Este febrero que acaba de terminar, la Guardia Civil realizó una campaña especial de vigilancia en carretera. El foco de atención fueron los profesionales que transportan mercancías o pasajeros. Miles de camiones y autobuses fueron detenidos para comprobar si se cumplen con todas las normas en materia de seguridad.
El objetivo de la campaña es reducir la siniestralidad, ya que un accidente en el que se vea involucrado un vehículo de gran tonelaje suele tener consecuencias mucho más graves que un choque entre turismos. Pero lo que más llama la atención no es solo el número de inspecciones, sino la cantidad de infracciones que se han detectado.
1El mayor peligro para un profesional del transporte en carretera
Uno de los puntos que más preocupa a la Guardia Civil es el descanso de los conductores profesionales. Conducir un camión de varias toneladas durante horas sin parar es una actividad agotadora que requiere concentración máxima. La ley marca unos tiempos muy estrictos de conducción y descanso que todos deben respetar. Sin embargo, los resultados de febrero muestran que esta es la infracción más común entre los profesionales del sector.
Casi 3.000 conductores fueron sancionados por no respetar estos horarios. Imagina lo que supone cruzarte con un vehículo de grandes dimensiones cuyo conductor lleva más horas de las permitidas al volante. El cansancio acumulado disminuye los reflejos, nubla la vista y aumenta el riesgo de sufrir una distracción fatal. Por eso, la Guardia Civil pone tanto énfasis en este aspecto. Se trata sobre todo de evitar que una persona agotada ponga en peligro su vida, y la tuya.
Cuando un conductor profesional ignora estas pausas obligatorias, está comprometiendo la seguridad de todos los que comparten la carretera con él. Es alarmante ver que, a pesar de los riesgos conocidos, miles de conductores sigan forzando la máquina para llegar antes a su destino o cumplir con horarios de entrega demasiado exigentes. Esta presión a la que se ven sometidos a veces por las empresas no justifica en ningún caso el riesgo que supone conducir sin haber dormido o descansado lo suficiente.


