Siniestralidad en flotas: el martes concentra los accidentes de vehículos corporativos y el repunte llega tras el verano

El informe de Ayvens Research Lab abarca de enero de 2021 a agosto de 2026 y señala septiembre y octubre como los meses de mayor repunte. Para el gestor, la clave está en cruzar ese calendario con los datos de su propia flota.

El martes es el día con más siniestros de vehículos corporativos y el repunte llega con septiembre y octubre. Lo confirma el informe Radiografía de la siniestralidad en las flotas: cuándo, dónde y cómo se producen los siniestros, presentado por Ayvens España dentro de Ayvens Research Lab.

Martes, septiembre y octubre: el patrón que se repite

El informe cubre un periodo de casi seis años, entre enero de 2021 y agosto de 2026, y de ahí extrae dos conclusiones operativas. La primera es semanal: el martes concentra el mayor volumen de siniestros de vehículos corporativos. La segunda es estacional: el regreso a la rutina profesional tras las vacaciones de verano devuelve el tráfico masivo a los centros urbanos y provoca un repunte continuado de la accidentalidad durante septiembre y octubre.

Para el gestor, el valor del dato no está en la anécdota del calendario, sino en lo que permite anticipar. Una flota que sabe que el martes es su día de mayor exposición puede revisar turnos, cargas de trabajo y refuerzos de ruta. Y una flota que conoce el repunte de otoño tiene margen para adelantar la revisión de neumáticos, frenos y sistemas de asistencia antes de que la ciudad se sature.

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Conviene manejar la conclusión con prudencia: el informe no entra a explicar la causa del pico del martes. La hipótesis operativa más razonable —agenda comercial cargada, primera jornada completa de ruta tras el cierre del lunes y mayor densidad de trayectos urbanos— debe validarse con los datos propios de cada flota, nunca darse por hecha.

Un patrón de siniestralidad solo sirve si la flota lo cruza con sus rutas, turnos y conductores: el calendario identifica el riesgo, no lo explica.

Del calendario a la gestión: dónde se mide el coste

El informe responde al cuándo, al dónde y al cómo. La pregunta que queda para el responsable de flota es cuánto. Ahí entra el TCO, el Coste Total de Propiedad, que no se mide solo en cuota de renting o en precio de compra. Un siniestro añade franquicia, reparación, días de inmovilización, vehículo de sustitución y, según el histórico, una revisión de la prima en la siguiente renovación del seguro.

A eso se suma el coste invisible del servicio: una furgoneta de reparto parada deja de facturar rutas. En reparto urbano de paquetería el vehículo es la unidad de producción, y cada jornada perdida se traslada directamente al resultado del mes.

La herramienta para medir todo esto ya está en la mayoría de las flotas. Los sistemas de telematics —lectura remota de los datos del vehículo— registran posición, frenadas bruscas, aceleraciones, horarios de uso y conductor asignado. Cruzar esos registros con la fecha del parte convierte la estadística del informe en un mapa propio de riesgo.

  • Día de la semana y franja horaria del siniestro, para comparar con el patrón del martes.
  • Conductor asignado y antigüedad en el puesto, para detectar curvas de aprendizaje.
  • Tipo de ruta: reparto urbano, interurbano o carretera, porque la exposición no es comparable.
  • Antigüedad del vehículo y sistemas de asistencia a la conducción disponibles.

Con esas cuatro variables se puede construir un indicador de siniestralidad por cada mil kilómetros recorridos y compararlo consigo mismo trimestre a trimestre. Es la única comparación fiable: la del sector da contexto, la propia da decisiones.

Veredicto profesional: qué flota debe usar este informe

Para una flota de reparto urbano, de servicio técnico o de atención en ciudad, esta lectura encaja sin reservas: son operaciones donde el retorno del tráfico masivo en septiembre cambia la exposición de un día para otro y donde el martes suele ser la jornada de mayor densidad de entregas. También resulta útil en flotas mixtas que combinan furgoneta de trabajo y turismo de empresa, porque unifica el criterio de análisis entre ambos tipos de vehículo.

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En cambio, aporta menos a una flota de largo recorrido o de transporte pesado interurbano, cuyo ciclo de trabajo no depende de la densidad del tráfico en el centro urbano. Y no resuelve por sí solo el problema: sitúa el cuándo, pero el sobrecoste por siniestro sigue siendo una cuenta que cada empresa debe hacer con sus propios datos.

Hay dos puntos que conviene vigilar. El primero, que un repunte estacional puede quedar enmascarado si la flota se renueva en esas mismas fechas. El segundo, que sin desglose por hora el dato del martes sirve para planificar turnos, pero no para diseñar formación. La referencia sectorial ya no es solo la tasa por conductor o por vehículo; el eje temporal es el que aporta valor nuevo.

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El próximo hito será el cierre de ejercicio, con noviembre y diciembre, para comprobar si el repunte de otoño se modera y si el laboratorio actualiza su serie. La actividad de Ayvens Research Lab puede seguirse en la web oficial de Ayvens España.