Hablar de Porsche es hacerlo de una de las marcas automovilísticas más admiradas del planeta. Sin embargo, existe un reducido grupo de aficionados para los que ni siquiera los modelos más exclusivos del fabricante de Stuttgart son suficientes. Para ellos existen ‘alternativas’ como Singer Vehicle Design, un artesanal constructor capaz de convertir clásicos ‘nueveonce’ en auténticas obras de arte sobre ruedas. Y su última creación, el impresionante DLS Turbo, vuelve a demostrar por qué se ha ganado una reputación casi mítica entre coleccionistas y entusiastas.
Lejos de ser una simple restauración, cada Singer DLS Turbo representa una reinterpretación completa del Porsche 911 de la generación 964. El objetivo no es recuperar el pasado, sino imaginar cómo sería un legendario Porsche de competición si hubiera sido desarrollado con la tecnología, los materiales y los conocimientos del Siglo XXI.
Singer respeta el diseño original del 911 de la generación 964, pero con sorpresas

El proceso comienza con un Porsche 964 original que es desmontado por completo hasta dejar únicamente la estructura. A partir de ahí, los artesanos de Singer Vehicle Design refuerzan el chasis y construyen prácticamente un coche nuevo utilizando paneles de fibra de carbono desarrollados específicamente para este proyecto. El resultado es una máquina que mantiene la esencia del 911 clásico mientras eleva sus capacidades a niveles propios de un superdeportivo contemporáneo.
Esta unidad en particular destaca por una espectacular carrocería terminada en tono Amatista, un color que resalta todavía más las musculosas formas del DLS Turbo, claramente inspiradas en las del mítico Porsche 934/5 de competición de finales de los años setenta.
Una carrocería fabricada en fibra de carbono y unas llantas monotuerca de magnesio

La parte frontal presenta una transformación radical respecto a cualquier Porsche 911 de la generación 964 convencional. Los nuevos grupos ópticos Full LED, el capó específico, los pasos de rueda ensanchados y un agresivo splitter de fibra de carbono crean una imagen tan sofisticada como intimidante. Sin embargo, es al rodear el vehículo cuando el Singer DLS Turbo despliega toda su personalidad.
La zaga es, sencillamente, espectacular. Los paneles posteriores ensanchan considerablemente la carrocería, generando una presencia visual extremadamente poderosa. A ello se suma un enorme alerón trasero y un elaborado difusor de fibra de carbono que dejan claro que la aerodinámica ha sido una prioridad durante el desarrollo. Como guinda al pastel, esta unidad equipa unas exclusivas llantas de magnesio con fijación central monotuerca, un detalle habitual en los vehículos de competición.
Singer permite personalizar cada DLS Turbo al gusto de su afortunado propietario

El interior mantiene el mismo nivel de atención al detalle. Singer Vehicle Design ha confeccionado un habitáculo donde la artesanía y la deportividad conviven en perfecto equilibrio. Los asientos de tipo baquets y con estructura de fibra de carbono están tapizados en cuero de color hueso, mientras que inserciones de tela tartán en tonos púrpura, verde y azul aportan un carácter único y muy personal.
Cada superficie del habitáculo de este Singer DLS Turbo transmite exclusividad a más no poder. El salpicadero, los paneles de las puertas e incluso la estructura de refuerzo posterior reciben acabados específicos que convierten el habitáculo en una pieza de coleccionista por derecho propio. Y que como no podía ser de otra manera, el cliente puede personalizar a su gusto como si de un traje a medida se tratase. Faltaría más.
Un motor de naturaleza ‘aircooled’, bóxer biturbo con cifras de superdeportivo moderno
Pero toda esta exquisitez estética no tendría sentido sin una mecánica a la altura del conjunto. Por ello bajo la cubierta trasera de este maravilloso Singer DLS Turbo se esconde un extraordinario motor bóxer con seis cilindros, 3,8 litros de cilindrada y de naturaleza ‘aircooled’, que para más inri suma dos turbocompresores que le ayudan a desarrollar unos impresionantes 700 CV de potencia y 750 Nm de par máximo.

Las cifras sitúan a este Singer DLS Turbo en territorio de superdeportivos modernos, casi calcando lo ofrecido por el extraordinario Porsche 911 Turbo S actual. Sin embargo, lo que realmente diferencia a esta joya de la compañía californiana de muchas máquinas actuales es su filosofía. Mientras gran parte de los superdeportivos contemporáneos apuestan por transmisiones automáticas y complejos sistemas electrónicos, este DLS Turbo mantiene viva la conexión más pura entre conductor y automóvil gracias a una caja de cambios manual de seis velocidades y a la tracción trasera.
En una era dominada por la electrificación y la digitalización, el Singer DLS Turbo representa una declaración de principios. Un homenaje a la conducción más analógica posible, llevado hasta un nivel de perfección que muy pocos fabricantes son capaces de alcanzar. Pero que con un cheque en blanco está claro que se puede llegar a conseguir.
Cinco claves del Singer DLS Turbo
Cada unidad se construye a partir de un Porsche 911 generación 964 completamente transformado.
Su diseño está inspirado en el legendario Porsche 934/5 de competición.
Emplea una carrocería de fibra de carbono desarrollada específicamente por Singer.
Equipa un motor bóxer biturbo de 3,8 litros con 700 CV y 750 Nm.
Mantiene una configuración purista con cambio manual de seis velocidades y tracción trasera.
Fotos: Singer Vehicle Design














