Algunas marcas de automóviles consiguen pasar a la historia por el volumen de vehículos que han fabricado a lo largo de su trayectoria. Otras, en cambio, se convierten en leyenda precisamente por todo lo contrario. Ese es el caso de Bizzarrini, una artesanal compañía italiana tan exclusiva como fascinante que, pese a su breve trayectoria, dejó una huella imborrable entre los aficionados a los grandes deportivos de los años sesenta.
Fundada en el año 1964 por el ingeniero Giotto Bizzarrini, la compañía apenas produjo alrededor de 140 vehículos durante sus cinco años de actividad. Sin embargo, esa escasez ha convertido a todas sus creaciones en piezas muy codiciadas por coleccionistas de todo el mundo. Ahora, una de las criaturas más raras concebidas por la marca italiana está lista para buscar nuevo propietario: el singular Bizzarrini GT America 2+2 Prototype que fue presentado en el Salón del Automóvil de Turín de 1968.
Este Bizzarrini fue una unidad única concebida como prototipo para demostrar el futuro de la marca

Lo que hace especialmente interesante a esta unidad es que no se trata de un modelo de producción convencional, sino de un prototipo que muestra la visión más ambiciosa de la marca para combinar prestaciones, exclusividad y una mayor practicidad.
A simple vista, el coche conserva toda la elegancia característica de los grandes turismos italianos de finales de los sesenta. Su carrocería, fabricada en aluminio, presenta un sofisticado acabado en color champán metalizado que realza unas líneas fluidas y aerodinámicas. Los parachoques cromados, diversos elementos decorativos metálicos y las llantas de magnesio terminan de reforzar una presencia que sigue resultando cautivadora más de medio siglo después de su presentación oficial.
El diseño exterior de este Bizzarrini GT America 2+2 también incorpora soluciones muy avanzadas para la época. Entre todas ellas destacan las salidas de aire integradas en las aletas delanteras, el sistema de iluminación con faros escamoteables, una zaga rematada por pilotos circulares y un sistema de escape de cuatro salidas que anticipa el carácter deportivo escondido bajo el largo capó delantero.
Una configuración que combinaba prestaciones y un interior para cuatro ocupantes

El habitáculo apuesta por una filosofía clásica y elegante a partes iguales. El suave cuero marrón domina en el interior, mientras que el volante de madera y la instrumentación analógica evocan la esencia de los legendarios Gran Turismo italianos. A pesar de su condición de prototipo, el vehículo incorporaba elementos de confort poco habituales para la época, como pueden ser sus elevalunas eléctricos, interruptores de palanca cuidadosamente distribuidos y un práctico asa de agarre para el pasajero.
No obstante, uno de los aspectos más curiosos de esta maravilla de la ingeniería nos lo encontramos justo detrás de los asientos delanteros. A diferencia de muchos deportivos de su tiempo, el Bizzrrini GT America 2+2 ofrecía, como su denominación bien indica, una configuración de cuatro plazas. Los asientos posteriores están separados por una consola central de generosas dimensiones, aunque el espacio disponible para las piernas evidencia que fueron concebidos principalmente para trayectos cortos o para pasajeros de menor estatura.
Bizzarrini eligió un motor ‘Made in USA’ para animar este sensacional prototipo

Bajo su largo capó delantero se encuentra un poderoso bloque con el sello ‘Made in USA’. Y es que la casa italiana recurrió a un sensacional corazón V8 de 327 pulgadas cúbicas, el equivalente a unos 5,4 litros, firmado por General Motors para animar a este sublime Bizzarrini GT America 2+2. Esta mecánica se acompaña de cuatro carburadores y desarrolla aproximadamente 360 CV de potencia, los cuales son enviados en exclusiva al eje trasero mediante una transmisión manual de cuatro velocidades firmada por Borg-Warner. El conjunto se complementa con frenos de disco en las cuatro ruedas, suspensión delantera independiente y un sofisticado eje trasero de tipo De Dion, una solución técnica especialmente apreciada en vehículos de altas prestaciones de la época.
A lo largo de las décadas, este exclusivo prototipo ha pasado por varios propietarios y fue sometido a una completa restauración en 2008. Gracias a ello, su estado actual resulta extraordinariamente atractivo para cualquier coleccionista. Ahora son los especialistas de Broad Arrow Auctions quienes lo sacan a subasta, no sin antes haber hecho una estimación que oscila entre los 400.000 y los 500.000 dólares (entre 355.000 y 445.000 euros), unas cifras que reflejan tanto su rareza como la importancia histórica que representa dentro del legado de Bizzarrini.
Cinco claves del Bizzarrini GT America 2+2
- Fue presentado como prototipo en el Salón del Automóvil de Turín de 1968.
- Cuenta con una exclusiva carrocería de aluminio acabada en color champán metalizado.
- Equipa un motor V8 de 5,4 litros con una potencia aproximada de 360 CV.
- Destaca por su inusual configuración 2+2 dentro de un deportivo de la época.
- Su valor estimado en subasta oscila entre 400.000 y 500.000 dólares debido a su extrema rareza y relevancia histórica.
Fotos: Broad Arrow Auctions
















