Mantener el coche limpio por fuera es relativamente fácil. Un manguerazo, un túnel de lavado o un poco de jabón y listo. Pero la parte interior de la luna delantera es otra historia porque es algo incómoda, aunque con el accesorio de Lidl que acabamos de encontrar, esto es cosa del pasado.
Si tú también estás harto de posturas imposibles y de hacer de contorsionista cada vez que necesitas limpiar el cristal interior, sigue leyendo porque esto te interesa.
Una buena visibilidad en el coche es fundamental

La vista es el sentido más importante a la hora de conducir. De hecho, se estima que el 90% de la información que recibimos al volante nos llega a través de los ojos. Si llevas el parabrisas sucio, estás obligando a tu cerebro a trabajar el doble para procesar lo que pasa delante de ti. Esto no solo aumenta el tiempo de reacción ante un imprevisto, sino que incrementa la fatiga visual, haciendo que te canses mucho antes en viajes largos.
A diferencia del barro o los mosquitos del exterior, la suciedad interior se forma por una acumulación lenta de polvo, partículas de la respiración, vapores de los plásticos del salpicadero cuando se calientan al sol y, si fumas o vapeas, por los residuos del humo.Esta capa crea una película grasa que difumina la luz. Por eso, cuando te da el sol de cara o las luces de otros coches por la noche, se produce un deslumbramiento muy peligroso que te deja a ciegas.
El desafío de limpiar el parabrisas por dentro

Si somos sinceros, limpiar la cara interna del parabrisas es una de las tareas más odiadas del mantenimiento del coche. Y el diseño de los vehículos modernos no ayuda en absoluto. Los parabrisas están cada vez más inclinados para mejorar la aerodinámica, lo que crea un ángulo muy agudo entre el cristal y el salpicadero. Llegar a la parte más baja del cristal, justo donde se junta con el plástico, requiere tener el brazo de un jugador de baloncesto o la flexibilidad de un gimnasta olímpico.
Lo habitual es que cojas un trapo, intentes llegar a esa esquina maldita, y al hacerlo toques el salpicadero con la mano, manchando el cristal con los productos de limpieza de plásticos o con la propia grasa de tus dedos. O peor aún, que no llegues bien y dejes una franja de suciedad justo en la zona baja. Además, hacer fuerza en esa postura es incómodo y muchas veces acabamos dejando marcas circulares porque no podemos pasar el trapo de forma uniforme. Es aquí donde entra en juego el accesorio de Lidl.
La solución de Lidl: versatilidad por menos de 4 euros

Lidl se ha caracterizado siempre por traer a su bazar productos que, sin ser de marcas de lujo, ofrecen soluciones muy apañadas para el día a día. En su sección de motor, que suele aparecer periódicamente, ha incorporado un limpiador telescópico de ventanas de coche que ataca el problema de la accesibilidad. Lo más llamativo de entrada es su precio, ya que por 3,49 euros te llevas a casa una herramienta multifunción que puede ahorrarte muchos dolores de cabeza (y de espalda también).
Este dispositivo está pensado para que no tengas que estirarte ni forzar la postura. Se trata de una herramienta compuesta por un mango y un cabezal triangular basculante que se adapta a la superficie del cristal. La idea es sencilla pero muy efectiva: alargar tu brazo para que puedas llegar a cualquier rincón del parabrisas, tanto por la zona del conductor como la del copiloto, sin tener que levantarte del asiento ni hacer posturas extrañas. Es uno de esos inventos que, una vez los pruebas, te preguntas por qué no lo habías comprado antes, especialmente considerando lo poco que cuesta.
La característica estrella de este limpiador es su mango telescópico. Fabricado en aluminio para ser ligero y resistente, permite ajustar su longitud hasta los 40 centímetros. Al ser extensible, puedes guardarlo recogido en la guantera o en el hueco de la puerta sin que ocupe mucho espacio, y desplegarlo solo cuando lo necesites.
El mango cuenta con un equipamiento antideslizante, lo que es muy de agradecer cuando estás limpiando. A menudo, si usamos guantes o tenemos las manos húmedas, las herramientas se nos resbalan, pero con este acabado se asegura un buen agarre para que puedas ejercer la presión necesaria sobre el cristal y arrastrar la suciedad. El cabezal triangular no es un capricho; está diseñado para poder acceder a las esquinas y los ángulos cerrados del parabrisas, esas zonas muertas donde los trapos convencionales hechos una bola no suelen limpiar bien.
Aunque su función principal es limpiar la suciedad, este accesorio de Lidl es una pequeña navaja suiza para los cristales. El cabezal permite intercambiar almohadillas, pero el propio cuerpo del limpiador incluye un rascador de hielo integrado. Si vives en una zona donde las heladas son frecuentes, sabrás lo molesto que es salir por la mañana y encontrar el coche congelado. Con este accesorio, tienes un rascador siempre a mano para liberar tu visión antes de arrancar.
Además, incorpora un labio de goma, similar al que tienen los limpiacristales profesionales de las gasolineras o los que usas para la mampara de la ducha. Este labio es fundamental para la limpieza exterior. Después de enjabonar el cristal por fuera, pasar la goma permite retirar el agua sin dejar marcas de cal, consiguiendo un acabado mucho más profesional que si solo pasas un trapo. Así que, por menos de 4 euros, tienes una herramienta que sirve para limpiar el polvo interior, quitar la grasa, secar el exterior y rascar el hielo.
Lidl ofrece una solución que elimina una de las barreras más molestas para mantener el coche en buenas condiciones. Es uno de esos pequeños detalles que demuestran que el cuidado del coche no tiene por qué ser caro ni complicado, sólo contar con las herramientas adecuadas.








