AutoTopNL ha vuelto a la Autobahn con un coche que no debería existir y sin embargo ahí está, rugiendo. Se llama TWR Supercat V12 y es un Jaguar XJS reconstruido desde los cimientos hasta convertirse en una bestia de 669 CV. El canal lo presenta con una advertencia nada sutil: esto escupe llamas.
Un XJS que ya no juega a ser clásico
Aunque la base es un Jaguar XJS de los años setenta el resultado no tiene nada que ver con el original. A simple vista conserva las proporciones de siempre: el capó larguísimo, la cola descendente, esa elegancia de cupé británico que parece sacada de otra época. Debajo de esa piel, prácticamente no queda pieza original.
En el vídeo, AutoTopNL no se detiene demasiado en la ficha técnica, porque su formato es otro. Lo que hace el canal es poner el coche a trabajar: aceleraciones, pasadas a fondo y el sonido del motor como protagonista absoluto. La transcripción es casi una sucesión de exclamaciones, sin apenas narración técnica. En el lenguaje de este canal, eso significa una cosa: el presentador está demasiado ocupado agarrándose al volante como para explicar nada.
V12 sobrealimentado: 669 CV sin filtros
El corazón del Supercat es un V12 sobrealimentado de 5,3 litros, el mismo bloque que en su día movía al XJS de serie con bastante menos ambición. TWR —la firma que recuperó el apellido Walkinshaw para el gran público— lo ha reconstruido con componentes modernos y lo ha llevado hasta los 669 CV que anuncian sus cifras oficiales. La transmisión es manual, la tracción va al eje trasero y no hay demasiada electrónica dispuesta a disimular lo que ocurre cuando pisas a fondo.
La cifra importa menos que la sensación. Un V12 grande, con sobrealimentador y sin filtros acústicos, suena a algo que ya no se fabrica: un golpe grave al ralentí que se convierte en alarido cuando sube de vueltas. AutoTopNL lo captura sin adornos y deja que el espectador saque sus conclusiones.
Fuego por el escape y puesta a punto moderna
El detalle de las llamas no es un efecto de montaje. Un motor de esta configuración, con ese escape y esa gestión electrónica, escupe combustible sin quemar cuando levantas el pie en el momento adecuado. Es un recordatorio de que debajo del traje de cupé clásico hay mecánica de competición reconvertida para la carretera.
Ahí está la clave de un restomod bien ejecutado: chasis reforzado, suspensiones contemporáneas, frenos capaces de aguantar lo que el motor promete y un interior que respeta el aire original sin heredar su incomodidad. Nada de eso se detalla en el vídeo, pero se intuye en cómo se comporta el coche cuando el canal lo aprieta de verdad.
Autobahn, 322 km/h y el factor miedo
La cifra que acompaña a este coche es la de una punta cercana a los 322 km/h. Poner eso en una autopista alemana sin límite es el tipo de prueba que AutoTopNL convierte en rutina, aunque aquí no haya nada de rutinario: hablamos de un coche sin ayudas, con cambio manual y una aerodinámica heredada de los años setenta.
Para AutoTopNL, el Supercat es exactamente lo que anuncia el título de su vídeo: una locura que escupe llamas, sin filtros, sin concesiones y sin ninguna intención de ser razonable.
— AutoTopNL
Ese es el punto. Un coche así no se compra para batir cronómetros, se compra porque existe.
Precio de seis cifras y lista de espera corta
Hablamos de una producción limitada a 88 unidades y de un precio que se mueve en el territorio alto de las seis cifras. Para quien pueda permitírselo, el atractivo no es la relación calidad-precio: es tener algo que nadie más tiene, construido por gente cuyo apellido está escrito en la historia del motorsport británico. La exclusividad, aquí, forma parte del producto tanto como el motor.
Qué significa esto para el aficionado de a pie
Los restomods de seis cifras llevan años creciendo con fuerza. Singer hizo escuela con los Porsche 911, Alfaholics con los Alfa Romeo clásicos y Everrati con las conversiones eléctricas de iconos sesenteros. El Supercat añade una pieza que faltaba en ese mosaico: el gran cupé británico con V12, reinterpretado sin nostalgia blanda y sin miedo al exceso.
Para el lector que nunca va a firmar un cheque de ese tamaño, el valor del vídeo de AutoTopNL es otro. Funciona como archivo sonoro de una tecnología que se apaga: motores grandes, atmosféricos o sobrealimentados, sin hibridación ni silencio artificial. Es también un recordatorio de que el restomod ya no es un capricho de taller pequeño, sino una industria con nombres propios, listas de espera y precios de superdeportivo. Y deja una pregunta incómoda para los fabricantes: si un XJS de 1975 puede venderse así, qué están haciendo mal los cupés modernos para resultar tan aburridos.
La duda que queda después de ver el vídeo no es si el coche es rápido. Es si una máquina así tiene sentido en 2026, con las autopistas cada vez más vigiladas y los motores grandes en retirada. AutoTopNL responde a su manera: arrancando el V12, pisando y dejando que el escape hable.
Puedes ver el vídeo completo aquí:
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de AutoTopNL en YouTube.



