El EX30 Cross Country retoma unas siglas que honran una historia que los fans de Volvo conocen bien. En septiembre de 1997, la marca sueca presentó en el Salón de Fráncfort (Alemania) el V70 XC, una familiar elevada, con tracción total y protecciones en los bajos, que cambió para siempre la imagen de la marca en España: de coche seguro pero aburrido a referencia premium con espíritu aventurero. El Volvo EX30 Cross Country bebe directamente de esa herencia, aunque ahora en formato eléctrico y en una carrocería más compacta.
Volvo EX30 Cross Country: Mucho coche en poco espacio
El EX30 es el SUV eléctrico más pequeño de la gama Volvo, con 4,23 metros de longitud y precios que arrancan en 35.800 euros en su versión más accesible (dentro de unos meses habrá, además, versiones aún más populares). Sin embargo, el modelo que nos ocupa, el EX30 Cross Country Ultra Twin Motor Performance, se sitúa en el extremo opuesto de la gama: 53.406 euros, el único nivel de equipamiento disponible —el Ultra, el más completo— y el único sistema de propulsión posible, con dos motores eléctricos que suman 428 CV (315 kW) y tracción total permanentemente conectable.
La familia EX30 se articula actualmente en torno a tres versiones en venta, con otras dos previstas para el verano de 2026. Las versiones disponibles oscilan entre los 272 CV de tracción trasera —desde 35.800 euros— y los 428 CV de tracción total —desde 47.961 euros—, con baterías de 51 o 69 kWh según la versión. El Cross Country deriva directamente de esta última y se diferencia de ella principalmente por un conjunto de modificaciones pensadas para circular con más garantías en pistas sin asfaltar o carreteras en mal estado.
La más importante de esas modificaciones es la altura libre al suelo, que pasa de 177 mm en el EX30 convencional a 196 mm en el Cross Country. Además, los arcos de rueda se cubren con piezas de plástico negro, y la parte inferior delantera y trasera de la carrocería incorpora unos paneles protectores, los llamados skidplates.

El EX30 Cross Country plantea también cambios estéticos de calado: la parrilla luce una simulación de un mapa de curvas de nivel de la cordillera de Kebnekaise, en el norte de Suecia, un guiño geográfico que no pasa desapercibido.
Las llantas de serie son de 19 pulgadas, en color negro mate y grafito, con neumáticos 235/50 R19. Existe la opción de montar unos mixtos de medidas 235/55 R18 que añaden aproximadamente 6 mm adicionales de altura libre y pueden ser una buena idea para quien pretenda salir del asfalto con el vehículo, aunque nuestra unidad de prueba llevaba las llantas de 19 pulgadas de serie.
El precio supone una diferencia de unos 2.000 euros sobre su hermano convencional de idéntica motorización. Con ese sobrecoste, el comprador obtiene también un modelo que sacrifica ligeramente la autonomía —436 km frente a 450 km— y el dato de aceleración: el EX30 Cross Country tarda 3,7 segundos en ir de 0 a 100 km/h, una décima más que el EX30 del que deriva.
Lo que dicen los números… y lo que dice el volante del EX30 Cross Country
La batería NCM de 69 kWh (64 kWh útiles) del EX30 Cross Countryadmite una potencia de carga máxima de 153 kW en corriente continua. Una recarga del 20 al 80 % requiere en torno a media hora en el mejor de los escenarios, mientras que en corriente alterna, el límite es de 22 kW.


El consumo medio durante la prueba se situó en torno a los 24 kWh/100 km, una cifra alejada del dato WLTP combinado de 18,3 kWh/100 km, pero razonable para un bimotor de 428 CV con una carrocería alta y ancha. En ciudad, los valores pueden descender hasta los 19 kWh/100 km. Con todo ello, durante un viaje por autopista, difícilmente superaremos los 250 kilómetros antes de vernos obligados a recargar.
Al volante, el EX30 Cross Country ofrece lo que promete su ficha técnica: una respuesta brutalmente rápida que sorprende en un SUV de este tamaño, con una entrega de potencia propia de un deportivo. La tracción total gestiona bien ese exceso de energía: el motor delantero entra en acción antes de que aparezcan pérdidas de motricidad en el tren trasero, y el conjunto permanece siempre bajo control, aunque de una manera poco natural, con intensas compresiones de los elementos elásticos de la suspensión y unos amortiguadores a los que les cuesta devolver la carrocería a su sitio.
La dirección es muy suave y transmite poco al conductor, independientemente del ajuste elegido, y las suspensiones priorizan el confort sobre la agilidad, lo que provoca inclinaciones de carrocería más pronunciadas de lo que cabría esperar dado el nivel de prestaciones.
El interior responde al minimalismo que caracteriza a toda la gama EX30. Una única pantalla de 12,3 pulgadas (31 cm) centraliza prácticamente todas las funciones del vehículo, desde la instrumentación hasta el climatizador o los retrovisores.

El resultado es visualmente limpio y acogedor, con materiales de buena factura. La penalización está en la ergonomía: ajustar la temperatura del climatizador requiere varios toques en pantalla, y los mandos de las ventanillas traseras obligan a los pasajeros a inclinarse hacia la consola central. Son concesiones al minimalismo que resultan difíciles de justificar en un coche de 53.000 euros.
Las plazas traseras, con escaso espacio para las piernas, son el principal punto débil del EX30 para un uso familiar, y el Cross Country no introduce mejoras en este aspecto. El maletero, de 318 litros, y el pequeño frunk delantero de 7 litros completan una propuesta de practicidad correcta para un segmento compacto.
Las claves del Volvo EX30 Cross Country
- El EX30 Cross Country eleva la altura libre al suelo hasta 196 mm, 19 mm más que el EX30 convencional, mejorando su capacidad fuera del asfalto.
- Con 428 CV y tracción total, acelera de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos, lo que lo convierte en uno de los SUV eléctricos más rápidos de su segmento.
- Su precio de salida es de 53.406 euros, unos 2.000 euros más que el EX30 Ultra Twin Motor Performance equivalente en la gama estándar.
- La batería NCM de 69 kWh (64 kWh útiles) permite cargar a 153 kW en continua y ofrece una autonomía WLTP de 436 km.
- El interior minimalista con una sola pantalla de 12,3 pulgadas resulta atractivo pero penaliza la ergonomía en funciones de uso frecuente como el climatizador.
- Las plazas traseras, con solo 64 cm entre respaldos, son el mayor inconveniente para quienes necesiten transportar adultos habitualmente.
- Las opciones disponibles para el EX30 Cross Country son escasas pero costosas: cualquier color distinto al azul de serie suma 666 euros, y la tapicería de lana añade otros 605 euros.





