El invierno es una de las épocas más temidas por los conductores. No solo por la lluvia, la nieve o las heladas, sino porque también saca a la luz muchas carencias mecánicas que durante el resto del año pasan desapercibidas. Con la bajada de las temperaturas, los vehículos sufren más y eso se refleja directamente en las estaciones de ITV, donde los suspensos se disparan.
En Motor16 hemos hablado con Javier, técnico de ITV con más de una década de experiencia revisando coches a diario. Su diagnóstico es claro: “En cuanto llega el frío, casi la mitad de los coches no pasa la inspección a la primera por problemas muy comunes y, en muchos casos, fáciles de solucionar en casa sin gastar mucho dinero”.
2Neumáticos y frenos: los grandes olvidados
Uno de los principales motivos de suspenso en la ITV durante el invierno son los neumáticos. “Con el frío baja la presión y muchos coches llegan con valores muy por debajo de lo recomendado”, explica Javier. Además, el desgaste irregular o un dibujo inferior a 1,6 mm provoca un resultado desfavorable inmediato.
Los frenos también sufren con las bajas temperaturas. El líquido de frenos puede perder propiedades y generar ruidos o una respuesta deficiente en los primeros kilómetros. “Muchos conductores se sorprenden cuando les decimos que el coche frena peor en frío. No es magia, es mantenimiento”, añade el técnico. Revisar estos elementos antes de ir a la ITV es clave para evitar sorpresas.








