El Jeep Avenger estrena cámara de 360 grados y faros LED matriciales. El nuevo Jeep Compass responde con una pantalla central de hasta 16 pulgadas y asistentes de conducción de Nivel 2. Dos formas distintas de entender la misma idea: la tecnología ha dejado de ser un extra para convertirse en el argumento principal del SUV.
Los dos conservan la capacidad fuera del asfalto que define a la marca, pero la refuerzan con una dotación de ADAS (sistemas avanzados de asistencia a la conducción) más completa que la de sus antecesores. El Avenger sigue siendo la puerta de entrada al segmento B-SUV; el Compass, ya con 4,55 metros de longitud, compite entre los SUV compactos más equipados.
Qué gana el Avenger: más visibilidad y ayuda fuera del asfalto
El pequeño SUV de Jeep recibe faros LED matriciales, capaces de modular el haz para iluminar la carretera sin deslumbrar al tráfico que llega de frente, y una cámara con visión de 360 grados que reconstruye el entorno del coche en la pantalla. En un aparcamiento entre bordillos o al colocar el vehículo en un camino estrecho, esa vista cenital cubre los ángulos muertos que ninguna cámara trasera resuelve.
Se mantiene el Selec-Terrain, el selector que adapta la respuesta del motor, del cambio y del control de tracción a superficies como barro, arena o nieve. No es una función nueva, pero sí una de las pocas que el conductor percibe al instante: cambia el reparto de par y la contundencia con la que actúan los controles electrónicos.
La cámara de 360 grados y los faros matriciales no cambian lo que el Avenger es capaz de hacer fuera del asfalto: cambian la confianza con la que el conductor se mete en él.
La actualización también revisa el habitáculo en materiales y calidad percibida, el punto más flojo del modelo original. La edición del 85 aniversario añade parrilla iluminada, llantas de 18 pulgadas, cámara de 360 grados, iluminación ambiental y tapicería específica. En precio, la gama arranca en 26.000 euros con el gasolina de 100 CV y el híbrido ligero de 110 CV parte de 28.000 euros.
El Compass sube el listón: 16 pulgadas y conducción asistida de Nivel 2
El salto tecnológico se nota más en el Compass. La nueva generación, diseñada en Europa y fabricada en la planta italiana de Melfi, coloca en el salpicadero una pantalla central de hasta 16 pulgadas acompañada de un cuadro digital de 10,25 pulgadas. El interior gana espacio, mejores materiales y una presentación claramente más digital.
En asistencia, el Compass incorpora sistemas que alcanzan el Nivel 2 de conducción autónoma, lo que significa que el coche puede acelerar, frenar y mantener la trayectoria a la vez, siempre con las manos en el volante y la responsabilidad en el conductor. La clave está en dónde se colocan los sensores: cámaras y radares van más altos de lo habitual, una decisión lógica en un vehículo que aspira a salir del asfalto sin dejar ciegos sus ojos electrónicos.
A eso se suma una protección de 360 grados en la carrocería y un frontal que combina una imagen más agresiva con mejor aerodinámica. La conectividad y el multimedia giran alrededor de esa pantalla, convertida en centro de control de navegación, ajustes del vehículo y funciones de asistencia.
La gama del Compass arranca con el e-Hybrid de 145 CV desde 43.200 euros en acabado Altitude, sigue con el híbrido enchufable de 225 CV y hasta 983 kilómetros de autonomía total, y llega al eléctrico de 213 CV con hasta 500 kilómetros WLTP desde 50.600 euros. El tope tecnológico es el Compass 4xe eléctrico de 375 CV y tracción integral, cuyos pedidos ya están abiertos en Europa.
Lo que cambia al volante y qué conviene mirar antes de comprar
La evolución se mide con datos. Hace una década, la cámara de 360 grados era patrimonio de berlinas premium de más de 60.000 euros; hoy aparece en un B-SUV que arranca por debajo de 30.000. Con la pantalla de 16 pulgadas ocurre lo mismo: era una diagonal impensable en un compacto hace cinco años.
Ahora bien, conviene leer la letra pequeña. No todas las versiones del Avenger llevan faros matriciales ni cámara de 360 grados: van asociados a acabados altos o a la edición conmemorativa. En el Compass, las 16 pulgadas son la medida máxima, no la de serie en toda la gama. Y el Nivel 2 no convierte al coche en autónomo: exige atención permanente y manos en el aro.
El paso siguiente en este segmento es la ampliación de funciones por actualización remota, el conocido OTA, que permite mejorar asistentes sin pisar el taller. Para el conductor que viene de un SUV de hace ocho años, el salto no está en la potencia: está en lo que el coche le ayuda a ver y a evitar. Quien quiera repasar la configuración completa de la gama puede consultar la ficha del Jeep Avenger.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: la pantalla central de hasta 16 pulgadas del nuevo Compass y los 10,25 pulgadas de su cuadro digital, con asistentes de conducción de Nivel 2.
- Lo que equipa: faros LED matriciales, cámara con visión de 360 grados, selector Selec-Terrain, cuadro digital de 10,25 pulgadas, pantalla central de hasta 16 pulgadas, cámaras y radares elevados y protección de carrocería de 360 grados.
- Así te afecta como conductor: ves los ángulos muertos en maniobras y caminos estrechos, y en carretera el coche sostiene aceleración, frenada y trayectoria para aliviar la fatiga, siempre con tus manos en el volante.

