Alpine F1 pierde dinero y Renault lo admite sin rodeos. Lo ha dicho su consejero delegado, François Provost, en pleno Salón de París, con la tranquilidad de quien reconoce que la hipoteca aprieta pero la casa merece la pena.
La paradoja es que el equipo va mejor que nunca en tres años. La escudería suma 68 puntos y ocupa la sexta plaza del campeonato de constructores, una posición que hace doce meses sonaba a ciencia ficción. En 2025 cerró con 22 puntos y en el último puesto de la tabla, con Renault fabricando sus propios motores y gastando más por el camino.
Este curso compite como cliente de Mercedes, el coche responde y los resultados acompañan. El historial de la escudería desde su etapa como Renault está resumido en su ficha de Wikipedia.
Qué esconden las cuentas de la escudería
Provost no ha esquivado la cifra que duele: la operación pierde dinero. ‘Estamos perdiendo dinero, es difícil aceptarlo, pero igual tienes que tener ambición’, ha declarado el directivo en el certamen parisino. Traducido: el agujero es real, pero se considera temporal.
Su argumento se sostiene en tres patas. La primera, el rendimiento: si el coche pelea por el podio, el efecto en las cuentas llega solo. La segunda, la visibilidad. La tercera, el calendario de patrocinios. Y en la segunda está el problema gordo.
El problema no son los puntos, es la televisión

Un sexto puesto da puntos, pero no da planos.
La retransmisión de un Gran Premio enseña a los tres o cuatro primeros y al resto solo cuando hay accidente, avería o adelantamiento imposible. Ahí se cae el valor de los patrocinios: las marcas pagan por aparecer y, si no aparecen, recogen su dinero a final de temporada y se marchan a donde la cámara sí llega.
Provost lo ha explicado sin adornos. La escudería atraviesa una reconstrucción que exige cuentas positivas, y la ausencia en pantalla rompe ese equilibrio. No es un fenómeno nuevo en el campeonato, pero golpea con más fuerza a quien todavía tiene que demostrar que el proyecto va en serio.
Hay un detalle que no es menor: Alpine F1 es el único fabricante francés de la parrilla y tiene un piloto francés en sus filas. En mercado doméstico eso vale una fortuna, siempre que el coche salga en la foto.
La paradoja de Alpine no es deportiva, es comercial: gana posiciones en la pista y las pierde en la única pantalla que paga las facturas.
El 24% de Otro Capital sigue sin comprador
En el fondo de todo esto está la valoración del equipo. Otro Capital controla el 24% de las acciones y este año intentó venderlas sin éxito: Mercedes Grand Prix Ltd rechazó el trato. La tasación que maneja Renault, accionista mayoritario, ronda los 3.500 millones de dólares, una cifra que el comprador consideró desmedida y que dejó la negociación bloqueada.
Renault puede intervenir y vetar cualquier operación que considere contraria a sus intereses. Es la ventaja de tener la sartén por el mango y, también, la razón por la que su primer ejecutivo no tiene prisa en vender un activo que considera estratégico.
Cosas del gran circo.
Gucci entra en 2027 y el objetivo son los podios
La inyección de dinero que llegará a partir del próximo año, con Gucci como socio relevante, es la pieza con la que Provost justifica la paciencia. Su tesis: la etapa de pérdidas es transitoria y se resolverá cuando el equipo pelee por los podios. Ahí vuelven los planos en televisión, los patrocinadores se quedan y la escudería recupera un valor que hoy no se ve.
El objetivo declarado es instalarse entre los tres o cuatro mejores equipos de la parrilla. No es una meta pequeña: obliga a batir estructuras consolidadas, y convierte cada décima perdida en clasificación en dinero que no entra.
Por qué Renault no se marcha del campeonato
La pregunta flota en el paddock y la respuesta es sencilla: salir ahora es quemar la inversión. Un equipo oficial que se va con las manos vacías no recupera lo gastado, pierde el escaparate tecnológico y deja el hueco a un rival. Renault lleva años defendiendo el campeonato como laboratorio de electrificación y software, un argumento que se sostiene mucho mejor cuando el coche gana.
El propio Provost lo dejó claro: ‘La Fórmula 1 es el deporte número uno del mundo, en todas las categorías, y solo hay una marca francesa, que nos pertenece, además de que tenemos un piloto francés. Por eso vamos a seguir involucrados en este programa y establecer verdaderamente ambiciosos objetivos’.
Traducido: seguimos, pero hacen falta podios.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: Renault valora su participación en la escudería en unos 3.500 millones de dólares, el precio que bloqueó la venta del 24% en manos de Otro Capital.
- Comparativa: 22 puntos y último puesto en 2025 frente a 68 puntos y sexta plaza en 2026, ya con motor Mercedes de cliente.
- Ganadores y perdedores: Mercedes vende motores a Alpine y rechazó comprar acciones a un precio que considera alto; la escudería francesa sigue sin cerrar su ronda de inversores.
- Lectura de Merca2.es: la falta de planos en televisión es un coste comercial medible, no una simple queja deportiva. Sin podios, la paciencia tiene fecha de caducidad.


