Son ya muchos los años que Hyundai lleva comprometido con la movilidad eléctrica a través de la familia Ioniq. Y esa experiencia se traslada al primer compacto de su historia con este apellido –y con propulsión cien por cien eléctrica–. Un modelo que lleva a lo más alto el sentido común; posiblemente es el que mejor aprovecha las ventajas de la tecnología eléctrica por tamaño, dimensiones, resistencia al aire…
El Ioniq 3 es un hatchback de 4,155 metros de largo, 1,80 de ancho y 1,505 de alto, con una batalla de 2,68 metros que se ha desarrollado en Europa sobre la plataforma K3 con arquitectura eléctrica de 400 voltios y tracción delantera. Una configuración de las que tendrían el triunfo asegurado en las épocas pre SUV.

Su silueta responde a la tipología «Aero Hatch»: frontal bajo y línea de techo que reserva altura para los ocupantes antes de estrecharse hacia el alerón posterior. El resultado es un coeficiente aerodinámico objetivo de aproximadamente 0,263. El lenguaje de diseño «Art of Steel» se refleja en superficies marcadas y en la firma lumínica de píxeles con cuatro puntos centrales que remiten a la letra «H» en código Morse. Un estilo marcado por el trabajo del equipo de diseño europeo de la marca que dirige el español Eduardo Ramírez.
Baterías y potencia, con cifras muy equilibradas
La tipología del nuevo eléctrico de la marca coreana cuadra a la perfección con su configuración. Dimensiones, tamaño y peso están muy equilibrados y eso permite que no sean necesarias unas baterías sobredimensiondas para su uso. Cuento con dos alternativas de pila: la de 42,2 kWh (química LFP) va asociada a un motor de 147 CV (108 kW) y homologa 344 km WLTP combinados en acabado Select. La de 61 kWh, de iones de litio, se combina con un motor de 135 CV (100 kW) y llega a homologar 497 kilómetros de autonomía en el acabado Select, con un rango de 488 a 428 km según acabado, llantas y equipamiento. El par es de 250 Nm en todos los casos.

La traducción a la realidad de estas dos configuraciones mecánicas da como resultado unas cifras muy notables; parece que en este mundo eléctrico 135 o 147 caballos son pocos, pero las prestaciones oficiales lo desmienten. Un compacto de tamaño medio y silueta baja no tiene que derrochar caballos para conseguir, por ejemplo, 8,7 segundos de 0 a 100 km/h con la batería pequeña y 9,5 con la grande (9,6 en N Line Evo), con una velocidad máxima de 170 km/h. Además, garantizando un consumo homologado muy auustado que oscila entre 13,7 y 16,0 kWh/100 km.
El habitáculo sigue la filosofía «Furnished Space», con un planteamiento más cercano al mobiliario que al de un salpicadero convencional. Las funciones de uso frecuente, como la climatización, mantienen mandos físicos bajo la pantalla central, que mide 12,9 o 14,6 pulgadas según versión. Delante del conductor hay un cuadro digital de 9,9 pulgadas. Además, el Ioniq 3 es pionero en la familia coreana. El sistema Pleos Connect, basado en Android Automotive OS, debuta en Hyundai Europa con el asistente de voz Gleo AI, tienda de aplicaciones, actualizaciones por aire, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos y planificador de rutas para eléctricos.

A bordo, la sensación es la de un coche ordenado, con una mezcla de plásticos rígidos y superficies textiles. Las plazas traseras ofrecen espacio de piernas holgado gracias a la batalla y al suelo plano, aunque la altura al techo resulta justa para pasajeros muy altos. El maletero sorprende con 441 litros (322 sobre el piso y 119 en el compartimento inferior Megabox) y alcanza 1.213 litros con los respaldos abatidos. El interior incorpora materiales reciclados, como fibra de PET en los tapizados y poliéster 100 % reciclado en la moqueta.
Así va el Hyundai Ioniq 3
La primera impresión es de suavidad. A velocidades urbanas e interurbanas el Ioniq 3 filtra bien las irregularidades, rueda sin vibraciones y con poco ruido de los neumáticos, y esa calma se mantiene al subir el ritmo, también con las llantas más grandes de la gama. En ciudad, el tamaño contenido y un radio de giro de 5,2 metros facilitan las maniobras y el tráfico denso.

Fuera del entorno urbano, el comportamiento es ágil y predecible, con una puesta a punto orientada al confort y a la eficiencia más que a la deportividad. La respuesta del motor permite incorporaciones y adelantamientos sin apuros, pero el carácter es neutro y sin sobresaltos: el coche invita a un ritmo tranquilo más que a exprimir curvas. Las levas del volante permiten escoger entre varios niveles de retención, y con el más alto apenas se recurre al pedal del freno en conducción normal. El sistema SRS ajusta además la recuperación según el tráfico y los datos de navegación.
En cuanto a consumo, durante nuestro recorrido por carreteras de los alrededores de Madrid el ordenador de a bordo marcó 15,2 kWh/100 km sin una conducción especialmente enfocada al ahorro, dato que habrá que contrastar en una prueba más prolongada.
Otro de los puntos interesantes del nuevo coreano –donde demuestra el conocimiento de la tecnología– está en la velocidad de carga. En corriente continua, la batería pequeña admite hasta 119 kW (del 10 al 80 por ciento en unos 29 minutos) y la grande hasta 110 kW (30 minutos). En corriente alterna, el cargador de a bordo es de 7,2 kW en monofásico y 11 kW en trifásico, con 22 kW disponibles en la versión N Line Evo V2X. Las versiones V2X incorporan también la función Vehicle-to-Load. Hyundai anuncia además compatibilidad con Plug & Charge.

En cuanto a la tecnología de seguridad incluye siete airbags y el paquete Hyundai SmartSense con frenada de emergencia FCA, asistente de mantenimiento y seguimiento de carril, reconocimiento de señales y alerta de ángulo muerto. Desde Prime se suman Highway Driving Assist 2, aparcamiento remoto RSPA, monitor de visión periférica y monitor de ángulo muerto BVM. Los faros pasan de LED a LED matriciales adaptativos en las versiones más equipadas.
El nuevo Hyundai Ioniq 3 ya está disponible para seguir ampliando la electrificación de la familia coreana, con uno de los modelos más adecuados. Los acabados son Select, Trend, Prime, N Line y N Line Evo. Los dos últimos añaden elementos deportivos como máscara frontal negra de mayor tamaño, alerón más grande, difusor funcional, interior oscuro con detalles en rojo y volante específico. Prime y N Line Evo pueden equiparse además con el paquete V2X.
Los precios parten de 29.995 euros que aplicados todos los descuentos se queda en 21.535 euros. Una cifra que redondea la estrategia de la marca coreana para extender la electrificación.
Imágenes Hyundai Ioniq 3
Fotos: Hyundai
























