El nuevo Lexus ES 2026 estrena generación: dos versiones eléctricas de hasta 343 CV y 581 km

La pantalla central de 14 pulgadas, la más grande montada por Lexus, estrena navegación con aviso de zonas de bajas emisiones y actualizaciones inalámbricas. El panel de botones táctiles que aparece al acercar la mano controla el climatizador y el aparcamiento automático.

La nueva pantalla de 14 pulgadas del Lexus ES 2026 es la más grande que la marca ha montado en un coche. Se acompaña de un cuadro de instrumentos trapezoidal —una forma poco habitual en el sector— y de un panel de botones que solo se ilumina cuando la mano se acerca.

Esta octava entrega de la berlina de Lexus mantiene su silueta de tres volúmenes y supera los 5,1 metros de largo, con un maletero de 517 litros en las versiones eléctricas y 493 en las híbridas. El cambio que más se nota al sentarse, sin embargo, está delante de los ojos: un multimedia nuevo, más conectado y con una superficie de pantalla que casi dobla la de generaciones anteriores.

Qué equipa la nueva cabina digital del Lexus ES

La pantalla central de 14 pulgadas —un formato que se sitúa en la zona alta del segmento— funciona como interfaz única del sistema. Ofrece varias opciones de visualización, incluida una en la que el navegador ocupa casi todo el espacio. El cuadro de instrumentos abandona el rectángulo convencional y adopta una forma trapezoidal que busca diferenciarse del resto.

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Hay un peaje ergonómico, eso sí: el monitor queda algo bajo respecto a la línea de visión y obliga a bajar la vista más de lo deseable. El motivo es estructural. Al alojar la batería en los bajos, el ES coloca los asientos más arriba y crece en altura de carrocería para no perder espacio para la cabeza. Lexus lo llama espíritu SUV, y se nota también en una luna delantera que se extiende por la parte inferior para ampliar la visibilidad.

La pantalla más grande de Lexus llega con una lección de ergonomía: en tecnología de cabina, la posición importa tanto como el tamaño.

Bajo la pantalla aparece una solución poco común: un panel de botones físico-táctiles que permanece oculto y se muestra al detectar la proximidad de la mano. Controla la climatización y también funciones como el aparcamiento automático, una de las ayudas a la conducción (ADAS) más visibles en el uso diario. Detrás, el espacio para las piernas crece cerca de 8 centímetros.

Conectividad y actualizaciones: qué se puede hacer desde la pantalla

El salto más relevante está en la conectividad. El sistema admite más servicios en línea: navegación con aviso de zonas de bajas emisiones, planificación de rutas que incluye los puntos de recarga del trayecto e integración de la cuenta de Spotify para escuchar las listas propias sin depender del móvil. En España, estas funciones están incluidas sin coste durante 10 años.

También hay margen para el software. El coche recibe actualizaciones inalámbricas, las conocidas como OTA (over the air): el vehículo descarga mejoras y funciones nuevas sin pasar por el taller. La letra pequeña llega a largo plazo: la firma anticipa que parte del software evolucionará hacia funciones bajo demanda, es decir, de pago.

Análisis: lo que cambia al volante y lo que queda pendiente

La evolución del multimedia de Lexus es notable frente a la etapa del Remote Touch, el mando tipo ratón que obligaba a mover un cursor por la pantalla. El salto al táctil directo simplifica cada interacción, y el panel de botones ocultos devuelve algo que muchos conductores echaban de menos: mandos físicos para el clima sin apartar la vista. La comparación con los sistemas de BMW y Mercedes deja al ES en una posición digna, con menos profundidad de personalización y con el monitor menos accesible.

Hay además una función que no aparece en la ficha de equipamiento pero se nota en cada trayecto: la caja de cambios virtual de la versión de más potencia. En modo M, el coche emite un sonido sintético en el habitáculo y simula el comportamiento de una transmisión manual, con tirones y topes de régimen que invitan a subir marcha. Es tecnología de entretenimiento, no de eficiencia.

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El equipamiento se reparte en tres acabados. El Exclusive y el Signature están disponibles en todas las mecánicas, mientras que el Omotenashi +, reservado al ES 350e, añade un acabado de bambú retroiluminado y una butaca trasera reclinable con reposapiés extensible y cinco tipos de masaje, gestionada desde su propio panel. Es una apuesta de cabina pensada para quien viaja detrás, no para quien conduce.

La gama arranca en 61.500 euros, cifra idéntica para el híbrido y para el eléctrico de acceso ES 350e, y sube a 66.100 euros en el ES 500e. La garantía alcanza los 15 años o 250.000 kilómetros en el vehículo y los 10 años o un millón de kilómetros en la batería. El objetivo comercial es matricular 500 unidades al año en España, con el híbrido como versión mayoritaria. El próximo paso es el despliegue de esas funciones de pago bajo demanda: conviene leer con atención qué queda cubierto y qué no antes de firmar.

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🛠️ Tecnología a examen

  • Dato a tener en cuenta: una pantalla central de 14 pulgadas, la más grande montada hasta ahora en un Lexus, con una gama que arranca en 61.500 euros.
  • Lo que equipa: pantalla táctil de 14 pulgadas, cuadro de instrumentos trapezoidal, panel de botones físico-táctiles que se ilumina al acercar la mano (climatización y aparcamiento automático), navegación conectada con aviso de zonas de bajas emisiones, integración de Spotify y actualizaciones inalámbricas.
  • Así te afecta como conductor: menos submenús para el clima, rutas calculadas con los puntos de recarga incluidos y mejoras de software sin pisar el taller; a cambio, la pantalla obliga a bajar algo más la vista y parte del software futuro será de pago.