Cada año, cuando el otoño avanza y las primeras borrascas empiezan a dejar lluvias persistentes, frío y, en muchos puntos de España, incluso nieve, surge la misma duda entre los conductores: ¿estoy realmente preparado para estas condiciones? Cambiamos hábitos, reducimos la velocidad y prestamos más atención, pero muchas veces olvidamos un elemento clave del coche: las ruedas.
Fernando, de 44 años, es profesor de autoescuela desde hace casi dos décadas. Y como tal, ha visto de todo al volante; desde conductores noveles hasta veteranos con excesiva confianza. Por su experiencia sabe que «cuando llega una borrasca a España, estoy seguro de que les encantaría conducir con estas ruedas», refiriéndose a los neumáticos de invierno. Y no lo dice por moda, sino por seguridad.
6¿Cuándo merece la pena apostar por estas ruedas?
No todos los conductores necesitan neumáticos de invierno, pero muchos más de los que creen sí se beneficiarían de ellos. Fernando recomienda especialmente su uso a quienes viven en zonas del interior, conducen de madrugada o recorren habitualmente carreteras secundarias donde el mantenimiento es menor.
«Si cada invierno te sorprende una borrasca, estas ruedas te cambiarán la forma de conducir», resume. Y no es por exagerar ni generar miedo, sino porque hay que entender que el coche solo se apoya en cuatro puntos del tamaño de una mano. Elegir bien las ruedas es una de las decisiones más inteligentes que puede tomar un conductor responsable.








