BMW vendió 100.210 coches en EEUU en el tercer trimestre, un 3,4% más, pero dos modelos se han despeñado un 96%.
Qué dicen las ventas de BMW del tercer trimestre
El acumulado del año sube un 4,3%, hasta 287.154 unidades. Los datos están en la sala de prensa del Grupo BMW, y ahí aparece el primer matiz: los turismos crecieron un 3,8% entre julio y septiembre, pero siguen un 0,4% por debajo en los nueve primeros meses de 2026.
El Serie 3 es el gran protagonista de la remontada. BMW vendió 11.256 unidades en el trimestre, un 46,4% más que las 7.689 de hace un año. No es un pico puntual: en lo que va de ejercicio acumula 29.987 entregas, un 37,3% por encima.
El resto de los turismos no puede decir lo mismo. El Serie 5 cayó un 20,6% entre julio y septiembre, y el Serie 4 se quedó prácticamente plano con un desplome del 24,4% en el acumulado. El sedán no está muerto; simplemente, el que gana es el de siempre.
El X5 se hace dueño del catálogo y el X4 se despeña

Entre los SUV la foto cambia por completo. El X3 subió un 7%, hasta 22.457 unidades, y el X5 se quedó a un paso con 22.213 entregas, aunque creció un 21,5%. En el acumulado, el X5 es ya el modelo más vendido de la marca en EEUU con 63.767 unidades, por delante de las 60.128 del X3. El X6 creció un 20,2% y el X2, un 29,1%.
Hubo un X5 por cada Serie 2, Serie 5, Serie 7, Serie 8 y Z4 juntos durante el trimestre. Y luego está el otro extremo de la hoja de cálculo: el X4 pasó de 1.826 unidades a solo 72, un 96,1% menos. El iX eléctrico firmó exactamente el mismo porcentaje, de 3.136 a 121.
Una caída del 96% no significa que nadie quiera ese coche: significa que ya no queda casi nada que vender.
La explicación que da el fabricante apunta a ‘las condiciones actuales de mercado y un cambio de modelo previsto’. Encaja con el resto del cuadro: los electrificados cayeron un 24,9% en el trimestre, los híbridos enchufables subieron un 23,2% y las entregas de los nuevos iX3 e i7 ya han arrancado.
MINI no comparte la fiesta
En el otro escaparate de la casa, el de MINI, el trimestre fue gris. Las ventas cayeron un 10,2%, hasta 6.531 unidades, y acumulan un 7,4% menos en el año. El Countryman fue el que peor lo pasó, con un 28,1% menos y 2.390 unidades.
Con una excepción que no tiene ninguna lógica aparente: el Cooper Cabrio subió un 29,8% en el trimestre y un 41% en el año. Cosas que pasan cuando todo lo demás va regular.
Sumando BMW y MINI, el grupo vendió 106.741 vehículos en Estados Unidos entre julio y septiembre, un 2,5% más.
Qué significa esto si buscas un BMW en España
La letra pequeña del informe es más interesante que el titular. Una caída del 96% en tres meses no se explica por un cambio de gustos del comprador, sino por un modelo que está saliendo de producción. Cuando la marca habla de ‘cambio de modelo previsto’, lo que está contando es que las líneas del X4 y del iX ya no fabrican al ritmo de antes y que en los concesionarios queda, sobre todo, stock.
Ese stock es donde aparecen las operaciones interesantes si tienes el modelo en el punto de mira. También es donde conviene mirar con lupa: un coche parado meses puede llegar con la batería de 12 voltios justa, neumáticos con fecha antigua, o sin las últimas actualizaciones de software. En un eléctrico como el iX, pide el informe de estado de la batería y el historial de carga rápida antes de firmar. Y si la unidad lleva mucho tiempo en campa, que te lo digan por escrito.
El otro aprendizaje va en dirección contraria. Mientras media industria entierra el sedán, el Serie 3 crece un 46,4% en EEUU. El comprador no ha dejado de querer berlinas: ha dejado de querer berlinas aburridas.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: 100.210 unidades vendidas en EEUU en el tercer trimestre (+3,4%) y 287.154 en el acumulado del año (+4,3%).
- Comparativa: el Serie 3 sube un 46,4% y el X5 un 21,5%, frente al desplome del 96% del X4 y del iX.
- Ganadores y perdedores: crecen el Serie 3, el X2, el X3, el X5, el X6 y el Cooper Cabrio; bajan el Serie 5, el Serie 4, el X4, el iX, el Countryman y el conjunto de MINI.
- Lectura de Motor16: cuando un fabricante justifica una caída con un cambio de modelo, lo que queda en el concesionario es stock en liquidación; negocia sobre unidades ya fabricadas y pide por escrito la fecha de producción.

