El Jeep Avenger recibe su renovación de mitad de ciclo recuperando un motor de gasolina sin hibridación como opción de acceso y mejorando un buen número de detalles que afectan a la imagen, al equipamiento y a la vida a bordo. Aunque no estemos ante una revolución, la marca ha cuidado los puntos que más se ven y se tocan: grupos ópticos, paragolpes, materiales y el mencionado motor de gasolina.
El modelo parte de una base comercial sólida. Jeep asegura que ha alcanzado ya las 290.000 unidades, el 60 % de ellas de versiones electrificadas, convirtiéndose en el SUV más vendido en Italia. Además, se trata de un modelo con un perfil de cliente especialmente interesante, ya que su porcentaje de conductoras (en femenino) es un 35 % superior a la media de la marca (tradicionalmente varonil), algo especialmente interesante de cara a la fidelización de un nuevo perfil de cliente.
También el porcentaje de conductores menores de 40 años del Avenger es marcadamente más elevado de lo habitual en Jeep, algo lógico dado el carácter de modelo de acceso y nuevamente interesante porque permite igualmente fidelizar conductores que pueden “quedarse en la marca” cuando decidan cambiar de modelo.
Jeep Avenger 2027: luces, cámara y acción
La parrilla de siete ranuras y las nuevas ópticas delanteras comparten protagonismo en el frontal. Inspirada en la del nuevo Compass, la parrilla incorpora iluminación LED en la parte superior, remarcando las siete ranuras, distinguiendo además las versiones más altas de la gama. Este detalle crea además una identidad visual común con el Compass y, en menor medida, con el Recon, que llegará el año que viene con los huecos de la parrilla totalmente iluminados.

Los paragolpes son igualmente nuevos y han sido pensados para proteger realmente los componentes más costosos (radar, sensores de apaercamiento, antinieblas, etc.) de los pequeños impactos. En el 4xe, además, se conserva el gancho de remolque fijo en el parachoques trasero. También se rediseñan las llantas de aleación, de 17 y 18 pulgadas, con acabado pintado o diamantado, y los tapabujes adoptan la silueta del Jeep Willys.
La paleta cromática suma dos tonos nuevos, Forest y Bamboo, que acompañan a Granite, Ruby, Snow, Storm y Volcano. Quien lo desee puede encargar, además, el techo negro para personalizar el vehículo, opción disponible desde el acabado intermedio Altitude, por 1.037 euros.
Pero la novedad más interesante en materia de equipamiento son los faros LED matriciales. El sistema adapta el haz de luz al tráfico y a la velocidad sin que el conductor intervenga, e incorpora funciones adicionales como la iluminación de los bordes de la carretera. Además, Jeep ha incorporado una cámara frontal adicional para ofrecer visión de 360°.
Interior renovado y un motor de gasolina inédito
En el habitáculo, los paneles de las puertas estrenan materiales de revestimiento, mientras que la parte inferior del salpicadero lleva acolchado. Las versiones Altitude y Summit incorporan tapicería de tela y vinilo. El 4xe, por su parte, estrena un interior verde, lavable y que promete una gran durabilidad. Además, el mando del Selec-Terrain, que selecciona el modo de conducción según el terreno, aparece ahora enmarcado en rojo, recordando al añorado Wrangler Rubicon e invitándonos a usarlo con asiduidad.

El equipamiento de serie incluye faros Full LED, luces de carretera automáticas, arranque sin llave, control de crucero y climatizador automático. La pantalla de infoentretenimiento mide 10,25 pulgadas, admite Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos y recibe actualizaciones OTA.
En general, el interior del Avenger es práctico y rebosa personalidad, características no siempre compatibles. A pesar de las mencionadas actualizaciones, no hay nada que cambie drásticamente porque, sencillamente, no era necesario. Los ajustes son buenos, no hay grillos y los materiales muestran una razonable sensación de calidad, sin grandes lujos, que tampoco hacen falta.
Motor turbo de gasolina con cadena de distribución
La novedad mecánica es el motor de gasolina Turbo 100, un tricilíndrico de 1.199 cm³ cuyo turbocompresor de geometría variable mejora la respuesta a bajo régimen. Entrega 101 CV a 5.500 rpm y 205 Nm de par desde 1.750 rpm, y se asocia a un cambio manual de seis velocidades.
Cuenta además con inyección directa a 350 bares, un nuevo sistema de distribución variable, funciona con alta compresión y ciclo Miller para raspar unas décimas de litro en el consumo, y cuenta con una cadena de distribución, con lo que busca mejorar la fiabilidad frente al anterior PureTech. Tienes abundante información sobre este nuevo motor de Stellantis en este enlace.

El mantenimiento también cambia. Los Avenger con el motor Turbo 100 pasan a una única revisión cada dos años o 25.000 km, frente a la anterior anual o cada 20.000 km, si bien se añade un chequeo intermedio anual en el que no se reemplaza ningún componente ni consumible.
La oferta se completa con las versiones e-Hybrid, 4xe y Full Electric. El e-Hybrid de 110 CV combina igualmente el motor turbo de gasolina con un cambio automático de seis velocidades en el que se integra un motor eléctrico alimentado por una batería de 48 V y 0,9 kWh, que permite maniobrar a baja velocidad en modo eléctrico.
El Avenger 4xe, de 145 CV, suma un motor eléctrico trasero con una gran desmultiplicación que le permite entregar hasta 1.900 Nm a las ruedas traseras. Jeep asegura que puede superar pendientes del 40 % en grava y del 20 % cuando el eje delantero carece de agarre. De hecho, es un modelo que hemos probado ampliamente antes del restyling con excelentes resultados fuera del asfalto. En general, las cotas y no la motricidad serán las que marquen los límites de lo que se puede hacer y lo que no con esta pequeña bestia 4×4.
Finalmente, el Avenger eléctrico, de 156 CV, cuenta con una batería de 54 kWh de capacidad bruta, carga de hasta 100 kW en corriente continua y 11 kW en alterna, con lo que logra hasta 400 km WLTP. En nuestra experiencia, es un automóvil ágil y práctico, ya que está extraordinariamente adaptado a los entornos urbanos y puede desenvolverse sin problemas por carretera, especialmente en recorridos de media distancia.

Edición 85 Aniversario y precios del Avenger
Para homenajear los 85 años de la marca, Jeep lanza la edición 85 Aniversario, cuyo equipamiento coincide mayoritariamente con el del Altitude (o con el del Upland, en el 4xe). Se distingue por la parrilla iluminada de siete ranuras, unos logotipos específicos en los laterales y llantas de 18 pulgadas (45,7 cm) con inserciones doradas. El 4xe suma un adhesivo exclusivo en el capó.
Por dentro, lleva tapicería con estampado de tartán y el logotipo del aniversario, costuras doradas en asientos y salpicadero, iluminación ambiental multicolor y una cubierta específica para el espacio portaobjetos delantero. Los faros LED matriciales, los antiniebla LED y la cámara frontal con visión de 360° completan su dotación de serie.
El 4xe se reparte en dos acabados: el Upland, basado en la terminación intermedia Altitude, y el Overland, que es el acabado más completo. Todos los 4xe se distinguen por una mayor altura libre al suelo (son apenas 10 milímetros, pero todo ayuda), una zona del parachoques acabada en negro, detalles rojos también en el paragolpes delantero, faros antiniebla LED, barras de techo y gancho de remolque trasero rojo.
El precio de tarifa, sin descuentos ni promociones, parte de 26.000 euros, y las primeras entregas están previstas a partir de este mismo octubre. Con el Turbo 100, manual y 4×2, el Avenger Longitude cuesta 26.000 euros; el Altitude, 28.000; el 85 Aniversario, 29.600; y el Summit, 31.100. El e-Hybrid de 110 CV, automático y 4×2, arranca en 28.000 euros (Longitude), sigue con 30.000 (Altitude) y 31.600 (85 Aniversario), para llegar a 33.100 euros en el caso del Avenger e-Hybrid Summit.

El Avenger 4xe de 145 CV, automático y con tracción total, cuesta 34.000 euros en el acabado Upland, 35.600 en el 85 Aniversario y 37.000 en el Overland. El Avenger Full Electric de 156 CV, automático y 4×2, parte de 38.000 euros (Longitude), sube a 40.000 en el caso del Altitude, llega a 41.600 euros si nos decantamos por el 85 Aniversario, y alcanza los 43.100 euros en el Summit.
Eso, en cuanto a la tarifa oficial, porque los precios bajan sensiblemente si se aplica la campaña promocional y la bonificación por financiar con la marca. Así, el Avenger de gasolina con acabado Longitude está desde 20.900 euros, que suben a 22.500 euros en el caso del 85 Aniversario. Si prefieres el Avenger Longitude eléctrico, puede ser tuyo desde 29.500 euros, y nuestro favorito es el Avenger 4xe Upland, disponible a partir de 28.900 euros.
Las claves de Jeep Avenger
- Rediseño de mitad de ciclo con nuevos paragolpes, llantas de 17 y 18 pulgadas, colores Forest y Bamboo y parrilla retroiluminada en las versiones altas.
- Faros LED matriciales y cámara frontal con visión de 360° como principales novedades tecnológicas para los equipamientos superiores.
- Interior con nuevos materiales, nuevo acolchado en el salpicadero y tapicería verde lavable en el 4xe.
- Motor de gasolina Turbo 100 de 101 CV (74 kW), cambio manual de seis velocidades y revisión cada 2 años o 25.000 km.
- Mecánicas e-Hybrid de 110 CV, 4xe de 145 CV y Full Electric de 156 CV, este último con hasta 400 km WLTP.
- Edición 85 Aniversario con tapicería tartán, detalles dorados y parrilla iluminada, basado en el equipamiento del Avenger Altitude o del Avenger 4xe Upland.
- Tarifas de 26.000 a 43.100 euros.

























































