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Lucía (38), agente de tráfico: «Estas son las multas más raras que he puesto, pero son legales»

Existen infracciones muy por las que la DGT puede sancionar. Algunas parecen imposibles, pero no lo son.

Puede que pienses que mientras no bebas alcohol y respetes los límites de velocidad estás a salvo de las multas, ¿verdad? Pues igual te sorprende saber que hay acciones cotidianas que podemos hacer casi sin darnos cuenta y que pueden convertirse en un disgusto.

La clave reside en la interpretación de las normas de circulación. Lucía, una agente que sale cada día a la calle, explica cuáles son las multas más extrañas que ha puesto. Pero ojo, porque todas son legales.

Muestras de afecto y discusiones que acaban en multas

multas por discutir
Fuente propia/IA

Uno de los momentos más incómodos para un agente es tener que interrumpir un momento romántico o una pelea familiar, pero es necesario. Aunque no verás una línea en el código que diga estrictamente que está prohibido besar, el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación es muy claro al respecto. Como conductor, tienes la obligación de mantener la libertad de movimientos y, sobre todo, una atención permanente a la conducción.

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Si te distraes dándole un beso a tu acompañante o si te enzarzas en una discusión a gritos moviendo las manos de forma airada, estás perdiendo el foco en la carretera. Esta interpretación de la norma puede acabar en multas de 200 euros. No te quitarán puntos, pero el susto te servirá para entender que dentro del coche el protagonista siempre debe ser el volante.

Llevar el brazo por fuera o morderse las uñas

multas por sacar el brazo
Fuente: Agencias

A menudo vemos a conductores que circulan con el codo apoyado en la ventanilla, disfrutando de la brisa. Parece una postura relajada y cómoda, pero para la normativa es una conducta negligente. Lucía explica que al llevar el brazo fuera del habitáculo,en caso de que surja un imprevisto no podrás maniobrar con la misma eficacia con una sola mano. Esta postura de descanso también puede traducirse en una sanción de 200 euros por no mantener la posición adecuada para controlar el vehículo.

Algo similar ocurre con gestos tan pequeños como morderse las uñas. Puede parecer una tontería, pero en el momento en que llevas la mano a la boca, dejas de tener el control total sobre la dirección. Lo mismo sucede si decides hacerle una peineta a otro conductor por un enfado momentáneo. Además de ser una falta de respeto, implica retirar una mano del volante y desviar tu atención mental de la conducción. Las autoridades consideran esto una infracción grave que se penaliza con multas de 200 euros, ya que el control del coche debe ser absoluto en todo momento.

Como conductor, tú eres el máximo responsable de lo que ocurre dentro de tu vehículo. Esto incluye el comportamiento de las personas que viajan contigo. Una imagen muy típica en los viajes largos es ver al copiloto con los pies apoyados en el salpicadero. Lucía advierte que esto es muy peligroso. En caso de que el airbag salte, la fuerza del impacto contra las piernas del pasajero puede causar lesiones gravísimas e incluso mortales. Por ello, si un agente observa esta posición, le puede poner una multa, aunque no sea el conductor. Es tu deber cuidar que todos mantengan la postura correcta por su propia integridad.

Semáforos en rojo y multas a peatones

peatones
Fuente: Pixabay

Mucha gente piensa que al estar detenido en un semáforo el coche no circula, y aprovechan para mirar el WhatsApp, maquillarse o comer. Esto es un error muy común. Mientras estés en la vía pública, aunque el motor esté parado por el tráfico, sigues conduciendo. Mirar el móvil en un semáforo puede conllevar multas de hasta 200 euros y la pérdida de hasta 6 puntos del carnet si el agente considera que estabas haciendo un uso manual del dispositivo. Maquillarse o comer también está penalizado con importes de entre 80 y 100 euros, ya que tu atención debe estar puesta en el semáforo para no obstaculizar el tráfico cuando cambie a verde.

Pero no necesitas tener un coche para que un agente de tráfico te ponga una multa. Los peatones también son usuarios de la vía y tienen obligaciones. Lucía nos recuerda que caminar por el lado derecho de una carretera secundaria, en lugar del izquierdo para ver venir a los coches de frente, es motivo de sanción de 80 euros. Cruzar un paso de cebra cuando el semáforo de peatones está en rojo también se penaliza con 80 euros. Al final, el objetivo de todas estas normas, por raras que parezcan, es que todos volvamos a casa sanos y salvos cada día.

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