La pantalla de 1,13 metros del Renault E-Space que la marca llevará a sus coches de producción

El OpenR Panorama mide 1.130 mm de ancho y 110 mm de alto, cruza el habitáculo de pilar a pilar y no es táctil: se controla con dos superficies flexibles junto al volante. Renault lo reserva para la gama alta, empezando por las próximas generaciones de Scenic y Rafale.

El Renault E-Space ha convertido el salpicadero en una pantalla continua: 1,13 metros de ancho que cruzan el habitáculo de pilar a pilar y sustituyen visualmente al salpicadero tradicional. Es el OpenR Panorama, y no se quedará en el prototipo.

Presentado en el Salón de París 2026, el concepto recupera las formas del monovolumen y planta seis plazas individuales. Pero su verdadero interés para el conductor de a pie no está en la carrocería: está en esa superficie de 1.130 mm de ancho y 110 mm de alto que llegará a los coches de calle.

Renault ya ha adelantado dónde. Las próximas generaciones del Scenic y del Rafale serán las primeras en estrenarla dentro de su gama alta, aunque la marca no ha cerrado fecha de despliegue.

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El vehículo que la exhibe mide 4,70 metros de largo, 2,02 de ancho y 1,67 de alto, con llantas de 23 pulgadas y puertas opuestas sin pilar central. Elementos de laboratorio, como casi todo lo que rodea a esta pieza de infoentretenimiento.

Una pantalla de pilar a pilar no mejora la experiencia por ser grande, sino por no obligar al conductor a soltar el volante.

Cómo se controla una pantalla que no es táctil

El detalle más relevante desde el punto de vista del conductor es que el OpenR Panorama no es táctil. Renunciar al dedo sobre el cristal resuelve dos problemas a la vez: las huellas y, sobre todo, la distancia. Alcanzar el extremo de una pantalla de 1,13 metros obligaría a estirar el brazo y a apartar la vista más tiempo del deseable.

La solución pasa por dos superficies flexibles que giran alrededor de una base tubular situada junto al volante. La información queda cerca del campo de visión y los mandos, al alcance de la mano. En uso real, el conductor aprende un par de gestos y deja de buscar botones por el salpicadero.

El resto del habitáculo refuerza esa idea de salón rodante: seis asientos del mismo tamaño, sin banquetas de castigo, y una segunda fila que gira 180 grados para quedar frente a los pasajeros posteriores. Renault llama a esa configuración ‘cuadrado de tren’. Los dos asientos centrales se pliegan por completo y forman una mesa para quienes viajan detrás.

Cuando no están plegados, los ocupantes traseros disponen de bandejas abatibles y de sendas pantallas de 12,3 pulgadas instaladas detrás de los asientos delanteros. Es conectividad repartida por todas las plazas, con una consola que puede desplazarse a lo largo de una guía central.

Lo que verás en un Renault de calle y lo que no

De todo el catálogo de soluciones del E-Space, solo una está destinada a la serie: el OpenR Panorama. Lo demás es, de momento, escaparate. Las puertas inversas sin pilar central, la moqueta de tres centímetros de espesor, la consola móvil con purificador o la marquetería de paja se quedan en el prototipo.

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  • Llega a serie: la pantalla panorámica OpenR Panorama, de 1,13 metros de ancho y 110 mm de alto, en las próximas generaciones de Scenic y Rafale.
  • Se queda en el concepto: puertas opuestas sin pilar, consola deslizante con accesorios, moqueta de lana, marquetería de paja y volante con derivados de aceite de ricino.
  • Ni está ni se le espera: el E-Space no anticipa un sustituto del Espace actual, que se fabrica en Palencia.

Qué cambia para el conductor y dónde está el listón

Hace una década, el salpicadero medio llevaba una pantalla central de siete u ocho pulgadas y un cuadro analógico. Hoy la referencia son las bandas continuas: Mercedes desplegó su Hyperscreen de 1,41 metros y BMW ha apostado por proyectar la información sobre la base del parabrisas. Renault entra en esa liga con 1,13 metros de tecnología y una diferencia de concepto: aquí no se toca el cristal.

Para quien se sienta al volante, la consecuencia práctica es doble. Primero, menos gestos de precisión: los mandos giran con la mano apoyada. Segundo, menos motivos para apartar la vista de la carretera. Y un aviso que conviene tener presente: los protocolos de EuroNCAP vigentes desde comienzos de 2026 penalizan la desaparición de mandos físicos para funciones críticas, como intermitentes, luces de emergencia, limpiaparabrisas, claxon o llamada de emergencia.

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Queda por ver cómo se reparte el contenido cuando viajan dos personas delante. Una banda tan ancha pierde sentido en su zona derecha si nadie la utiliza, y ahí los fabricantes empiezan a apostar por separar funciones de acompañante. Renault no ha detallado ese reparto para el coche de producción.

El siguiente hito será verla funcionando en un Scenic o un Rafale de serie. Hasta entonces, el E-Space deja una lección útil: la cabina digital avanza menos por sumar centímetros que por acercar los mandos a la mano y la información al campo de visión.

🛠️ Tecnología a examen

  • Dato a tener en cuenta: 1,13 metros de ancho y 110 mm de alto, una banda continua que multiplica la diagonal de las pantallas centrales habituales hace una década.
  • Lo que equipa: pantalla panorámica OpenR Panorama no táctil, dos superficies flexibles de control sobre base tubular junto al volante, dos pantallas de 12,3 pulgadas para las plazas traseras y una segunda fila de asientos giratoria.
  • Así te afecta como conductor: los mandos quedan a un palmo de la mano y la información, dentro del campo de visión, lo que reduce los segundos de mirada perdida que hoy se acumulan en las pantallas táctiles.