El BMW i3 de segunda mano cae a 14.000 €: eléctrico con etiqueta CERO, fibra de carbono y tracción trasera

Las unidades más veteranas, de 2014 y cerca de 100.000 kilómetros, marcan el precio de entrada. Los ejemplares con el restyling de 2017 y menos de 50.000 kilómetros se acercan ya a los 20.000 euros.

El BMW i3 de segunda mano se encuentra hoy por 14.000 euros en sus versiones más veteranas. Es un eléctrico con etiqueta CERO, estructura de fibra de carbono y tracción trasera que se ha convertido, además, en uno de los termómetros más útiles para medir cómo se deprecia un coche eléctrico en el mercado español.

Buena parte de las unidades que se anuncian son ejemplares REx de 2014, con alrededor de 100.000 kilómetros y más de una por encima de esa marca. Según los datos del mercado de ocasión, esas son las que fijan el suelo de precio: cuando el cuentakilómetros supera con holgura los 100.000, la cifra baja incluso de los 14.000 euros.

El caso interesa por lo que tiene de excepcional y por lo que tiene de tendencia. Excepcional porque es un modelo descatalogado, con soluciones que casi nadie ha repetido: chasis de aluminio y habitáculo de fibra de carbono. Tendencia porque su curva de precios anticipa lo que ocurrirá con buena parte de los eléctricos que hoy se matriculan nuevos.

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Qué se paga hoy por un BMW i3 de segunda mano

La oferta se ordena en tres escalones nítidos, y todos dependen más de la antigüedad y del kilometraje que del estado de la batería.

  • Unidades de 2014 con batería de 60 Ah: alrededor de 14.000 euros, con cerca de 100.000 kilómetros y, en muchos casos, por encima de esa cifra.
  • Ejemplares desde 2017: ya con el restyling, menos de 50.000 kilómetros y precios que se acercan a los 20.000 euros.
  • Versiones i3s REx: mucho más escasas, casi todas por encima de 20.000 euros y con descuentos puntuales cuando superan los 100.000 kilómetros.

La horquilla va, por tanto, de los 14.000 a los 20.000 euros, un diferencial de 6.000 euros que en la práctica compra seis años menos de antigüedad y la mitad de kilometraje. Para un coche llamado a ser segundo vehículo urbano, esa es la decisión económica central de la compra.

El i3 demuestra que la etiqueta CERO no sostiene el precio por sí sola: la antigüedad y el kilometraje pesan más en la tasación del eléctrico usado.

Fibra de carbono, autonomía extendida y 300 kilómetros de margen

coche eléctrico ocasión

Conviene detenerse en la variante REx, que explica parte de su tirón en el mercado de ocasión. Bajo esa denominación se esconde un eléctrico de autonomía extendida: un motor bicilíndrico de 647 centímetros cúbicos actúa únicamente como generador de un propulsor eléctrico de 170 CV y 250 Nm de par. La gasolina no mueve las ruedas, solo recarga la batería, y el depósito es de apenas 9 litros.

El resultado son 170 kilómetros de autonomía eléctrica en la versión de 60 Ah y entre 231 y 240 kilómetros en la de 94 Ah, siempre bajo el ciclo NEDC, bastante menos exigente que el protocolo actual. Con el generador en marcha, el alcance conjunto supera ligeramente los 300 kilómetros.

Las prestaciones también sorprenden en un coche de este planteamiento: 7,9 segundos de 0 a 100 km/h, 150 km/h de velocidad punta y 1.315 kilos de peso. La versión i3s eleva la potencia a 184 CV, rebaja la suspensión 10 milímetros y ensancha las vías otros 40.

El calendario del modelo ayuda a situar cada precio: llegó al mercado en 2013 con la variante REx, en 2016 apareció la batería de 94 Ah, en 2017 se presentó el restyling junto al i3s y la producción terminó en 2022. Ninguno baja ya de los cuatro años. La cronología completa está en su entrada de Wikipedia.

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Qué dice el mercado de ocasión eléctrico y qué conviene revisar

No es un caso aislado. El mercado de ocasión eléctrico vive su propia paradoja: cada temporada llegan más unidades procedentes de flotas y de alquileres de larga duración, y esa oferta creciente presiona los precios a la baja. La consecuencia práctica para el comprador es que hoy hay eléctricos de entre cinco y diez años a precios impensables hace tres ejercicios.

Comprar uno de esos coches obliga, eso sí, a mirar cosas que en un térmico no se miran. La batería es la primera: conviene pedir un informe del estado de salud con la capacidad útil restante y desconfiar de autonomías prometidas que no se puedan comprobar en una prueba real. La segunda es la garantía del sistema de propulsión, que en bastantes unidades ya ha expirado.

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En las versiones REx hay un punto extra de atención: el bicilíndrico generador también necesita su mantenimiento y no todos los talleres están familiarizados con él. Preguntar cuándo se cambió el aceite y cuántas horas ha funcionado ayuda a valorar el desgaste real del conjunto.

A cambio, el comprador se lleva un coche con etiqueta CERO y acceso sin restricciones a las zonas de bajas emisiones, un argumento que pesa cada vez más en las grandes ciudades y que sostiene la demanda de estos usados. Con 14.000 euros de entrada y 100.000 kilómetros en el marcador, el i3 sigue siendo una de las vías más asequibles para dar el salto al eléctrico.

📊 Claves de la noticia

  • Cifras a tener en cuenta: unidades de 2014 cerca de 100.000 kilómetros; precios de entrada en 14.000 euros; ejemplares restyling de 2017 hacia 20.000 euros; i3s REx por encima de 20.000 euros; 170 kilómetros de autonomía eléctrica en la versión de 60 Ah.
  • Cómo te afecta: si buscas un eléctrico urbano con distintivo CERO y presupuesto ajustado, el i3 es hoy una de las opciones más baratas del mercado de ocasión, pero exige comprobar el estado real de la batería y asumir que la garantía de propulsión puede estar agotada.
  • También debes saber: la producción del modelo terminó en 2022 y no ha tenido continuidad directa, de modo que la oferta de unidades usadas solo puede reducirse con el tiempo; conviene vigilar las versiones de 94 Ah, que ofrecen más autonomía por un sobreprecio todavía contenido.