble insonorización, nos sorprende su rapidez (adelantar es un juego de niños) y la sensación de que llevamos entre las manos un vehículo más ágil y ligero de lo que parece al principio. La respuesta al acelerar es inmediata, la dirección es bastante directa (2,4 vueltas de volante entre topes) y contamos con dirección activa integral de serie. También sin sobreprecio en esta versión se ofrece la suspensión neumática en ambos ejes, contribuye a suavizar y armonizar el confort, además de controlar los balanceos de un conjunto que no puede disimular sus poderosas inercias. Meritorio el reparto de pesos, prácticamente 50/50. En ese escenario, tremendamente dinámico, el iX firmó un consumo de hasta 39 kWh.

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Consumos muy asumibles

Que nadie se lleve las manos a la cabeza. Es una situación que forzamos para comprobar su rendimiento y dinámica. Completamos el recorrido ya por carreteras más convencionales y autovía, con el modo Eficiente activo y concluimos con unos más que atractivos 23,1 kWh de media al entregar el vehículo. Ahora sí que salen las cuentas a la hora de afrontar largos desplazamientos, donde el único estrés será localizar y reservar los puntos de carga. Como es habitual en este tipo de vehículos el cambio automático es de una relación y existe una función 'B' (Brake) que intensifica la frenada regenerativa hasta el punto de que su objetivo es que el pedal del freno se convierta en un mero adorno. Y más cuando el iX cuenta con una avanzada tecnología a la hora de gestionar la recuperación de energía adaptativa en función del tráfico, el trazado, llegada a rotondas, semáforos o dejarlo libre en navegación a vela en autovía. Tranquilos que todo esto lo gestiona por sí mismo el vehículo.

No tuvimos tiempo material para familiarizarnos con todo su potencial tecnológico, por eso destacamos algunos de sus aspectos a la espera de poder disfrutarlos más adelante. Para abrir boca dispone de un asistente de maniobras que recuerda ahora los últimos 200 metros recorridos para regresar sobre sus pasos sin que tengamos que hacer nada. Las avanzadas cámaras y sensores son vitales en este aspecto y graban los últimos instantes para dar fe de lo pasa, incluso en caso de accidente. También monta una cámara en el interior para hacer uso de ella de cara al ocio, pero también útil en caso de robo del vehículo.

Asimismo es el primer BMW que incorpora conexión 5G, integra Apple CarPlay, Android Auto, Alexa, Spotify, mapas de navegación basados en la nube y actualizados dos veces por semana, llave digital Plus BMW, control remoto de la carga o planificación de rutas desde el smartphone con la aplicación My BMW App & Connected Charging, y hasta disfrutar de las suscripciones opcionales en la tienda digital, incorporando nuevos elementos de seguridad, confort o conectividad en función de las necesidades. Por ejemplo, disfrutar de asientos calefactados sólo en invierno, por poner un ejemplo.

¿Y cuánto cuesta esta maravilla? Pues la versión xDrive40 tiene un precio de 87.150 euros y la xDrive50 se incrementa hasta los 104.150.