El cuadro digital de 10 pulgadas del Volkswagen ID. Tiguan esconde un modo Retro que recrea los relojes del Golf IV. Se activa con un botón del volante y convierte el panel de instrumentos en una réplica digital de los relojes azules y rojos que popularizó el compacto alemán.
El SUV llamado a sustituir a los ID.4 e ID.5 ha dejado ver su habitáculo definitivo en el Salón de París. Lo hace con una combinación poco habitual: más tecnología en pantalla que nunca y, a la vez, más botones físicos que en los primeros eléctricos de la marca.
La idea del modo Retro es tan simple como eficaz. Al pulsar el mando, el panel abandona su aspecto convencional y dibuja a la izquierda un velocímetro de aguja. A la derecha aparece lo que parece un cuentarrevoluciones, aunque en un eléctrico ese hueco no mide revoluciones: representa la entrega y la recuperación de energía.
Arriba quedan dos indicadores pequeños. El de la izquierda marca la temperatura de la batería entre -20 ºC y 60 ºC; el de la derecha funciona como medidor analógico de carga. Es un guiño, sí, pero también la vía más económica de dar carácter a un puesto de conducción que, sin él, se parecería al de cualquier otro eléctrico.
Recuperar los relojes del Golf IV no es nostalgia vacía: es la manera más directa de que una pantalla digital deje de parecer un electrodoméstico.
Qué esconde el cuadro digital de 10 pulgadas
La nostalgia no se queda en el cuadro. La pantalla central de 15 pulgadas estrena su propia interfaz Retro, con un garaje virtual en el que se escoge entre seis modelos históricos de la marca:
- Golf I y Golf II Country
- Golf IV y Tiguan de primera generación
- Race Touareg y Beetle
La conectividad se completa con una tercera pantalla, opcional, de 12 pulgadas delante del acompañante. Incluye un sistema de privacidad que impide que el conductor vea su contenido, un planteamiento pensado para viajes largos: entretenimiento a un lado del salpicadero y atención intacta al otro.
Lo que cambia para el conductor al volante
El detalle más relevante del interior no es ningún reloj retro, sino la vuelta de los mandos físicos. El ID. Tiguan recupera botones reales en el volante, controles dedicados para el climatizador y un mando específico en la consola para el volumen y el cambio de pista. Las manetas de las puertas vuelven a ser convencionales, de tipo tirador.
Quien haya conducido los primeros ID.4 reconoce el problema que esto resuelve. La apuesta por las superficies táctiles obligaba a apartar la vista para subir el volumen o ajustar el climatizador. Con botones dedicados, esas operaciones se hacen a ciegas, sin distracción, que es justo lo que se le pide a una cabina digital bien resuelta.
El equipamiento suma llave digital para abrir y arrancar con el móvil, carga bidireccional V2L para alimentar dispositivos externos, asientos ventilados y con masaje, y un equipo de sonido Harman Kardon de 480 vatios según acabado. El maletero anuncia 534 litros principales y 32 litros adicionales bajo el capó delantero.
Por qué la vuelta al botón físico es la noticia
Conviene poner el foco donde toca. Durante la última década, la carrera por el multimedia empujó a los fabricantes a eliminar botones para ganar superficie de pantalla y ahorrar costes. Los primeros eléctricos de Volkswagen fueron el ejemplo más citado: interiores impecables en el escaparate y frustrantes en el uso diario. El ID. Tiguan corrige esa inercia sin renunciar a las pantallas.
Por debajo, el coche es una actualización profunda del ID.4. Se venderá en tres versiones: 190 CV con batería de 58 kWh y 454 km de autonomía, 286 CV con 77 kWh y 605 km, y una variante 4Motion de 299 CV con tracción total y 564 km. La capacidad de remolque alcanza los 2.000 kg en las versiones de batería grande. Mide 4,62 metros de largo, cuatro centímetros más que su antecesor, y 1,62 metros de alto.
La llegada a España está fijada para principios de 2027. La preventa arrancó el 13 de octubre con una primera tarifa de 32.400 euros para el ID. Tiguan Match de 58 kWh, una cifra que exige financiación con Volkswagen Financial Services e incluye descuentos de la marca, el Plan Auto+ y la bonificación del plan CAES. Es el único precio comunicado por ahora, así que toca leer la letra pequeña antes de darlo por cerrado.
Queda por ver si los modos retro y la nueva ergonomía llegan también a los ID.4 e ID.5 ya matriculados a través de una actualización remota. Lo que sí parece decidido es el rumbo: el coche que llegue en 2027 se juzgará tanto por lo que muestra en pantalla como por lo que deja hacer con las manos.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: el cuadro digital mide 10 pulgadas, la pantalla central sube a 15 pulgadas y hay una tercera de 12 pulgadas opcional para el acompañante.
- Lo que equipa: Digital Cockpit con modo Retro inspirado en el Golf IV, interfaz retro con seis modelos históricos, mandos físicos para climatización, volumen y pista, llave digital, carga bidireccional V2L y sonido Harman Kardon de 480 vatios.
- Así te afecta como conductor: recuperas botones para lo esencial sin renunciar al panel digital, y el modo Retro se activa con un toque desde el volante para cambiar por completo el aspecto del cuadro en cada trayecto.

