La tasa de alcohol de la DGT se queda como está. La disolución de las Cortes Generales por la convocatoria de elecciones ha tumbado la rebaja a 0,2 g/l que llevaba meses en tramitación.
El texto del Grupo Socialista había superado su primer examen en el Congreso a finales de septiembre: 173 votos a favor frente a 168 en contra. El PP, Vox y UPN votaron en contra; el PNV se abstuvo.
Ese aval para tramitar la norma ya no sirve de nada. Con la convocatoria de elecciones y la disolución de la Cámara, la reforma decae y no se recupera sola: si alguien la rescata, tendrá que empezar de cero en la próxima legislatura.
Pere Navarro, director general de Tráfico, lo dio por perdido en la presentación de la campaña Elegir SIN alcohol volante es la caña, impulsada por Cerveceros de España. Según sus palabras, ‘el tema estaba atado’ y el trabajo técnico ya estaba hecho: aprobarlo es, a su juicio, ‘cuestión de tiempo’.
No era la primera vez que se quedaba a las puertas. Ya hubo un intento fallido meses atrás, cuando la iniciativa no superó el debate parlamentario.
La tasa que se te aplica hoy no ha cambiado ni un decimal: 0,5 g/l en sangre para la mayoría y 0,3 g/l si eres novel o profesional.
Qué proponía la rebaja que se queda sin aprobar
La norma buscaba un límite único, igual para todos: 0,2 gramos de alcohol por litro de sangre, o su equivalente de 0,10 miligramos por litro de aire espirado. Hoy el tope general está en 0,5 g/l (0,25 mg/l) y baja a 0,3 g/l (0,15 mg/l) para los conductores noveles y los profesionales.
El cambio no era cosmético. Se eliminaba el escalón que ahora mismo diferencia a quien acaba de sacarse el carnet de quien lleva años al volante, y España se colocaba en la franja más exigente del continente en materia de alcoholemia.
La propuesta también tocaba la clasificación de las infracciones y el artículo 77 de la Ley sobre Tráfico. Hasta ahí llegó. Con la Cámara disuelta, el texto decae y cualquier versión futura tendrá que volver a registrarse y repetir el recorrido parlamentario completo.
Cuánto costaba y cuántos puntos te jugabas

La proposición fijaba dos escalones. La infracción grave, conducir entre 0,20 g/l (0,1 mg/l) y 0,50 g/l (0,25 mg/l), se castigaba con 200 euros. La muy grave, por encima de 0,25 mg/l en aire espirado o de 0,5 g/l en sangre, o con drogas en el organismo, subía a 1.000 euros.
Y añadía una escala de detracción de puntos, es decir, el descuento que se aplica al saldo del carnet, que quedaba así:
- 2 puntos entre 0,1 mg/l y 0,25 mg/l.
- 4 puntos entre 0,25 mg/l y 0,50 mg/l.
- 6 puntos por encima de 0,50 mg/l.
Todo esto, eso sí, en condicional. Ninguna de esas cifras está en vigor: si hoy te para la Guardia Civil de Tráfico en un control, se aplica el cuadro sancionador vigente, no el que se quedó por el camino.
Las otras reformas de la DGT que también decaen
El alcohol no era el único asunto que caía. La misma suerte corre la rebaja de los umbrales de velocidad que convierten un exceso en delito penal: se pretendía bajar del actual de 60 km/h a 50 km/h en ciudad, y de 80 a 70 km/h en carretera. Con ese criterio, circular a 191 km/h en autopista ya habría sido delito contra la seguridad vial.
Otra proposición, en este caso de Sumar, quería multas proporcionales a la renta del infractor, con recargos sobre las cuantías actuales:
- Un 150% más entre 70.000 y 85.000 euros de ingresos brutos anuales.
- Un 300% más entre 85.000 y 100.000 euros.
- Un 500% más por encima de los 100.000 euros.
A la lista se suman dos medidas que dependían de un real decreto y que quedan en manos del próximo Gobierno: el permiso B1 para mayores de 16 años, que permitiría conducir coches pequeños y eléctricos, y el curso obligatorio para los conductores con permiso B y tres años de antigüedad que quieran manejar una moto de hasta 125 cc.
Conviene aclarar una cosa. Esas dos últimas medidas exigían reformar el Reglamento General de Conductores (RGC), no la Ley sobre Tráfico. Su tramitación sería por real decreto, más ágil, pero también mucho más dependiente de la voluntad política de quien gobierne.
Qué puedes esperar a partir de ahora
La paradoja de esta legislatura es que la DGT sí ha logrado cerrar una reforma reglamentaria pensada para proteger a los usuarios más vulnerables de la vía, mientras los proyectos con más eco mediático se han quedado por el camino. El contraste deja una foto clara: lo que no se aprueba antes de una disolución, no se aprueba.
En el caso de la alcoholemia, el freno no ha sido técnico. La iniciativa había pasado el primer filtro del Congreso y contaba con el respaldo de su grupo proponente. El problema fue el reloj: el adelanto electoral obligó a apagar la máquina antes de que la norma llegara al final del recorrido.
Navarro se mostró convencido de que la norma acabará saliendo adelante y situó el parón en el calendario y en la presión de los grupos con intereses en el sector, que a su juicio visitaron a las formaciones parlamentarias para frenarla. La pelota, en cualquier caso, está ahora en el tejado del próximo Gobierno.
Puedes consultar los límites vigentes y el cuadro de sanciones en la web oficial de la DGT. Ahí no hay novedades: lo que aparece publicado es exactamente lo que se aplica en carretera.
Mientras no exista una norma nueva, tu carnet se rige por lo de siempre: 0,5 g/l en sangre para la mayoría de conductores y 0,3 g/l para noveles y profesionales. Si conducen, cero alcohol. Y si toca salir de noche, conductor alternativo: es la única medida que no cuesta euros ni puntos.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: a todos los conductores, con límites más estrictos para noveles y profesionales.
- Cifras a tener en cuenta: 0,5 g/l (0,25 mg/l) como tope general y 0,3 g/l (0,15 mg/l) para noveles y profesionales. La reforma caída planteaba 0,2 g/l, multas de 200 y 1.000 euros y hasta 6 puntos.
- Consejo para evitarlo: no cambies nada por ahora; la rebaja decae con la disolución de las Cortes y no tiene fecha nueva. Conduce con cero alcohol y no dependas de una norma que todavía no existe.

