La DGT ha presentado una guía con 108 buenas prácticas para motoristas, entre ellas los carriles exclusivos para motos. Todavía no son obligatorias: no hay multa, no hay plazo y no hay artículo que aplicar.
El documento se llama Guía de Seguridad Vial para motociclistas y se ha presentado en la Conferencia Internacional para la seguridad vial de los motoristas celebrada en Zaragoza. Es un texto de alcance internacional, impulsado por la Dirección General de Tráfico junto a otras organizaciones, con 150 expertos e instituciones en su elaboración. Es decir, una caja de herramientas para gobiernos y autoridades de tráfico, no un reglamento con sanción detrás.
Esa es la clave para el conductor de a pie. Que la DGT publique una guía no significa que mañana te vayan a multar. Significa que hay un menú de medidas sobre la mesa y que, si alguna se convierte en norma, tendrá que pasar por su trámite: ordenanza municipal, instrucción o reforma normativa. Nada de eso ha ocurrido.
Qué hay dentro: 26 medidas y 108 buenas prácticas
El manual se organiza en seis ejes estratégicos y recoge 26 medidas concretas. Cuatro están señaladas como ‘controvertidas’ por los propios autores, y el término no es un adorno: son intervenciones que parecen favorables al motociclista y que, mal planteadas, pueden generar un efecto adverso para la seguridad vial.
Entre las propuestas con más recorrido están los carriles exclusivos para motos y los carriles prioritarios, planteados para zonas con alta concentración de estos vehículos. Madrid y Barcelona son los dos ejemplos que maneja el documento. La lógica es conocida: si por una vía pasan miles de motos al día, reservarles un espacio segregado reduce la fricción con coches y furgonetas. La pregunta incómoda es qué ocurre con el resto de usuarios de esa calzada.
- Carriles exclusivos y prioritarios para motocicletas en entornos urbanos de alta densidad.
- Señalización para el trazado seguro de curvas en carreteras de montaña.
- Zonas avanzadas de detención para motos en los semáforos.
- Regulación del adelantamiento entre carriles, la medida más polémica del paquete.
El paquete se completa con la señalización para el trazado seguro de curvas en carreteras de montaña, una medida que ya rueda en proyectos piloto en Catalunya y en la Comunidad de Madrid. Y con zonas avanzadas de detención en los semáforos, esa franja por delante de la línea de stop donde el motorista gana visibilidad y deja de quedar atrapado entre vehículos.
El adelantamiento entre carriles, la medida más delicada
Si hay un punto que va a generar debate, es la regulación del adelantamiento entre carriles. Los autores la incluyen entre las controvertidas y no lo esconden: aplicada sin condiciones puede empeorar la seguridad. El matiz es que se ha probado en países como Francia, Australia y Estados Unidos, siempre con requisitos, como no superar un límite de velocidad concreto. Sin ese límite, la práctica se convierte en barra libre.

La segunda edición incorpora además un bloque específico sobre movilidad laboral en motocicleta. No es casual: el reparto y los desplazamientos profesionales han crecido, y con ellos los kilómetros y la exposición al riesgo de quien trabaja con la moto como herramienta.
De la recomendación a la multa: el camino que todavía no existe
Conviene aterrizar qué puede pasar y qué no. Lo que no va a pasar es que te llegue una multa por no usar un carril exclusivo para motos: entre otras razones, ese carril no existe en ninguna ordenanza municipal española derivada de esta guía. Tampoco hay calendario; el documento no fija plazos ni obliga a nadie.
Una guía no cambia el código de la circulación: cambia la conversación. Hasta que no haya una ordenanza publicada, tu obligación es la de siempre.
Lo que sí puede pasar es que algunas medidas lleguen por la vía municipal. Reservar un carril en una vía urbana es decisión del ayuntamiento y se materializa en su ordenanza de movilidad, con señalización incluida. Ahí conviene estar atento, porque la señal vertical es la que manda y la que convierte una recomendación en una restricción.
Un dato ayuda a medir la urgencia. El responsable de Tráfico, Pere Navarro, situó el problema en torno a 500 motoristas fallecidos cada año y calificó la cifra de disparate. Ese es el argumento que empuja todas estas medidas. En Europa el debate va en la misma dirección: Francia es la referencia que cita el propio documento para el adelantamiento entre carriles.
Tampoco conviene olvidar que, según el texto, en España ya se aplica la mayoría de las recomendaciones que recoge. Lo nuevo es un puñado de propuestas: carriles exclusivos y prioritarios, señalización de curvas en montaña y zonas avanzadas de detención. El siguiente escenario será el urbano, donde la moto ya es el vehículo mayoritario en muchos desplazamientos cortos.
Mi consejo es el de siempre: guarda la guía en el cajón, pero echa un ojo a la señalización de tu ciudad. Si un día aparece un carril pintado con una moto en el suelo, ese día toca informarse. Mientras tanto, no hay nada que cumplir ni nada que recurrir.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: a motoristas urbanos y profesionales del reparto, y también al resto de conductores que comparten calzada con ellos.
- Cifras a tener en cuenta: 26 medidas, 108 buenas prácticas, 150 expertos y 4 propuestas ‘controvertidas’. Multa asociada hoy: 0 euros, porque no es normativa vigente.
- Consejo para evitarlo: no cambies nada aún; cumple la normativa vigente y vigila las ordenanzas municipales y la señalización de tu ciudad.

