Las cámaras de línea continua de la DGT en Madrid multan con 200 euros: 392 recursos ya ganados

Dvuelta ha logrado 392 archivados en vía administrativa contra las cámaras que vigilan la línea continua en la A-1, la A-2, la A-6 y la A-42. Los expedientes no incluyen la foto del momento ni la placa que identifica el dispositivo.

La multa por pisar la línea continua en los accesos a Madrid se ha caído 392 veces en vía administrativa. Lo ha comprobado Dvuelta, entidad de defensa de los conductores, expediente a expediente, desde que las cámaras se pusieron en marcha en noviembre de 2025.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: la DGT sanciona con cámaras que no guardan la imagen del momento en que el coche pisa la línea continua, y los recursos están ganando uno tras otro.
  • Cómo te afecta: si te llega una denuncia de 200 euros desde la A-1, la A-2, la A-6 o la A-42, revisar el expediente antes de pagar puede tumbar la multa.
  • Puntos clave y plazos: 392 expedientes archivados desde noviembre de 2025, cuando se activaron los cuatro dispositivos; el pronto pago del 50% se resuelve en 20 días.

Qué falla en las cámaras que multan por línea continua

Los 392 recursos han terminado con Tráfico archivando el procedimiento. La DGT admite así que la operativa empleada no se ajusta a lo que establece la legislación. Todas las victorias se han logrado en vía administrativa, sin pasar por los tribunales, y todas salen de las cámaras que vigilan la línea continua en las autovías de entrada a la capital.

El sistema se apoya en dos lectores de matrícula. Uno está al principio del carril protegido por la línea continua, una marca vial longitudinal que no se puede atravesar salvo causa justificada; el otro, al final del tramo. La denuncia surge del cruce de ambas lecturas: si en la primera captura el coche aparece fuera del carril y en la segunda dentro, el software concluye que el vehículo ha atravesado la marca. Dos fotos de matrícula en puntos distintos no acreditan, sin embargo, dónde, cuándo ni por qué se produjo la maniobra.

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La notificación repite siempre la misma fórmula: No respetar una marca longitudinal continua, sin causa justificada. Infracción captada por cámara de control. La sanción es de 200 euros. Como en cualquier denuncia de tráfico, el pago anticipado rebaja la cuantía a la mitad si se abona en los 20 días siguientes, pero ese descuento implica renunciar a discutirla.

La fórmula deja la puerta abierta a las excepciones: la línea continua se puede pisar para esquivar un obstáculo, para apartarse a un arcén por una avería o para seguir las indicaciones de un agente. El problema es que, sin la imagen del momento, el conductor no tiene forma de demostrar que existía una causa justificada.

Dos lecturas de matrícula acreditan que el coche pasó por allí, no que cruzara la línea continua.

Dónde están las cámaras y cuánto cuesta la multa

Los cuatro dispositivos están en autovías de entrada a Madrid, todos en sentido decreciente, es decir, hacia la capital. Son estos:

  • A-1, kilómetro 15,9, en término municipal de Alcobendas.
  • A-2, kilómetro 11,8, en el entorno de Barajas.
  • A-6, kilómetro 20,2, en Las Rozas.
  • A-42, kilómetro 16,9, en Getafe.

La cuantía es idéntica en los cuatro puntos: 200 euros por invadir la línea continua. Y el importe no es lo único que se puede discutir. En los expedientes revisados no consta la placa identificativa de la cámara, el dato que permite saber qué dispositivo concreto ha captado la infracción.

Tampoco aparece la señalización del tramo videovigilado. Los conductores tienen derecho a ser informados de la instalación de cámaras de tráfico, y las zonas vigiladas deben advertirse con carteles visibles antes de llegar al punto de control. Para Dvuelta, la suma de los tres defectos —falta de foto, falta de placa y falta de aviso— es lo que ha tumbado los 392 expedientes.

Qué revisar antes de pagar y qué queda por resolver

El consejo de la asociación a quien reciba una denuncia de este tipo es sencillo: mirar el expediente antes de pagar. Solicitar la prueba fotográfica, comprobar si figura la identificación del dispositivo y verificar si el tramo estaba señalizado como zona videovigilada. En los casos revisados no había ni rastro de esos tres elementos. Si ocurre lo mismo, recurrir la multa de la DGT tiene recorrido, y conviene hacerlo antes de acogerse al descuento del pronto pago, porque abonar los 100 euros cierra la puerta a reclamar. El modelo de alegaciones se presenta en la web oficial de la DGT o por la sede electrónica.

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El precedente no es aislado. Semanas antes de que se conocieran estos archivos ya se había divulgado el caso de un automovilista que ganó un recurso por una multa impuesta en enero de 2025. Y el marco no es exclusivo de Madrid: la obligación de identificar el dispositivo y de señalizar las áreas con cámaras de tráfico es común en todo el país, y la presunción de inocencia no depende del municipio donde te multen.

A diferencia de un radar de velocidad, que acompaña siempre la imagen del vehículo con la lectura de la velocidad, este sistema no guarda el instante de la infracción. Esa es la raíz del conflicto. Dvuelta sostiene que las cámaras no deberían seguir multando hasta que se corrijan las irregularidades; Tráfico, por ahora, archiva los recursos que le llegan uno a uno y no ha comunicado ningún cambio en la operativa de los cuatro puntos.

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La alternativa que queda es la vía contencioso-administrativa, donde serán los tribunales quienes fijen criterio con una resolución que valga para todos y no solo para quien recurre. Hasta entonces, la película se repite en la A-1, la A-2, la A-6 y la A-42: 200 euros por pisotón de línea continua y una foto que no llega. Si tienes una denuncia en el cajón, revísala. Si no la tienes, mira dos veces el retrovisor en esos cuatro tramos de acceso.