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martes, 10 febrero 2026

Renove, PIVE, Movea, MOVES, Auto+… La historia de los ‘planes’ del Gobierno para que comprar un coche nuevo fuera más accesible

Desde los primeros planes Renove hasta el actual MOVES, el Estado ha intentado facilitar la compra de coche nuevo. Una historia de ayudas, aciertos… y también frustraciones.

Comprar un coche nuevo en España nunca ha sido una decisión sencilla. El precio medio no ha dejado de crecer, los impuestos pesan cada vez más y la transición hacia tecnologías más limpias ha añadido nuevas dudas al comprador. En este contexto, los distintos gobiernos han recurrido durante más de tres décadas a una fórmula recurrente: los planes de ayuda a la compra como palanca para rejuvenecer el parque móvil y estimular el mercado.

Renove, PIVE, Movea, MOVES o Auto+ no son solo nombres distintos para una misma idea, sino el reflejo de cómo han ido cambiando las prioridades económicas, industriales y medioambientales del país. De incentivar la retirada de coches antiguos se ha pasado a premiar la electrificación, con resultados desiguales y no siempre fáciles de entender para quien simplemente quiere estrenar coche nuevo sin dejarse medio sueldo en el intento.

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El plan PIVE y la respuesta a la crisis

coches circulando por un túnel
Varios coches circulan dentro de un túnel. Fuente propia

Tras la crisis financiera de 2008, el sector del automóvil fue uno de los grandes damnificados. Las ventas se desplomaron y miles de concesionarios luchaban por sobrevivir. En ese contexto nació el Plan PIVE (Programa de Incentivos al Vehículo Eficiente), probablemente el más conocido y recordado por los conductores españoles.

El PIVE introdujo un enfoque más moderno: no solo se trataba de comprar un coche nuevo, sino de que este fuera más eficiente desde el punto de vista energético. Las ayudas se ligaban al nivel de emisiones y al consumo, y el programa se fue renovando en múltiples ediciones. Para muchos compradores, el PIVE fue decisivo para dar el paso y cambiar de coche, aunque también generó un efecto “espera”, con clientes que retrasaban la compra hasta que se anunciaba una nueva edición.

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