Automoto ha dedicado su último vídeo a la Ferrari 296 Speciale, y lo ha hecho con una tesis que recorre los once minutos de análisis: será con coches como este, y no con el primer Ferrari cien por cien eléctrico, como Maranello vuelva a conectar con los tifosi. El canal lo plantea sin rodeos y sin nostalgia mal entendida.
De V6 rechazado a objeto de deseo
La polémica, recuerda Automoto, viene de lejos. Cuando la 296 GTB se presentó en 2021, la recepción fue gélida. Se enterró el V8, llegó un V6 híbrido y el coche quedó sentenciado antes de que nadie lo probara: más pesado y menos prestigioso que sus antecesores. Pero quienes se sentaron al volante salieron encantados. El dinamismo lo cambió todo y la 296 acabó ganándose a la parroquia ferrarista.
El fantasma del 458 Speciale
Con ese precedente resuelto, la versión radical era cuestión de tiempo. Automoto repasa la tradición: la 360 tuvo su Challenge, la 430 su Scuderia, la 488 su Pista. En esa lista hay un hueco que duele y el canal no lo disimula. La 458 Speciale es la ausencia que muchos aficionados siguen señalando.
De ella habla con devoción. Presentada en el salón de Frankfurt de 2013, la 458 Speciale adelgazó 80 kilos, conservó el V8 atmosférico y lo estiró hasta 605 caballos, con 9.000 vueltas de régimen. El presentador la coloca entre sus mejores recuerdos como probador y entre las mejores Ferrari jamás concebidas.
Su sucesora en pista, la 488 Pista, no consiguió borrarla. Y la generación siguiente ni siquiera recibió una versión extrema. Mientras tanto, las unidades de la 458 Speciale y de su variante descapotable no han dejado de revalorizarse: Automoto cifra el fenómeno en torno a 100.000 euros al año. Que Ferrari haya recuperado la denominación Speciale para la 296, sostiene el canal, es cualquier cosa menos casual.
Recuperar el apellido Speciale para la 296 no es un capricho comercial, es una declaración de intenciones.
— Automoto
Carbono por todas partes y 60 kilos menos
Para medir el salto respecto al modelo de serie, el vídeo coloca una 296 GTB junto a la nueva versión. La comparación es deliberadamente visual: difusores y fondo plano heredados del programa 296 Challenge, el campeonato monomarca de la marca, y fibra de carbono hasta en el último rincón. El capó motor, los paneles de las puertas, el túnel central y los asientos han sido rediseñados en ese material. El resultado, según Automoto, son un 20% más de carga aerodinámica y cerca de 60 kilos menos en la báscula.
La unidad de contraste tiene su gracia: es una GTB con paquete especial y con una firma grabada en el asiento, la de su anterior propietario. El canal la usa como espejo para dejar claro qué cambia y qué no.
Pistones reforzados y bielas de titanio
El trabajo mecánico no se queda atrás. Automoto explica que los ingenieros recurrieron a soluciones propias de la competición: pistones reforzados, cigueñal aligerado y turbos más ligeros. Solo en el motor se ahorraron nueve kilos, y el sistema híbrido eleva la cifra final hasta los 830 CV. Hay un detalle que el presentador subraya con sorna: bielas de titanio. Poder contarlo en una comida, bromea, ya justifica parte del precio.
La pregunta del cronómetro
El vídeo cierra con la parte que todos esperaban: la vuelta cronometrada. Automoto deja la pregunta en el aire, si el registro logrado bate o no alguna referencia, y no desvela el veredicto en el tramo final disponible. Lo que sí queda claro es el marco en el que se plantea: una versión de pista con vocación de récord, construida para exprimir cada segundo en circuito.
La lectura de fondo es incómoda para Maranello y halagüeña para sus clientes. Durante meses, el relato sobre Ferrari ha girado en torno a su primer eléctrico, un coche que aún no ha llegado y que ya carga con la sospecha de traicionar la casa. Automoto sostiene que la respuesta no está en ese debate, sino en el catálogo actual: un V6 híbrido afinado con piezas de competición y envuelto en carbono. La Speciale funciona como recordatorio de que la marca puede mirar al futuro sin renunciar a lo que la hizo reconocible.
Hay también una advertencia para el comprador. La historia del 458 Speciale demuestra que estas series limitadas no solo se disfrutan, también se revalorizan. Si la 296 Speciale repite el patrón, entrar tarde costará caro. Y si no lo repite, el coche seguirá siendo, según el canal, una de las máquinas más eficaces que Ferrari ha puesto en una pista.
Queda la duda razonable: ¿basta una versión extrema de un híbrido para contentar a quien sigue echando de menos el V8 atmosférico? Automoto cree que sí. El cronómetro, si algún día se publica, tendrá la última palabra.
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Automoto en YouTube.



