Thierry Neuville arrebata el liderato del Rally de Cerdeña a Adrien Fourmaux por cuatro décimas y coloca a Hyundai al frente del WRC.
El belga llegó a estar 8,2 segundos por detrás de su compañero y le dio la vuelta al viernes en tres especiales. Fourmaux ganó la quinta, Tula-Erula, por 3,6 segundos y casi dobló su renta; Neuville respondió con la mejor marca en la sexta, 3,5 segundos más rápido, y en la última del bucle le endosó 5,1 segundos. Total: 0,4 segundos al frente de la clasificación.
Más que el pie derecho, mandaron los neumáticos. ‘Nuestra gestión y nuestra elección han dado sus frutos’, resumió el belga, que se quedó con su instinto cuando estuvo tentado de copiar la apuesta de Fourmaux. Neuville reconoció que aún le falta el piloto que era antes, más suelto y menos tensionado. El francés, que persigue su primera victoria en el WRC, se quedó con un día ‘muy bueno para el equipo’.
Solo hay un coche menos en liza. Dani Sordo se salió en la séptima especial y rompió de forma irreparable su i20 N Rally1, justo después de firmar el tercer mejor tiempo en la quinta y completar el triplete de Hyundai. Takamoto Katsuta, Martins Sesks, y Jon Armstrong perdieron minutos cambiando ruedas por la mañana. Nadie se ha librado del pinchazo.
Josh McErlean cerró séptimo como mejor Ford Puma tras un susto al final de la quinta, donde asomó líquido de frenos sin mayores consecuencias. Katsuta remontó hasta la novena plaza, justo por detrás de Armstrong.
Ganar el viernes en Cerdeña tiene premio y castigo: el sábado el líder abre pista y regala segundos a quien persigue el título.
El título del WRC se juega en casa de Toyota
Mientras Hyundai se pelea consigo mismo por la victoria de etapa, el campeonato tiene otro dueño. Elfyn Evans abrió pista durante todo el viernes, cedió 1 minuto y 8,9 segundos respecto al liderato y aun así cerró sexto, con el daño del barrido limitado a lo justo. Con esos números, el galés mantiene 17 puntos de ventaja sobre Sami Pajari y sigue en disposición de firmar un primer título mundial. ‘Mañana será la prueba’, avisó.
El esfuerzo del día llevó la firma de otro Toyota. Oliver Solberg arrancó la cita a 21 puntos de Evans y a cuatro de Pajari, sufrió un pinchazo lento en la segunda especial y terminó tercero, a 12,3 segundos de la cabeza, después de ganar la cuarta. Su remontada sostiene una opción remota y, de paso, complica cualquier cálculo de equipo.
Pajari, cuarto al mediodía, no aguantó el ritmo de su compañero y cedió la plaza ante Sébastien Ogier, vigente campeón del mundo, que remontaba desde un pinchazo en la tercera. El finlandés acabó a 27,9 segundos de Solberg y a 2,8 de Ogier.

La paradoja sarda: Hyundai gana el rally, Toyota tiene el título
El 1-2 de Hyundai no cuenta la foto completa. El equipo con base en Alzenau firma especiales y lidera el rally, pero no tiene a ninguno de sus pilotos en la pelea por el campeonato: los tres candidatos al título son Toyota, según la clasificación oficial del campeonato. Fourmaux sigue buscando su primera victoria en el WRC y Neuville admite que no es el piloto de antes. La marca coreana compite por el domingo; la japonesa, por la temporada entera.
Hay un detalle de gestión que conviene subrayar. Hyundai deja pelear a sus dos coches con cuatro décimas entre ellos en un rally donde Sordo ya ha dejado un Rally1 destrozado. El riesgo es evidente y también lo es el beneficio: un 1-2 en Cerdeña vende más que cualquier instrucción de equipo. Aun así, la pelea interna consume margen en un terreno donde cada piedra cobra factura.
Un triunfo de Fourmaux tendría premio extra. Sería su primera victoria en el WRC y reordenaría la jerarquía interna de cara a la próxima temporada, con Neuville ya en la parte final de su carrera y la marca coreana necesitando un relevo con galones. Eso explicaría que nadie en Hyundai haya movido un dedo para frenar la pelea.
El orden de salida del sábado cambia el guion. La FIA ordena la lista por la clasificación del viernes, de modo que Evans ya no será el primero en pista: arrancará sexto y tendrá a los cinco coches que le preceden barriendo la grava por delante. Es el escenario que el líder del campeonato necesitaba para no sufrir dos días seguidos. Si el viernes le costó, el sábado juega a su favor.
El patrón se repite casi cada temporada: en los rallies de grava dura el Campeonato Mundial de Rallyes se decide más por lo que no ocurre —pinchazos, roturas, salidas— que por lo que ocurre. Cerdeña es el mejor laboratorio para comprobarlo. Quedan seis especiales y 123,66 kilómetros cronometrados el sábado, y una Power Stage el domingo capaz de mover puntos en el tramo final. Evans tiene el título cuesta abajo. Lo difícil es no tropezar.
Análisis de Impacto Motor16
- El dato: cuatro décimas separan a Neuville de Fourmaux y 17 puntos a Evans de Pajari; con la clasificación actual de Cerdeña, el galés cerraría el campeonato sin haber ganado una sola especial.
- El rumor: ningún equipo ha confirmado si habrá órdenes de equipo el domingo si la victoria se decide por menos de un segundo entre los dos Hyundai.
- El veredicto: Hyundai gana el fin de semana, Toyota gana la temporada. El sábado, con Evans fuera del barrido, el reloj dirá si la distancia se cierra.


