Pocos automóviles del cine despiertan tanta fascinación como el Batmóvil diseñado para las películas de Batman dirigidas por Tim Burton. Su silueta alargada, su frontal inspirado en una turbina de reacción y su imponente presencia lo convirtieron en uno de los vehículos más reconocibles de la gran pantalla. Ahora, más de tres décadas después de su debut, una de las unidades utilizadas en Batman Returns (1992) busca nuevo propietario y aspira a convertirse en uno de los coches cinematográficos más caros jamás vendidos.
La prestigiosa casa Julien’s Auctions ha anunciado la subasta de este ejemplar dentro del evento especial The Ultimate Batmobile Auction, que reunirá numerosos objetos relacionados con el universo del Caballero Oscuro. El diseño concebido para Tim Burton supuso una ruptura con los Batmóviles anteriores, gracias a una estética que combinaba art déco, diseño industrial y ciencia ficción. Su desarrollo partió de la base mecánica de un Chevrolet Impala profundamente modificado, dando lugar a un vehículo de proporciones extraordinarias: 6.620 milímetros de longitud y una distancia entre ejes de 3.580 milímetros.
Este Batmóvil podría convertirse en uno de los coches más valiosos de la gran pantalla
El diseño original fue obra de Julian Caldow, quien creó una carrocería dominada por una enorme toma de aire frontal y unos característicos guardabarros traseros rematados por grandes aletas. Los especialistas de efectos especiales de los estudios Pinewood materializaron el proyecto mediante varias unidades funcionales equipadas con motores V8 de origen Chevrolet para la película de 1989. Tras el éxito de aquella producción, Warner Bros. amplió la flota para la secuela de 1992 y encargó tres nuevos ejemplares a Carl Caspar, reconocido fabricante de réplicas y vehículos especiales vinculados al mundo audiovisual. Uno de ellos es precisamente el que ahora sale a subasta.
La unidad tiene un atractivo especial porque está catalogada como «hero», término empleado en la industria cinematográfica para identificar los vehículos principales utilizados en primeros planos y escenas relevantes. Esta condición refuerza su valor histórico y explica las elevadas expectativas económicas. Los expertos calculan que podría alcanzar entre 5 y 7 millones de dólares, aproximadamente entre 4,5 y 6,2 millones de euros, en la puja prevista para el 23 de noviembre. Si llega al extremo superior de esa estimación, superaría el precio del Batmóvil de la serie televisiva de 1966, vendido por 4,62 millones de dólares, y el del Ford Mustang de Bullitt asociado a Steve McQueen, que alcanzó los 3,71 millones. Una cifra que confirmaría el extraordinario atractivo de los grandes iconos del automóvil cinematográfico.


