El invierno es una de las épocas más temidas por los conductores. No solo por la lluvia, la nieve o las heladas, sino porque también saca a la luz muchas carencias mecánicas que durante el resto del año pasan desapercibidas. Con la bajada de las temperaturas, los vehículos sufren más y eso se refleja directamente en las estaciones de ITV, donde los suspensos se disparan.
En Motor16 hemos hablado con Javier, técnico de ITV con más de una década de experiencia revisando coches a diario. Su diagnóstico es claro: “En cuanto llega el frío, casi la mitad de los coches no pasa la inspección a la primera por problemas muy comunes y, en muchos casos, fáciles de solucionar en casa sin gastar mucho dinero”.
6La ITV como aliada y no como enemiga
Lejos de la imagen negativa que muchos conductores tienen de la ITV, Javier insiste en su función preventiva. «La ITV no está para fastidiar a nadie: está para evitar que circulen coches que no son seguros, sobre todo en invierno». Y además de mejorar la seguridad vial, tener la inspección al día también protege el medioambiente.
La ITV se puede pasar hasta un mes antes de su caducidad sin perder validez en la siguiente inspección, así que es cuestión de organizarse. De no hacerlo, las sanciones pueden ir de 200 hasta 500 €. «Revisar neumáticos, frenos, batería y visibilidad antes del frío es la mejor manera de pasar la ITV a la primera y viajar tranquilo», concluye Javier. En invierno, la prevención es clave; y la ITV, una aliada imprescindible.








